¿Y si tu madre fuera al vidente?

Igual la cosa cambia, ¿no?

Parece siempre que timan a los demás. Parece que esos anuncios de videntes con nocturnidad y alevosía son solo para los tontos, para los que su vida es tan triste que no tienen otra cosa que hacer que ver la tele a las 3am y poner sus esperanzas en un loco que quiere sacarles los cuartos.

Pero los peores no son los malos, los peores son los tontos que se creen sus propias mentiras, que se meten en el papel de mesías y terminan siendo partícipes de su propia broma, de su propia estupidez, de su propia codicia y de su propia incapacidad para ser una persona sensata y legal. Esos tienen mucho peligro porque no tienen escrúpulos en creerse enviados del más allá capaces de cambiar los designios del futuro y mecer la naturaleza al compás de sus manos sanadoras, de sus ríos de vida celestial, de sus conductos de energía y de sus rezos, hierbas y parafernaria varia para confundir un simple truco barato de trilero de barrio con una gran obra proveniente directamente de Dioses.

Yo que sé. Tontos malos listos estúpidos o dementes el caso es que no deberían existir. Principalmente porque son ladrones, porque son peligrosos, porque juegan con la vida de las personas, casi siempre de las más débiles física o mentalmente, porque juegan con sentimientos, con muertos, con enfermedades, con ansias penas y llantos sólo por dinero.

No tienen el menor reparo en afirmar que la energía del universo guía nuestra vida y nuestras enfermedades, que las personas enferman por su negatividad y se curan porque son buenos y bondadosos. No tienen reparo en ponerte en contacto con tu abuelito muerto, en prometerte un trabajo o un amor que no vas a tener, en jugar con tus sentimientos para hacer que vuelvas y cóbrate una vez más la voluntad.

Pero son realmente peligrosos cuando captan a un ingenuo dispuesto a darles todo su dinero por una pequeña luz al final del túnel, por cuatro buenas palabras y una promesa. Y cuando se mezcla con enfermedades, graves o no, y gente que se ha ido y ya no está, no merecen otra cosa que la cárcel que es donde deberían estar para que no molesten ni a un solo despistado más que ande buscando eso que no encuentra.

No son alternativos, ni naturalistas, ni místicos, ni nada. Curan los médicos con medicina, y si tienes la mala suerte de que el médico no te cura, date por bien jodido, porque ninguna aguja de acupuntura ni ningún canto celestial a través de tus chakras va a hacer nada.Nada de nada. Y mucha de la culpa la tienen los medios, periódicos y televisiones que viven de sus anuncios y les da igual a quién sangren y desangren.

Hay que ser muy malvado para hacer a la gente despreciar a médicos y psicólogos de carrera, con decenas de años de estudio y una vida dedicada a curar y ayudar a la gente con problemas y cientos de años de evolución científico-técnica que avala resultados tratamientos y curas. Y hay que ser muy triste para creerse sus burdos engaños con tanta información como tenemos hoy en día.

Y si una vez de un millón ocurre, ve a un diccionario y busca causalidad. Y entonces seguimos hablando. Y que no toquen un cáncer o jueguen con los sentimientos de una persona mayor o de un analfabeto, que las palabras se pueden tornar en ira… Y entonces igual recuperamos el dinero robado con métodos alternativos, como lo suyos. Es tan vomitivo que a uno no le hace ya ni un poquito de gracia ver un 806.

Sin duda me quedo con la bofetada del francés del video, -¿Tú eres adivino? – Sí. – Pues adivina esto. (Bofetón). Menos permisividad con estafadores delincuentes y criminales como estos.

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