Uno menos

El problema aquí es que hay que elegir un bando, y tener claro donde se está. No andarse con rodeos, saber bien quien es tu enemigo, visualizarlo y hacerle frente. Y hasta donde yo sé, si un enemigo deja de ser enemigo, es una victoria, y habrá que alegrarse. Y nuestro señor banquero era mi enemigo, eso lo tengo bien claro. No creo que sea preciso repetir que la única violencia que existe no es la física, ni de lejos. No es que no sea la único, es que no es ni parcialmente la más dañina. Con decisiones en despachos se puede hacer el mal a una escala mucho mayor, más precisa y devastadora, más sutil si quieres. Pero violencia al fina y al cabo.

Un partisano le dijo a un amigo una vez que ahora lo tenemos más difícil, no sabemos quién es nuestro enemigo. Difuminado en consejos de administración, bajo acrónimos, empresas, mercados de valores, fondos de riesgo, patronales, poderes en la sombra etc. Lo suyo era más fácil, coger un fusil irse al monte y matar fascistas. Y es que andamos un poco perdidos.

Yo por mi parte lo tengo claro, y como hasta donde yo sé alegrarse de la muerte de alguien no es lo mismo que matarlo, y ademas, no es delito, yo brindé. Y que me detengan.

Llámalo odio, venganza, o simplemente maldad. Pero es así y negarlo sería engañarse. Quién siembra males no puede otra cosa más que recoger odios. Y el señor de la corbata roja hizo mucho los últimos años para ganarse las enemistades de todos nosotros, y por la misma parte, ganarse las amistades de todos los demás que están un peldaño por arriba. Por más que se maquille, por más que se le quiera dar la vuelta. Los hechos son meridianamente claros y quien no los quiera ver bastante tiene con ser un leal cachorrito que tiene que pensar lo que le dicen que piense y actuar con la misma humanidad y empatía que un posavasos.

 

P.D.: Un poco aparte de la idea anterior…  Por más que intenten remarcar que fue un gran ciudadano que creó miles de puestos de trabajos y que gracias a él España es un país mejor, decir que es una falacia estúpida repetida hasta la saciedad. Los puestos de trabajos creados por este tipo de gente son meros daños colaterales que ellos sufren para poder llegar hasta donde están. Prueba de ellos los despidos que está afrontando la banca estos últimos años aún contando con ingentes beneficios.

Digo más, una relación laboral es una relación bilateral, alguien te paga un salario por un trabajo que tu haces y que él no puede o no saber hacer. Es decir, es una relación de igual a igual, yo te hago un trabajo y tu me pagas un dinero por ese trabajo conforme a la ley. Incido en ello, el señor trajeado no se hubiese hecho rico sin esos miles de personas que trabajan duramente para él y que no dudó ni un segundo en echar en cuanto pudo. Como daños colaterales de estos magnates que somos los asalariados, en cuanto pueden nos quitan de en medio, sin miramientos. De hecho somos vistos como gastos superfluos e innecesarios que a la primera que pueden eliminan, y a las pruebas me remito. Así que menos cháchara.

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