Siempre la misma historia

Policía turca defendiéndose de un sujeto peligroso

Siempre lo mismo y siempre los mismos.

La cosa no cambia. Es exactamente lo mismo aquí que en Turquía que donde quiera que pase. La misma historia con diferentes ligeras variantes: El que tiene el poder lo quiere retener a toda costa y es apoyado por unos descerebrados sanguinarios dispuestos a partir cráneos que lo más cerca que han estado en su vida a pensar es cuando una vez abrieron un grifo, los muy bastardos. Los jóvenes que se dan cuenta de la injusticia, el poder que mira para otro lado y en la calle los perros repartiendo ladridos para que al amo nadie le importune, y mientras los de siempre en casa sentados viendo a ver que pasa.

No tiene sentido hablar, no tiene sentido razonar porque les da igual. Disfrutan haciéndolo, bien sea una niño, un señor mayor o una mujer con las manos desnudas. Los demás mirándolo por la tele, y sin inmutarse. Lo mismo aquí que al otro lado del mediterráneo. Y a todo esto la Unión Europea pescando y todos los unos y los otros condenando pero haciendo nada, como siempre.

La foto de arriba sólo demuestra los últimos coletazos de un sistema que no se sostiene por ninguna parte, de un régimen propio del siglo pasado, de unos gobernantes que ya no saben que hacer y de unos policías que tienen tanto miedo que sólo ven enemigos allá por donde pasan.

Todavía me siento profundamente avergonzado de mi país cuando al día siguiente de que unos matones hipermusculados e hiperprotegidos con porras y pistolas de bolas y protecciones de todo tipo obedeciendo a los políticos dieran una paliza a unas decenas de jóvenes sentados en un plaza que pedían justicia y un país mejor (suena tan loco que por fuerza tiene que ser real) no salimos todos, los 47 millones de españoles exigiendo que más de uno acabara en la cárcel. No sólo eso, muchos, criticaban que aquellos jóvenes quisieran cambiar las cosas. Unos por oposición frontal a todo lo que huela a justicia social, a avance, transparencia y progreso. Otros porque tienen el monopolio de la protesta y solamente se puede protestar como ellos digan. Que si así no se protesta, que si las sentadas no valen para nada, que si hay que ser más violento…

Obviamente que 1000 personas se siente en una plaza no sirve para nada. Pero si al día siguiente hay 10.000, y al siguiente 100.000. Y un día hay 40 millones de personas en la calle, pues igual si cambian. Lo mismo que si hay 100 personas tirando piedras a la policía no sirve para nada pero si hay 300.000 igual sí.

Policía turca aplicando la ley
Policía turca deteniendo a un elemento desestabilizador del sistema

El problema es el de siempre, los hijosdeputa en su sillón, los hijosdeputa con porra y los que no nunca hacen nada porque nada va con ellos. Y que nadie se equivoque y piense que no hay razones, o que se pueden cambiar las cosas haciendo lo mismo de siempre, como pueda ser votar cada cuatro años (ja). España está hasta el cuello de mierda, sobran miles de razones para protestar y no hace falta explicar esas razones porque quién no las haya visto nunca las va a ver. En lo que escribo estos unos cuantos jóvenes más han tirado la toalla y se han ido del país, unos cuantos jóvenes menos que van a poder protestar contra este y otros gobiernos, sucumbiendo a su táctica del desgaste.

Policía turca defendiendo el estado de derecho ante un joven perroflauta

Lo mismo para Turquía. Los turcos están hasta el gorro. Nadie se pone así por un parque, sólo es la gota que colma el vaso, como cuando le cortan la cabeza al rey o matan a las hijas del Zar. Los políticos y el poder viven en otra realidad paralela y eso nos cabrea. Nos roban y se ríen de nosotros y eso nos cabrea. Los problemas no son tan alejados a los de España. Las porras duelen lo mismo aquí que allí. Hablar no tiene sentido cuando el que está en el poder no quiere ni va a escuchar. Y que nadie se confunda, todo es por dinero, nada más. Por eso le tienen miedo a twitter, al pueblo, a todo lo que cambie su estatus feudal. Por eso se revuelven de esa manera, intentando imponer el miedo, cuando ven un atisbo de democracia real, cuando la gente sale a la calle porque está harta a trabajar para vivir en una sociedad justa y equitativa. Por eso atacan. Por eso muerden. Por eso van a perder.

A ver cuando lo entendemos y empezamos a hacer algo. Entre todos.

Policía turca… digo… policía española haciendo el ridículo y siendo felicitada posteriormente por sus superiores. Igual todo no es tan diferente, ¿no? (Fotografía de Elperiódico)

3 comentarios sobre “Siempre la misma historia”

  1. Me resulta curioso que el incio de este tipo de protestas suele ser bastante chorra para lo que se acaba convirtiendo; y es realmente el efecto streisand. Inentas callar a la gente y conviertes lo que era una tontería en algo gordo.

    Estos comenzaron simplemente con un parque que el estado iba a vender para hacer edificios y un centro comercial. Ahí tenemos la Primavera Valenciana que comenzó con una simple protesta por la calefacción en invierno de un instituto. Unos pocos protestan, les das de ostias… y terminas haciendo que el problema sea más gotdo aun. Una de dos, o los gobernantes son gilipollas o es que en el fondo están de acuerdo con las protestas. Y me inclino más por lo primero.

    1. El problema no suele ser ese motivo chorra, eso es la gota que colma el vaso.
      Y el tema de que los gobernantes son gilipoyas creo que esta bastante claro.

      Pero más gilipoyas es la sociedad que los sigue apoyando en las urnas. Al fin de todo los politicos son simplemente un reflejo de la sociedad, si tenemos politicos de mierda es porque somos una sociedad de mierda.

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