Que bonito es ser niño…

Estaba yo el otro día cogiendo las entradas para ir al cine en la taquilla del mismo, cuando se acercó una niña a la ventanilla de al lado y dijo:

-Hola, ¿cómo te llamas?

A esto la dependienta se quedo un poco flipada, y la niña al ver que no dijo nada prosiguió:

-Yo me llamo Paula, ¿Y tú?

No se que me gusto más de esta situación, si la alegría de la niña, o lo normal que le pareció intentar hacerse amiga de la persona que esta trabajando al otro lado del cristal, o que los adultos hayamos perdido esa humanidad que conservan los niños, que los hace tan espontáneos y alegres, y que incluso nos parezca raro una situación como esta.

Deberíamos aprender más de ellos…

 

La fotografía se llama Sonrisa infantil y pertenece a littledreams_

4 comentarios sobre “Que bonito es ser niño…”

  1. Jeje, es una historia curiosa que yo ya me había parado a pensar alguna vez….Lo seca que se ha vuelto esta sociedad en la que vivimos. Estas cosas no pasan en muchos países pobres, donde ven la vida de otra manera.
    Y cierto es que dependiendo del contexto, yo por lo menos, dudo cuando alguien se me acerca con la mejor de sus sonrisas a hablarme (aunque al final acabo hablando hasta con las piedras). Y es una cosa que odio: que tengamos que tener cuidado con todo porque pasen tantas cosas malas. Y la típica frase: no hay que fiarse……

  2. Pues fíjate. El otro día estaba comiendo con un amigo en la típica terraza de cafetería que se ocupa mitad de calle. En eso estábamos cuando se nos acercó una niña, que no pasaría de los 6 o 7 años, y nos dijo con una sonrisa radiante: “¡Que aprovechen!”. Nosotros nos quedamos flipando, mirándonos entre nosotros absolutamente desconcertados. Ella siguió ahi parada unos segundos, siempre sonriendo, y hasta que no le dijimos “muchas gracias” no se fue. Al irse, le pregunté a mi amigo si conocía a la niña y me dijo que él pensaba que era yo el que la conocía.

    Esas cosas son las que le hacen a uno ser feliz. xD

  3. La frescura y la espontaneidad de los niños son, sin duda, dos cualidades envidiables. Es algo que los adultos hemos ido perdiendo en el proceso de socialización y amaestramiento en el que se convierten nuestras vida. Una pena…

  4. Gracias a todos por contestar. La verdad que si sorprende gratamente la espontaneidad de los niños, hay mil historias que contar en la que te das cuenta lo mal que actuamos, como dice Inés, el proceso de “amaestramiento” en el que se convierten nuestras vidas.

    Todo eso sin contar que los niños tienen otro lado más “oscuro” por llamarlo de alguna manera, y es que los niños son muy crueles, en ocasiones más que los mayores (que ya es difícil), y aunque tienen gestos dignos de alabar, solo tienes que ir al recreo de un colegio para ver lo crueles que pueden ser con sus compañeros.

    Saludos

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