Publicidad, y nunca mejor dicho.

Apaga la tele de una puta vez. Ahora más que nunca. No voy a venir yo ahora diciendo que la democracia es un cuento, que los políticos son todos unos ladrones, ya que de manido, no produce efecto alguno. Coge la tele y tiralá por la ventana, te aseguro que no te arrepentiras, a no ser que le caiga a alguien encima.

El día 20 se la juegan, y lo saben. Ya no es que ganen unos u otros, es que van a ganar los unos, o los otros, y como siempre no vamos a hacer nada por impedirlo.

Pero por lo menos, pensemos un poco, que nos roben y nos engañen vale, pero que nos traten por lo menos con solo un poco de dignidad. No tenemos bastante aguantando bombardeo constante de publicidad por todos los medios posibles, que ahora también tenemos que aguantar publicidad, que no se puede llamar de otra forma, política.

Y la publicidad es pensar la mejor forma en engañarte. Lo pueden llamar como quieran, le pueden poner una carrera universitaría y un título en ingles, pero la finalidad es intentar venderte algo, sea bueno, sea malo. La finalidad es hacerte sentir el deseo de comprarlo, o en este caso, el deseo de votarlo. Y no pocas veces recurriendo a verdades adornadas, adornadísimas, medias mentiras, o directamente mentiras.

Y el mejor instrumento es la televisión. Sin ir más lejos el telediario. Ya bastante tenemos con aguantar la jeta sonriente de nuestros políticos con promesas vacías en todas las calles. Ya bastante tenemos con la putrefacta programación de las televisiones. Pues ahora lo mezclamos todo. Y entre muerte y muerte, entre producto milagro, desfile de moda y el último robo con violencia en una tienda de Wisconsin, salen nuestros amados políticos (esto claramente es mentira, no porque seán amados o no, si no porque nuestros crea en nuestra mente una imagen de varios, cuando en realidad son solo dos).

Y no, es que nos engañen con manidas promesas o trasnochados programas electorales. Te sueltan el mítin, los insultos al bando contrario, caldean el ambiente, la gente se enzarza con la izquierda, con la derecha, con lo tonto que es Zapatero, y cuatro años más dándonos por el culo. Y para más señas en las ruedas de prensa (también llamado escaparate publicitario gratuito) no se admiten preguntas, no vaya a ser que se pongan nerviosas sus señorías, la caguen y sepamos la verdad. Mejor metemos el vídeo preparado y que se lo traguen. Que el poder lo tiene el pueblo, pero solo una vez cada cuatro años.

Publicidad gratis en todos los canales, pero para más insulto en la televisión pública. Si quieren salir rodeados de fieles lobotomizados(si, porque hay que tener fe, como en en dios, eso de militantes es del pasado) dando palmas y rugiendo de fervor hacia su lider, chocandosé la mano, soriendo y viendo en el horizonte una España mejor, que lo paguen, como todos. Que pongan un cartel debajo de las imágenes, PUBLICIDAD, CAPULLO.

Sin contar que las palabras campaña electoral no tienen ningún sentido. No nos tiene que venir ahora nadie, en 15 días, a convencernos de nada. Ya lo hemos visto durante 4 años, durante los cuatro anteriores, y durante toda la vida. Ya los conocemos, hasta por su nombre de pila. Si nos vuelven a engañar es porque nosotros queremos. Porque ya no tenemos excusa. Que nadie se sorprenda despúes. Por dios, apaga la tele y piensa un poco.

P.D.: recomiendo leer esto, al hilo. Democracia secuestrada – El Descodificador

2 comentarios sobre “Publicidad, y nunca mejor dicho.”

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