Protéstale a la navidad

No es ningún secreto que la Navidad es mentira. No seamos falsos y nos traguemos aquello de la felicidad interminable que nos ha vendido Hollywood, del amor entre hermanos que despierta el espíritu navideño y la unión familiar al calor de la lumbre mientras en la calle caen copos de nieve. Me estremezco con tanto amor navideño.

La navidad puede que sea la mentira más comúnmente aceptada. En una época donde la religión ha quedado en un segundo plano, pero se celebra una fiesta totalmente desvirtuada como auténticos devotos. Nadie se pregunta el por qué, pero el 24 es nochebuena y se cena con la familia, se regalan cosas, se llenan las tiendas… Todos sabemos que es mentira, pero tragamos.

Ahí, como borreguitos, que majos, que ricos. Con crisis o sin ella somos una manada de cariñosos peluches siguiendo en rebaño un consumismo acosador. No creo que diga nada estúpido cuando acercarse a un centro comercial cualquier día de estos es una locura. Autómatas comprando como si no hubiera mañana, preparando los regalos de última hora, abalanzándose sobre el marisco siete veces más caro de lo normal. Respirando el ambiente navideño. Y otros frotándose las manos.

Si alguna vez Jesús predicó algo sensato, le hemos escupido, metido en una bola y quemado. La Navidad es ahora todo lo contrario a lo que es la Navidad. No son coincidencia los anuncios de perfumes. Es navidad y tienes que regalar, porque sí. Si no, quedas mal. Te lo dice la tele, la radio, la prensa y la gente. Se hace así, no preguntes, no le seas incómodo al sistema, no perturbes la paz invernal.

Un negocio, como todo. Para un segundo y piensa. ¿Quieres hacer lo que vas a hacer? ¿Por qué lo vas a hacer?. El bombardeo de “en estas fechas tan señaladas” no es casual, es un empujoncito. Haz un esfuerzo por esto, por lo otro, regala aquello. Y si eso pides un crédito en enero, pero tus hijos se merecen una bonita y feliz Navidad de ensueño. No seas pobre. La paga extra contribuye a tu felicidad.

Mi propuesta. No compres nada. No pasees por esos centros comerciales con la felicidad como reclamo. No pasees nunca, pero especialmente en “estas fechas tan señaladas”. No compres las ofertas, son solo luces de colores. Saben que tienes que comprar y no te van a regalar nada.

No compres lotería. No regales ni siquiera libros. Cena tortilla de patata, espera al 30 de enero, montas una cena, y te pones tibio de marisco por la cuarta parte del precio. Coge el 18 de febrero y regálale eso que tanto le gusta, aunque seguro que piensan que quieres redimir tu culpa. No salgas en nochebuena ni en nochevieja, bares atestados, precios más caros, imposibilidad manifiesta de entrar en ningún garito, etc. No te pongas, ni de coña, bragas rojas.

Pero sobre todo, no seas hipócrita, que si algo sobra en Navidad, es eso, hipocresía.

14 comentarios sobre “Protéstale a la navidad”

  1. Cierto banco me ha mandado una carta que me conceden un crédito inmediatamente, para las compras de navidad , a sólo el 17% de interés!! Soy un afortunado!

  2. Hombre…. todo lo que dices en tu último párrafo está muy bien, pero eso no lo haces ni tú; básicamente porque no depende de ti.

    Tampoco me gusta la navidad; entre otras cosas me recuerda a mi padre que falleció precisamente un fatidico día de los inocentes; pero si hay algo que me gusta es poder cenar por una vez con toda mi familia junta, algo que es complicado de hacer en otro momento, pero por tema de vacaciones y tal se consigue en Navidad; porque ya no es una fiesta religiosa, sino que se ha convertido en una fiesta social.

    Y ahora vuelvo a lo mismo que tú decias… el Jesús de la Biblia no predicaba el consumismo masivo de Navidad, pero eso se hace precisamente porque la Navidad, a día de hoy, no es una fiesta religiosa, sino social. Si fuera una festividad religiosa, todo el mundo iría el día 25 a las 12 de la noche a la Misa del Gallo, que es la misa más importante de la Natividad. Pero pocos van… a la mayoría se la suda completamente.

    Por cierto… la Navidad no es la mentira más comunmente aceptada. Lo es precisamente lo contrario, la religión. La Navidad no es una mentira, la navidad es simplemente lo que la sociedad ha querido que sea, por tanto no es mentira ni es verdad, simplemente es.

    En el caso de los centros comerciales, yo soy de los que también evitan pisarlos en esta época del año, porque sinceramente, dan miedo… ayer fui pero porque iba con unos amigos a cenar. Después fuimos al cine de al lado; yo pensando que estaría lleno y la verdad es que en el cine tampoco había mucha gente en taquilla. Y dentro de la sala menos, aunque quizá en la sala porque elegimos una pelicula poco común (la última de Roman Polanski). Pero vamos, salvo esas excepciones, no suelo pisar el centro comercial, y menos aun para comprar regalos. Si quiero comprar algo por navidad para alguien, suelo comprarlo a finales de noviembre, principios de diciembre. Si no lo compro entonces, entonces no lo compro. Este año por ejemplo no he comprado nada ni tengo intención de hacerlo. Aunque a mi si me regalan (supongo que sigue pesando el ser un nieto en la familia, para que te regalen los tios y abuelos).

    Lotería he comprado, aunque poca… libros he regalado, aunque a mi mismo. Durante la Navidad ceno lo mismo de siempre, en fechas señaladas, lo que me ponen en las cenas familiares. Y en nochevieja voy a una fiesta privada porque me apetece. No pasa nada porque una noche al año se haga algo diferente. Hay gente a la que le molesta que al cabo del tiempo sea siempre la misma noche y se convierta en costumbre, pero eso es una gilipollez a la que sacarle punta. Es buscarle las tres patas al gato.

    Como dije, la Navidad ya no es una fiesta religiosa sino social, la sociedad le ha dado forma como ha preferido… eso ha hecho que se le imponga a los que no la quieren, porque si una fiesta se adopta socialmente, entonces se impone a los que no la quieren, porque la sociedad somos todos. Es una putada pero así es y así ha sido desde que somos animales sociales.

    Hablando de lo cual… deben de ser los aires de la Navidad, pero quiero comprarme un Kindle más de la cuenta jajajajaja. Estos aires consumistas hacen mella en uno. La carne es débil. Aunque creo que no caerá hasta el año que viene, que tengo que ahorrar un poco. A lo mejor sigo tu consejo y me lo compro el 18 de febrero.

  3. Por cierto, otra cosa que se me olvidó comentar. No solo se ha convertido en fiesta social, sino que se ha politizado. No de izquierdas o de derechas, sino clarisimamente capitalista. La Navidad: Fiesta Social Capitalista.

    Politicamente la navidad conviene. La gente saca sus ahorros, gasta. Eso da trabajo, aunque poco, pero da. En el mes de diciembre ya veremos cuando salgan las cifras, el paro habrá bajado, siempre baja en diciembre. O al menos habrá subido a un ritmo más lento.

    El dinero se mueve, se piden préstamos, baja el paro… y además, la Navidad es la cortina de humo más grande del año. La gente está atenta a esto y no a lo demás. El año pasado, sin ir más lejos, lo de la Ley Sinde salió justo el día antes de la lotería…

    Pero lo dicho, esto es así y la mayoría de la gente lo sabe, pero es socialmente aceptado.

  4. Ni me hacen gracia las navidades ni comprar como un bobo; pero si algo tiene de bueno la nochebuena es que nos reunimos más de 20 familiares. Langostinos o tortilla de patatas, lo importante es pasar el rato.

    Busco regalos útiles para los más cercanos, me da igual en Marzo o en reyes, pero con la excusa aprovechas.

  5. Verdades como puños dices en tu post, sí señor. La cruda realidad es que somos todos bobos y nos dejamos hasta el último céntimo comprando regalos inútiles. Yo hace mucho tiempo que, conjuntamente con mi familia, nos limitamos a juntarnos para cenar el día 24 y el día 31. Hay dos peques en la familia y ellos sí tienen regalos de Reyes. Para los demás, nada de nada. Y tampoco celebro el 14 de febrero. Los niños cuando sean algo más mayores, excluídos también. Eso lo tengo claro, conmigo no se lucra nadie. Pásate al Festivus!!!!

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