Pero algunos son más iguales que otros…

Tendría 15 años, cuando alguien me dijo, así, dejándolo caer, que todos los Españoles éramos iguales, por lo menos ante la ley. Algún profesor deseoso de darnos una lección, o algo. No sé que sobre la democracia, la constitución, y demás chorradas. Los siglos de lucha y de conquistas sociales, y eso. Vamos, en definitiva querían decirme que se podía ser pobre pero honrado, que el dinero no te diferenciaba de los demás, y blablala. Chorradas. Sensiblerías que cuando creces te das cuenta que son mentira, que lo que importa es la pasta, y punto.

Por esas mismas fechas escuché, también de pasada, que alguien habías salido de la cárcel, o ni siquiera había llegado a entrar, porque había pagado una fianza. Que raro, ¿no éramos todos iguales?. ¿Por qué si ese tiene dinero puede librarse, y un tonto cualquiera tiene que tragar? ¿Pues no éramos iguales?

Alguien roba dinero y le ponen una fianza, osea, que paga dinero para salir, pero si ha robado, tendría que devolverlo, y… Ahí es cuando algo explota. Hasta un niño se da cuenta de que algo falla. Es más, sólo un niño se da cuenta de que algo falla.

Una fianza, por muchas vueltas que le quieran dar, es el ejemplo más claro de desigualdad ante la ley. Si tienes pasta, pasas de puntillas, sino, al trullo.

Y han pasado unos cuantos años, y nadie me ha explicado bien por qué es así, porque se discrimina tan claramente a quien no tiene dinero, sí, sí, ante la ley. Incluso a la gente le parece normal, que un tío poderoso, se pueda pagar una pila de abogados que encuentren hasta el más pequeño resquicio legal para librar. Sí, he dicho librar, no demostrar la inocencia, sino librar.

Y volvemos a lo mismo, si eres pobre, te ponen al novato de oficio, y a pringar. Ni fianzas, ni hostias. Pero claro, la cultura del esfuerzo y del jodido sueño americano nos dice que si ese señor tiene dinero, es porque se lo ha ganado, y si puede pagárselo… Los pobres no importan. Y los ricos no van al infierno, nunca.

Con esas dudas tontas andaba yo en la cabeza, pensando en el por qué, cuando me las resolvieron todas.

Y la respuesta es no, no somos todos iguales. Y aprendí otra cosa, que los favores se pagan. Cómo en el Padrino, igual igual.

Mensaje recibido. El dinero es lo único que importa. Haz pasta, ante todo y sobre todo, y pasarás por encima de quien sea.

Bastardos

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