Pasajes subrayados… Factótum

“Ya era hora de que tuviese un poco de suerte, no mucha, un poquito bastaba. Cierto que yo no tenía muchas ambiciones, pero tenía que haber un lugar para la gente sin ambiciones, quiero decir un sitio mejor que el que se reserva habitualmente para esta gente. ¿Cómo coño podía un hombre disfrutar si su sueño era interrumpido a las 6:30 de la mañana por el estrépito de un despertador, tenía que saltar fuera de la cama, vestirse, desayunar sin ganas, cagar, mear cepillarse los dientes y el pelo y pelear con el tráfico hasta llegar a un lugar donde esencialmente ganaba cantidad de dinero para algún otro y aún así se le exigía mostrar agradecido por tener la oportunidad de hacerlo?”

“Está cerca de la Sociedad Americana contra el Cáncer. Yo había visitado la Sociedad Americana contra el Cáncer hacía poco, pensando que tendría consulta gratis. Tenía bultos por todo el cuerpo, desmayos, escupía sangre, y fui hasta allá; sólo conseguí que me dieran una cita para tres semanas más tarde. Como a todo buen chico americano, me habían icho siempre: Agarra el cáncer a tiempo. Pero luego, cuando ibas a agarrarlo a tiempo, te hacían esperar tres semanas para una consulta. Esa es la diferencia entre lo que se dice y la realidad.

Después de tres semanas volví y me dijeron que podían hacerme algunos exámenes gratis, pero que podía pasar esos exámenes y no saber realmente si tenía cáncer o no. Sin embargo, si les daba 25 dólares y pasaba otro examen, podía estar bastante seguro de que no tenía cáncer. Para estar absolutamente seguro, después de pasar el examen de 25 dólares, tendría que seguir con el examen de 75 dólares, y si pasaba también ese, podía estar tranquilo. Significaría que mi problema era de alcoholismo o de nervios o de taquicardia. Te hablaba con franqueza, bien clarito, aquellas gatitas con las batas blancas de la Sociedad Americana contra el Cáncer, y yo dije: en otras palabras 100 dólares. Uhmm, hum, asintieron, y yo salí y me sumergí en una borrachera de tres días y todos los bultos desaparecieron junto con los desmayos y los esputos de sangre.”

Me levanté y caminé hasta mi pensión. La luz de la luna era brillante. Mis pasos resonaban en la calle vacía y parecía como si alguien me estuviese siguiendo. Me di la vuelta. Me había equivocado. Estaba completamente solo.”

Factótum (1975) Charles Bukowsky

 

Un libro cuya ultima frase reza: “Y a mí no se me pudo poner dura” queda inhabilitado para ser un mal libro.

3 comentarios sobre “Pasajes subrayados… Factótum”

  1. “inhabilidato”. Una única frase y hay un error ortotipográfico. Manda huevos. Y otro de sentido, porque algo “no se inhabilita” (él mismo) sino que alguien lo inhabilita.

    1. Oh dios perdóname por poner la t donde la d y la d donde la t. Merezco morir pero ten misericordia. En fin…

      Y lo segundo, juraría que quedar inhabilitado esta bien dicho, y si bien como tu dices algo no se puede inhabilitar el mismo, que yo creo que si me puedo inhabilitar a mi mismo de lo que sea, lo inhabilito YO de ser un mal libro, que me la pela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *