Mentiras y verdades sobre el voto

Siempre que se acercan unas elecciones, aparecen varios artículos y cierto debate sobre la utilidad del voto de cada uno, si sirve de algo o si no votar a partidos minoritarios, pero sobre todo, y lo que me interesa hoy, las diferencias entre voto nulo, en blanco, abstención, lo que significa cada uno y sus consecuencias en las elecciones. Todos estos artículos vienen a decir, de un modo simplificado, lo siguiente:

Voto blanco: tu voto va apoya a la mayoría y perjudica a los partidos minoritarios al contar en el % de votos totales.

Voto nulo: Es lo mismo que la abstención. Tiene efecto nulo sobre la votación.

Abstención. Te quedas en casa, demuestras tu descontento con las propuestas políticas que hay.

Es simplificar mucho medir los votos por su efecto real, por su utilidad, simplemente por la matemática, y no por su significado particular, en la política y en la sociedad. Un ejemplo sería un fuerte aumento de los votos de un partido xenófobo, puede que ese partido no saque ningún escaño, pero da a entender lo que sucede donde ese voto a aumentado de forma visible. Matemáticamente no tiene efecto, pero si en la realidad. Eso se puede extrapolar a todo el territorio, igual no tiene efecto en las elecciones, pero sus efectos si serían medibles. No todo tiene por qué ser voto útil.

En principio este artículo se iba a llamar en defensa del voto nulo, por los constantes ataques que sufre, tachándolo de voto basura que no vale para nada. Voy a extenderlo también al voto en blanco y a la abstención, dando una explicación en cada uno.

Voto en blanco

Forma parte de la abstención activa. Quien vota blanco no se quiere quedar en casa, y bien no se siente representado por ningún partido, ninguno reúne las ideas que él tiene. O bien está en contra de todos los partidos. O bien expresa su indiferencia. Es un, que elijan los demás, que yo no estoy bien informado o no sé que votar. Hay que tener en cuenta que quien vota en blanco apoya la democracia actual, ya que participa de ella. Pero aún así, generalmente, muestras descontento.

Ataques que recibe el voto en blanco. Que dificulta la representación (en teoría) de los partidos minoritarios ya que tienen que llegar a un 3%, y el voto en blanco computa sobre el total de votos. Eso solo podría ocurrir en Madrid que tiene 35 escaños. Por esto la barrera del 3% no ha actuado nunca. Es algo hay que tenerlo en cuenta. Si actúa la ley D’Hont, que hace que partidos muchos votos (más de un 3%) no tengan representación. Ejemplo, Iu en el año 2004 con un 8.53% y 0 escaños.

Por esto el voto en blanco tiene un valor de descontento popular alto. No vale para mucho, porque suele rondar entre el 1% y 2%. Pero, ¿Qué pasaría si los votos en blanco aumentasen mucho? ¿No creen que un 10%, o un 15 o 20% harían hacer reflexionar mucho a la sociedad, y sobre todo a los políticos? ¿Por qué tienes que votar a un partido en concreto para no “tirar tu voto” si en realidad no estás de acuerdo?

Voto nulo

Voto protesta. Voto inconformista. No estás de acuerdo con los políticos, no estás de acuerdo con los partidos, y/o con el sistema democrático, y/o electoral. Es un voto que muestra el resentimiento social hacia quien te gobierna. Estoy cabreado y voto nulo. Hay que tener en cuenta que no cuenta sobre el total de votos, y ni para la repartición de escaños. Solo es un dato de gente que ha votado nulo.

Ataques que recibe. Ese mismo, que no vale para nada. Que es una pataleta. Que el voto es un derecho y lo estás tirando. Que la gente lo utiliza para hacer la gracieta. Que para eso te quedes en casa. También que mucho son de gente que se equivoca al votar.

Vale, el voto nulo suele ser menor que el 1%, lo cual engloba equívocos y gente que hace la gracia. Pero, si hubiese un alto porcentaje de votos nulos, habría mucho de que hablar. La democracia y su actual ley electoral y de partidos se vería seriamente desmitificada, atacada, y deslegitimada. Y sería un problema para los políticos. Un alto porcentaje de votos nulos sería la mejor manera de propiciar un cambio. Es el voto que mejor aglutina descontento popular.

Cuidado, que algunas veces es utilizado por determinados movimientos, o partidos políticos, como en 2004 y 2005 cuando la izquierda abertzale pidió el voto nulo, consiguiendo en las generales del 2004, 104.000 votos, un 7.69%. Por ello hay determinados sectores querrían apropiarse del voto nulo (obviamente no hablo de la izquierda abertzale, era solo un ejemplo).

Abstención

Quedarte en casa. No ir a votar. Las razones pueden ser descontento. El problema es que se mezclan con entre el 20% y el 30% de españoles que se quedan en casa por diversas razones, entre ellas que no les interesa la política, si es que a alguien no le puede interesar algo que le afecta directamente en su vida. O que ese domingo van al campo, yo que sé.

Otro problema de la abstención (también de los otros dos tipos de votos, pero en menor medida) es que los incondicionales siempre votan. Si hay mucha abstención, eligen unos pocos, y también se deslegitima el sistema electoral. Pero eso parece que no importa ya que beneficia directamente a los dos grandes partidos.

A menor abstención, más posibilidad de relevo en el poder y pluralidad democrática. A menos abstención, se refuerza el sistema actual y se legítima. Una abstención muy grande podría servir como protesta, pero esta se camufla en apatía, indiferencia y pasotismo hacia la política, lo cual beneficia a los mismo políticos de siempre. Si bien es verdad que una abstención altísima serviría para invalidar unas elecciones y hacerse muchas preguntas. Por ello la abstención es un arma de doble filo ¿Difícil no?

Conclusiones

Un alto porcentaje en cualquiera de los tres votos comentados anteriormente, podría hacer, no ya tambalearse la democracia, pero si al menos cuestionarla, deslegitimarla un poco, hacer a mucha gente pensar, generar debate y nuevas vías. Visualizar un descontento cada vez en aumento y quien sabe, propiciar un cambio. Claro que, hay que tener cuidado con interpretaciones y manipulaciones, cada un puede interpretar los porcentajes a su favor o en contra de otros.

En mi opinión, el voto que mejor representa el descontento de la gente (y ahora el descontento es grande) es el voto nulo, aún con sus contras. Quizás lo más pragmático sea votar partidos minoritarios, ya que conseguir un alto porcentaje en votos nulos es bastante improbable, y si un partido minoritario consigue representación, pues algo que gana la democracia. Y eso también es descontento, por lo menos contra las políticas actuales y los dos grandes partidos. Pero eso ya te corresponde a ti barajarlo.

Sea cual sea tú elección, es tú elección. Estamos en lo mismo de siempre, no votas a un partido minoritario porque es tirar el voto, ni en blanco porque perjudicas a los pequeños, ni nulo porque… y al final terminas perpetuando el bipartidismo. Es tan fácil como votar lo que realmente quieres. Sea un partido minoritario, u otro cualquier tipo de voto. Solo tienes que pensar las opciones que te dan, tus ideas respecto al actual sistema democrático y electoral, y sopesar las posibilidades y las consecuencias. No votar algo por miedo a que no sirva para nada, o votar algo en concreto por miedo a la victoria de un tercero, es lo más antidemocrático que puedas hacer, y un bonito ataque frontal a tus convicciones e ideales. Un traición vamos.

Al final, entre ataques de unos, ataques de otros, y miedos, tendremos un bonito relevo en el poder de por vida entre los de siempre. Disfruten lo votado. Sea lo que sea.

Un comentario sobre “Mentiras y verdades sobre el voto”

  1. A ver que partidos minoritarios se consiguen presentar y que proponen. Si no, para mi está claro que será voto nulo, pero dejando claro que no me he equivocado.

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