La… ¿muerte?

Hay un día, que no se sabe muy bien situar en una línea temporal, en el que las personas, o en particular, una persona, yo, tú, madura.

Unos dicen que es cuando te haces responsable, dejas de pensar en unas cosas y pasas a pensar en otras – para mi, incluso de menos importancia -. Vamos, que madurar, socialemente, creo, es pasar de ser un locuelo y jovial adolescente, a tener un trabajo, hacer la declaración de la renta, e ir de vacaciones a Benidorm. Morir.

Yo, lejos de creer que he madurado y el resto no – no me gusta una mierda Benidorm, y claro, trabajar tampoco – creo, que por lo menos, se donde puedo situar, si no la linea de todos, al menos la mía, la que separa mi vida no madura, de mi vida madura. (Es curioso, para saber que no he madurado, soy capaz de describir perfectamente el momento en el que maduré)

Es el día en el que ves la muerte más como algo tuyo, que como algo que le pasa a los demás. No me refiero a, el abuelo se ha ido al cielo con la abuela. Me refiero a cuando tomas consciencia de que te puedes morir, ahora, o dentro de un rato. Un rato, son los años que quieras. Al fin y al cabo, “Esta es la historia de un hombre que cae de un edificio de 50 pisos, y que mientras cae al vacío, se va diciendo hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien. Pero lo importante no es la caída sino el aterrizaje (La haine, 1995)”, y sacando de contexto la frase, la caída es segura.

No se como llega, supongo que no estas un día y dices, joder, vaya mierda, puedo ser devorado por leones que se han escapado del circo o puede caerme un Boeing 747 en la cabeza y dejarme guapo.

Siempre dicen que la tienes que ver cerca para sentirla. Tienes que tener una experiencia traumática como quedarte colgado por un brazo de un acantilado y que venga superman a salvarte. Entonces, ese día te replanteas tu vida, abrazas a tu mujer, y le dices a tu padre cuanto le quieres. Mentira, muy pocas personas están realmente tan cerca de la muerte y lo cuentan. Además, ese es el camino fácil.

En realidad, supongo que es como cuando llenas un vaso de agua lentamente. Antes de sobrarse, el vaso esta lleno. Cuando esta lleno, sigue entrando más agua. Si lo miras horizontalmente, incluso ves que hay más agua de la que cabe en el vaso, sobresale por encima del cristal. Basta con echar una gota, y empieza a caer agua. Hay un momento antes, y otro despúes.

Un día dices, oh que pena, se ha muerto, y al siguientes dices, hostias, que podía haber sido yo.

Unos dirán que la muerte hace la vida, que es natural, debemos aceptarla para superarlo, cada día de vida es un día más, que les da fuerzas para ser mejores. O viene Steve Jobs y te da el discurso del año de como se hizo a si mismo. Y de dice que sin la muerte no sería tan guay, “porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida” y eso…

La verdad, acojona.

Cuando maduras, las prioridades cambian. Pensar en la muerte es útil, para ver lo que en realidad importa. Ese día te das cuenta de que todo lo que importaba no importa, y lo que de verdad importa, acabará por no importar.

Pero parece, que en realidad, no importa. Como decía en la entrada anterior, nos la venden muy bien, en términos de espectacularidad. Se habla mucho de la muerte, pero se habla poco de la muerte..

 

Las manos de Alvy sostienen dos libros. En la portada aparecen los títulos: MUERTEY PENSAMIENTO OCCIDENTAL y LA NEGACIÓN DE LA MUERTE. Alvy se acerca con los libros a Annie.
Alvy: Oye.
Annie: ¿Hm?
Alvy: Te voy a regalar estos libros, porque, porque creo que deberías leerlos. En vez de ese manual sobre gatos, ya sabes. – Annie mira los libros que Alvy sostiene.–
Annie: Caramba, oh (ríe), esto sí que es serio.
Alvy: Sí, porque yo, ¿sabes?, porque a mí, a mí me obsesiona, ah, la muerte, creo. Es un tema…
Annie: ¿Sí?
Alvy: …un tema muy importante para mí.
Annie: ¿Ah, sí?
Alvy: Tengo un concepto muy pesimista de la vida. Si hemos de seguir juntos, has de saberlo. Mira, para mí la vida oscila entre lo horrible y lo miserable.
Annie: Hm.
Alvy: Esas son las dos categorías…
Annie: Hm.
Alvy: …principales. Son… lo, lo horrible sería, no sé, los enfermos incurables,¿comprendes?
Annie: Hm.
Alvy: Me refiero a los ciegos, los inválidos…
Annie: Ya.
Alvy: No comprendo cómo pueden vivir. Me parece inaudito.
Annie: Hm.
Alvy: Y, después, lo miserable incluye a cada uno de nosotros. Lo, lo engloba todo. Así, así que debemos dar gracias por sentirnos miserables, pues la otra alternativas aún peor.
Annie: (asiente): Aja.

Annie Hall (1977, Woody Allen)

12 comentarios sobre “La… ¿muerte?”

  1. La conversación de Annie Hall es genial. Es una de mis películas favoritas.
    Hay otra frase que me encanta en la que dice que su problema es que no puede ser feliz si hay alguien a su alrededor que sufre, sea quien sea. No tengo la misma visión de la vida, pero creo que tiene mucho sentido y te hace más humano tener presente la muerte y el sufrimiento, el tuyo y el de los demás.

    1. Nesta, de hecho había puesto dos frases más en la entrada, pero entonces el árticulo iba a parecer de woody y no mío.

      Una era esta: “Yo no puedo disfrutar de nada que no este al alcance de todo el mundo. Mira, ya sabes, que un individuo cualquiera pase hambre… donde sea, y bueno… sabes que yo… basta para fastidiarme la noche.”

      Y la otra es una que no la encuentro ahora por ahí, pero que dice el amigo de alvy, que a él le gustaria ser devorado por bestias salvajes XD

  2. Hola mariofz, de nuevo felicidades por la entrada. Creo que me estoy enganchando a este blog, buenas entradas y bien redactadas.

    Con respecto a lo de madurar, estoy seguro de que no tiene nada que ver con la edad, conozco tipos con 40 años que no tienen que envidiarle nada a jóvenes de 20. Todo está en la cabeza y sobretodo en la educación que ha recibido cada persona. Hay personas mayores que moriran sin llegar a ser adultos.

    Hay otro diálogo de Annie Hall que me encanta:

    ¿Conocen este chiste?
    Dos señoras de edad están en un hotel de alta montaña y dice una:
    -Vaya, aquí la comida es realmente terrible.
    Y contesta la otra:
    -Sí, y además las raciones son tan pequeñas…

    Pues, básicamente, así es como me parece la vida:
    llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza
    y, sin embargo, se acaba demasiado deprisa.

    P.D. Gracias por el meneo 🙂

    1. Gracias a ti 😉 Y si, entre otras cosas quiero decir eso, que hay gente que se muere sin madurar, básicamente.

      Poco más que añadir, peliculón.

      P.D.: también tiene cosas buenas, creo… ¬¬

      P.D.2.: pues a mi no me gusta tu blog xd

        1. Jeje, estaba de coña, me refería a la vida, que también tiene cosas buenas, en respuesta a tu “Pues, básicamente, así es como me parece la vida:
          llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza”

          Y la segunda postdata no creo que te la tenga que explicar 😉 esa si que es de coña

  3. Siempre llego tarde, jejeje

    Pues nada, que me ha gustado mucho el articulo; yo no sé si será que ya había madurado, pero ya había cogido la conciencia de la muerte, aunque no me paso todo el dia pensando en ello; otra cosa que dice que he madurado es que hago la declaración de la renta, aunque tenga poca renta jejejeje

    Saludos

  4. así que era cierto, lo que no vives o experimentas hoy, mañana igual no tienes tiempo. creí que era una metáfora para meternos miedo. creí que de verdad tenía todo el tiempo. ¡vaya por dios o por quien sea!

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