Hoy también es el día de la mujer

Tenemos días especiales para todo. El que no se consuela es porque no quiere y el que no tiene su día es porque llegó tarde. Necesitamos medicamentos contra las injusticias, contra las desigualdades, contra las enfermedades. Necesitamos pensar que hacemos algo, aunque solo sea un día, que aportamos, que sumamos, que somos alguien y que gracias a nosotros las cosas cambian. Sin darnos cuenta que mañana será otro día, celebraremos otra cosa, llevaremos un lazo de otro color y gritaremos contra otra cosa al azar, eso sí, sin pensar mucho, solo porque hoy toca. La sociedad es cruel y tenemos que drogarnos contra nuestra propia desidia.

Tampoco está mal recordar que ayer no hicimos nada, y que mañana no haremos tampoco nada. Ni tu ni yo. Nada de nada. Hablamos asentimos y todos estamos de acuerdo. Pero se nos ha olvidado que ayer fue el día internacional de una cosa que hoy ya no nos importa, y con el de mañana sustituiremos la celebración de hoy para terminar la semana en domingo, como siempre. Nos apenan mucho esas injusticias, pero solo de fachada, por inercia, porque es lo que hay que hacer. Si nos importase en realidad haríamos algo, y lo máximo que vamos a hacer será decir las mismas palabras planas que hoy, pero dentro de un año, el mismo día. Y si es internacional mejor, más rimbombante.

Un gesto social y políticamente correcto, por el que luchan unos pocos, creyendo equivocadamente que el gesto generará acción, y al que políticos y medios se apuntan gustosamente llenándose la boca con épicos discursos y dibujando bonitos titulares. Pero en realidad es solo un gesto, un habito más de esta sociedad, que cura sus penas con falsa solidaridad. Que menos, necesitamos dormir tranquilos y pensando que hemos hecho bien. Eh, que solidario soy. Pero como mucho hemos llevado una pegatina en la solapa.

El otro día fue el día internacional de la mujer. Bonitas celebraciones y reivindicaciones, aplausos al fondo y sonrisas en la foto. Pero las desigualdades, el problema de fondo, han cambiado entre poco y nada.

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