Hipocresía 2.0. Yo sí, tu no.

Con lo feliz que yo era. Allá por finales del 2006 cuando empece a escribir la desdicha esta llamada blog. No sabía casi ni que era un blog. No sabía quienes eran los buenos, y quienes los malos. Joder, no sabía quienes eran, oh dios, lo voy a decir, los blogstars. Yo, por aquel entonces, era feliz.

Y así continuo la cosa, pasando por el año 2007 sin pena ni gloría. En el 2008 estábamos yo, los cuatro o cinco blogs que leía, un muro, grande, gigante, la blogosfera. Cada uno en su lado.

Pero un estúpido día a finales del 2008, me dio, por alguna extraña razón, por hacerme una cuenta en twitter. Y allí vi el percal, clarísimo. Te enteras de todo, quieras o no. Sabes quien es tal, quien es cual. Cuales blogs son los mejores, cuales los peores. Empiezas a seguir a gente, y empiezas a quedarte flipado, muy flipado.

Los delirios de grandeza, muy a mi pesar, y al del resto de las personas con un mínimo de sentido común, son demasiado comunes en determinados círculos. Si un actor de Hollywood los tiene, pues bueno, casi que tiene el poder, el dinero, y el estatus social para ser así de gilipollas, tampoco me molesta mucho.

El problema es cuando a alguien le das un juguete, llamado blog, y lo sabe manejar, y la gente le sigue, el tipo se lo cree. Pues podría escribir ríos de tinta sobre gentuza así. Pero eso otro día si toca.
Y ya cuando juntas todo eso con la posibilidad de transformarlo en dinero, tenemos un coctel que a mi, personalmente me asusta.

Cuando a alguien le siguen 1500 personas por twitter, por decir algo, y él, se piensa que, cada cosa que dice o hace, tiene que importar a los demás, malo. Y si además siente ese impulso de contar todo lo que hace, por estúpido que sea, peor. Pero si es que ya cree que lo que él hace mola, y lo que hacen los demás no, entonces tenemos todo un gurú sobredimensionado con pose estrella de rock, intocable, tanto como el, como sus ideas. Y lo que yo digo va a misa.

Pues así, de estos, la blogosfera, llenita.

Pero si termino aquí el post, me quedaría muy soso. Así que voy a aderezarlo con una pequeña historieta de hipocresía dospuntoceril que siempre ameniza un poco la fiesta.

Como ya he dicho, yo joven en ingenuo, de vez en cuando, leía, un blog de, para mi, un tal Enrique Dans que nadie conocía, o por lo menos eso pensaba yo. Pues este buen hombre hablaba de tecnología y así, de cosas interesantes vamos. No es que lo leyera todos los días, pero si veía el titular llamativo, entraba y curioseaba un poco. Un día, entre, y curioseé un poco más. Y para mi sorpresa vi que el número que acompañaba a los comentarios se había roto. Le mandé un mail avisándole.

Mariofz to Enrique Dans

Hola sigo dese hace tiempo tu blog, y no se si te habrás dado cuenta, pero es para que sepas que al acceder a una entrada en tu blog, justo encima de los comentarios, en #comments, cuenta mal los comentarios, pone 1 comentarios, y en un blog de esa categoría la verdad queda bastante feo.

Saludos.

Enrique Dans to me
Muchas gracias por avisar, Mario. Una variable que se quedaba trabada por alguna misteriosa razón. Solucionado!

Saludotes,

Acojónate, saludotes. Sa-lu-do-tes. Esto fue más o menos, en Julio del año pasado. Y claro, el día que lo vi por ahí llamando hijosdeputa con tiempo libre y no sé que de que iba a empezar a coser bocas a bofetadas a gente que yo sigo y con la cual comparto algunas ideas, dije, hostias, no parece tan majo, ¿no?

Bueno, pues sigamos con la historieta esta, a ver si la acabo ya. El caso, que nuestro amigo Enrique Dans tiene una entrada en su blog titulada: “El valor del trackback” En la que poco menos habla del trackback como nuestro único Dios. Usadlo, usadlo, usadlo que es la polla. Hacerme miles de trackbacks para que la conversación dospuntoceril fluya, todos somos hermanos, usad el trackback. No os vayáis a creer que lo dice para aumentar el número de enlaces a su blog, con la consiguiente subida de visitas, pagerank, etc. Lo dije porque la conversación tiene que fluir, y tu te tienes que llevar tu pequeño pedacito de tráfico, y porque joder, los trackbacks molan, y hay que usarlos, punto.

Bueno, pues eso, que los trackbacks son Dios, y Enrique Dans su profeta.

30 de noviembre del 2008, Enrique Dans escribe en el País: “Estar fuera de Tuenti es aislarse, no compartir fotos, vídeos o música con amigos, convertirse en un paria social”

Poca broma, ¿eh?. Yo digo que el que no tiene Tuenti es un paría social, y me quedo tan tranquilo, amén de varias lindezas más que suelta en el post (recomiendo su lectura, dándole un tono humorístico, como si la leyera un payaso, porque sino, es bastante, bastante triste) que parece que es familia de los de Tuenti, o cuanto menos, amante, porque imparcial, lo que es imparcial, no parece el texto.

Y dije yo, hostias, de esto tengo que escribir, que me hay llamado paría social, joder, que me ha llamado paría social, eso en mi barrio es pueblo (eso en mi pueblo es pelea vamos…). El caso, que me lo tomo con calma, y dos semanas y media después escribo un texto sobre eso. “No tengo tuenti, soy un paria social.”

Y pensé,¡hostias!, voy a recurrir al ancestral arte del trackback para que salga en su blog, ÉL lo lea, y sigamos la conversación, dios, es perfecto. Bueno, igual está muy ocupado para comentarme, pero lo leerá, y se dará cuenta de que lo que ha dicho, es una tontería. Sobre todo por la diferencia de edad que nos separá, que, me pone a mi, en mejor lugar para hablar de lo que es tuenti, y no de como ÉL ve tuenti. Y sobre todo que no lo ha dicho en su blog, que ni tan mal, que es que lo ha dicho en “El País”, poca broma.

Pues parece que no hace trackback, no sé por que. Algo irá mal en mi blog. Bueno, voy a mandarle un mail, que seguro que le interesa una opinión distante a la suya, total, ya me respondió la otra vez, tiempo tendrá para responderme esta. Le mandé el mail, diciendole que a ver si sabe por que no van mis tracbacks, o que que es lo que pasa, y ya de paso, para que le eché un vistazo al texto, a ver que le parece. No hubo respuesta. Ni mi árticulo hizo tracback en su web. Cosa rara. Paso el tiempo y me olvidé.

Pero un día fui a parar a este blog, en el cual hablan de lo mismo, pero, con la salvedad, de que en este blog, se dieron cuenta de que Enrique Dans les borró el trackback, la prueba  está aqui.

Con lo cual, ahora sé seguro, que también borro mi trackback.

En fin, que se le va a hacer, a mi la verdad no me importa mucho. Pero este tipo de hipocresía 2.0 la estamos viendo y aguantando todos los días, y no me agrada la verdad. No me agrada que me contesten a un mail en plan buenrollista, y después no me contesten, y hagan como si no ha pasado nada. Pero más me jode que hablen siempre de la libertad en la red, del copyleft, de todos somos hermanos y tenemos que vivir en paz, de debéis usar el trackback porque lo digo yo porque mola, pero eso si, si me hacéis un tracback a mi, y no me interesa porque va en contra de lo que yo digo, a tomar por culo la revolución 2.0, los tracbacks, y toda su puta madre.

Pues eso. ¿Quieres tracbacks? Toma tracbacks, y 1 y 2 y 3 y 4 y 5 y 6 y 7 y 8 y 9. ¡Y no te meto un décimo por pena! ¬¬

P.D.: Sí, me aburro mucho.

13 comentarios sobre “Hipocresía 2.0. Yo sí, tu no.”

    1. Tío dime quien eres y nos echamos unas risas, te doy mi móvil o algo y me comentas.

      P.D.: no he borrado ningún comentario, pero, y si lo borrase ¿qué?

    1. Pues, cuando desde un blog enlazas a otro, y en el blog al que has enlazado sale un aviso de que lo estas enlazando. Eso es un trackback mal explicado

  1. Cuanta razón tienes en todo lo que has escrito, se esta creando una generación de “bloggers sperstars” que dominan todas las lecturas de blogs, y muchos de ellos, la mayoría de sus post son muy limitados.

    Quiero decir con esto, que el rollo de colegueo entre todos los bloggers esta muy bonito, siempre que sean unos cuantos los que esten por encima del resto, claro…

    Del tuenti ya lo he dicho todo en mi blog, (no es spam… 😉 ).

  2. esto es komo lo de meneame.

    un grupo de gentuza se ha hecho con cierto poder y ahora pasan de todo lo ke predicaban.
    ahora lo unico que les importa es el business.

    esto es lo que hay. prepotencia y falta de escrupulos.

  3. jajajaja, que buenos tontolculo y capitan capullo. Anda y que se vayan a tomar por culo; podrías escribir un artículo sobre este tipo de gente. Estan los blogueros que se creen superguays y se venden a la primera de cambio (como Enrique Dans, que yo si conocia algo de el por meneame) y luego están los fanboys, que los hay de partidos politicos, de blogs y de su puta madre, que como te metas o critiques lo más minimo a su religión, empiezan a insultarte, ya que no han aprendido a razonar.

    Gracias por no borrar los comentarios, como te dije hace algunos meses, lo mejor de meterte con algo o alguien en un blog son los comentarios que te insultan, a mi me encantan, me parto el culo de risa.

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