Fronteras

Dinamarca ha roto la baraja, y nadie ha dicho nada. Igual Europa era una utopía, una utopía que no gusta a los racistas.

Todo lo que huela a libertad y a que toda las personas somos y valemos lo mismo, hay a algunos que les duele, y a otros les da miedo. No voy a ver la tierra donde yo he nacido, mi tierra, manchada por inmigrantes.

Para solucionar el problema tenemos varias opciones. La opción uno es hacer como en estados unidos, es decir disparar al que quiera entrar. Podemos hacer patrullas de voluntarios armados hasta los dientes para acojonar a los mexicanos. Podemos incluso contratar cazas para hacer vigilancia fronteriza, y si algún pobre desharrapado tiene huevos a cruzar, le partimos con un tomahawk. Esta es la opción del muro, pero jugando a los militares.

La más común, es levantar un muro para separar a los pobres de los ricos. Los hay con las más diversas excusas, que si para luchar contra el terrorismo, que si para evitar el contrabando de drogas, que si las porque la zona es de conflicto, incluso los tenemos en medio de algunas ciudades de esas que llamamos civilizadas por problemas de orden publico. Algunos como el de la foto por lo menos sirven para darnos sombra. Y otros, todos lo tenemos en la imagen, para que los parias puedan sujetar sus chabolas y su suciedad no manche las piscinas de los ricos. Pero no nos engañemos, todos sirven para lo mismo, para mantener a los pobre a raya, para que no vengan, para que no molesten.

Otros no los hemos tenido que construir nosotros, y nos los ha dado la naturaleza. Aquí cerca, quince kilómetros de estrecho separan dos de las mayores brechas económicas del mundo. La orilla norte del mediterráneo y la orilla sur, comparten solo el mismo mar, y poco más. Tienen una de las mayores diferencias de renta per cápita de todo el planeta, creando los problemas que de sobra todo conocemos.

Nos pueden seguir enseñando pateras abarrotas cruzando el mar, pero el único problema es que se mueren de hambre. Parece que nadie ha pensado que la solución no es construir muros, sino igualar el nivel de vida. Bueno, en eso ya está trabajando Europa, no subiendo el suyo, pero el objetivo se está consiguiendo, aunque sea bajando el nuestro.

En un mundo globalizado, donde las el dinero y las mercancías no tienen barreras, no tienen fronteras, tampoco tiene sentido que lo tengan las personas. Y menos solo por desigualdades económicas.

Recomiendo encarecidamente este post de kurioso y este blog fronterasblog. Aquí la entrada de la wikipedia con todos los muros de la vergüenza, no se me ocurre un nombre mejor para describirlos.

Relacionada: No soy racista pero…

 

2 comentarios sobre “Fronteras”

  1. Yo he creído en Europa por haber podido contra un fuerte dominio fascista, y porque hace ya muchos años que no nos matamos a lo bestia, Balcanes aparte. Por ser cuna de grandes hitos positivos de la historia humana, como por ejemplo la ilustración .
    Pero ahora el fascismo está en auge. Estaremos esperando tiempos mejores. Nosotros o los que nos sobrevivan.

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