¿Feliz navidad? No, gracias

Que alegría de verdad, que alboroto, no puedo pasar unas navidades más sin que todo el mundo me felicite. De verdad que me vuelven loco las luces en las calles y el ambiente mágico que se respira en estas felices felices felices fechas.

La misma compañía que te intenta timar con la factura de la luz te desea con su más total sinceridad que pases unas felices vacaciones en armonía con Dios y el universo. La del teléfono que hace que darte de baja marque un antes y un después en tu vida, te desea un feliz año nuevo en compañía de los tuyos, y te da un besito en la mejilla para que duermas bien.

Por Internet te llegan mails de felicitación de todas y cada una de las webs que tienes cuenta, para que seas más feliz visitándolos o comprando sus productos, so rata, no vayas a pasar unas felices felices felices navidades sin felices felices regalos, ¡apático! Algunos te hacen la coña, y te dicen ¿te has portado bien este año? Ajajaja pues si has sido bueno ven y gastare tú dinero en nosotros, ¡ajajaj! ¡Que divertido!

¿Y la empresa que acaba de hacer un ERE mientras tiene millones de beneficios, que te felicita la navidad por un lado y por la puerta de atrás echa a cientos de personas a la calle? ¿A ellos les ha mandado también cesta de navidad? ¿O solo a los becarios que les paga 300 euros al mes? Es que no me queda claro como va el juego este de las felicitaciones.

De verdad que no quepo en mi de gozo cuando ponen lucecitas y felicitaciones en el banco de la esquina, y la cosa esa blanca que pegan al cristal. Casi las mismas que cuando veo un anuncio de una caja-banco nacionalizada, anuncio que he pagado yo con mis impuestos, diciéndome lo bien que tratan a sus clientes y lo bien que gestionan su dinero y el mío, justo entre desahucio y desahucio y ayuda pública. Pero eh, es navidad, ¡sonrié!

Como cuando vas a los ayuntamientos o ministerios, hasta los topes de corruptos, muy majos y bien vestidos y sonrientes, pero corruptos, deseándote una navidad estupenda, que seas feliz, aunque sea sin tu médico de cabecera. Y no mento al rey y su estúpida felicitación de navidad porque eso se sale de las palabras que uno puede escribir en un blog sin ir a la cárcel. Que se meta por el culo su retaila de chorradas, de que todos somos iguales, y a ver si nos alegra la navidad de verdad, que ya le va siendo hora, yéndose muy lejos. A otro país o con Dios, me es indiferente.

Y cuando crees que todo no podía ser más hipócrita triste falso edulcorado fingido y ficticio va y viene Campofrío y te tira de la silla. Te despierta de tu burbuja de felicidad navideña y te empalaga hasta la médula con su pseudo-sensiblismo de lagrima fácil más sensacionalista que un reportero de antena 3 enfocando un charco de sangre del último asesinato mientras llama al vecino al portal para preguntarle si el asesino era un tipo normal y corriente.

Sin entrar en la sucia técnica de donar un euro por cada twitt-anuncio que le hace la gente, que ya es triste dar caridad a cambio de publicidad, como un chantaje, el anuncio en sí es una especie de novela sudamericana con lloros incluidos, te venden emociones a tanto el kilo para venderte choped. Choped tío. Choped. Toda esa mierda para que compres su mortadela. #queledenacompofrio

Porque, que cojones, es navidad. Hay que poner buena cara, aunque nos violen. Y oye, “que exportamos la generación más preparada de la historia”. Vamos a sonreír, ya que nos vamos a comer el chorizo solos en un apartamento de Munich, lejos de la familia, pero muy preparados y muchas sonrisas. Mortadela con cuchillo y tenedor, mientras discutimos sobre hermenéutica, que tenemos cultura. Nos acordaremos de nuestro amado país cuando utilicemos la fregona en un McDonals de Londres mientras añadimos otro idioma al currículum.

Y eso vamos a comer, mortadela, y los domingos con aceitunas, para celebrarlo, que es el día del señor. Porque con la pensión de la abuela mortadela y arroz, no más. Eso no es de campeones, eso es de un país que se va a la mierda, y es muy triste, y ni puta gracia en un anuncio, ni puta gracia.

Récord de hipocresía navideña, que no te toquen la fibra, que solo quieren vender más jamón de pavo.

P.D.: Para el recuerdo “que exportamos la generación más preparada de la historia”. Se me escapa la lágrima mientras cojo los billetes.

7 comentarios sobre “¿Feliz navidad? No, gracias”

  1. Es obvio que la Navidad es la época más hipócrita del año. Todo está lleno de buenos “deseos”, pero esos deseos, durante el siguiente año, no se materializan en hechos. Todo el mundo te “desea” un feliz año, pero no moverán un dedo para hacer que tu año sea realmente feliz, e incluso algunos harán lo que esté en su mano para que no lo sea. Pero eso sí, te mandarán la postal más grande, más bonita y con más colores, porque eso es lo que hacen las buenas personas.

  2. El anuncio de Campofrío se ha de tomar con sentido del humor. Tiene un doble sentido.
    Donde tu ves “pseudo-sensiblismo” yo veo humor negro, ironía y sarcasmo.

    1. Es puro sarcasmo pero hay gente(el groso español) que le encanta el anuncio porque te hace ver lo bueno que “tenemos” y relativizar las cosas malas. Realmente el anuncio dice todo verdades que para uno son cosas buenas y para otros es pura mierda.

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