El cómico y lo cómico

El humor, indudablemente, denota inteligencia. Siempre empiezan con un Beppe Grillo, el cómico italiano, y sarta de chorradas para desprestigiar a él y a su movimiento.

Nunca he leído, Rajoy, el registrador de la propiedad, Zapatero el abogado, o González, o Aznar… ¿O es que tienen miedo de intrusismo y solo les valen los que han estudiado derecho? Más gente alegre, divertida, y crítica como Beppe haría falta en los parlamentos, y menos encorbatados tan serios y tan responsables que no les da ni para echar un vistazo más allá de su frente.
Es triste pensar que utilizan esa coletilla como previo ataque a sus ideas. El cómico italiano. Ya parece que no es serio. ¿Es menos cómico que Berlusconi? ¿Cómo debería presentarse? ¿Berlusconi el mafioso? Los medios de comunicación tienen tanto miedo a un pequeño atisbo de cambio en Europa que se les ve desde lejos, como se asustan, como saltan a la mínima que las cosas van a mejor.

Lo que más gracia hace de Italia es que simplemente el movimiento cinco estrellas se puede dar, a ciegas, por bueno, comparado con lo demás. ¿Otra vez Berlusconi? ¿Los fascistas de la liga norte? ¿Los socialistas podridos? ¿La iglesia como mal endémico de Italia? ¿La mafia otra vez? Con que algo huela a cambio es necesariamente bueno para Italia. Ni si quiera mencionan la fuerza que tiene el movimiento en Italia, y que Beppe no se presenta. Ni siquiera dicen lo que piensan hacer. Pero ya sabes, Beppe el cómico. Prefieren, sin lugar a dudas, a Monti, al que nadie ha votado. Democracia en estado puro. Democracia para sus sucios bolsillos. Lo cómico es la democracia en Italia y que alguien tan sumamente corrupto, estúpido, malvado y despreciable como Berlusconi vuelva, y le voten. Un solo voto para esa calaña habla bien de Italia y de lo cómico del asunto.

Y es gracioso, y contradictorio, porque aquí no tenemos un cómico, tenemos un bufón y todo el circo. Y muchos de los problemas son parecidos a Italia. Más cómicos y menos abogados harían falta en el parlamento. Más cómicos y menos chupasangres psicópatas que acabaran amasando fortunas en grandes empresas como pago por sus favores.

Aquí no tenemos a un cómico. Tenemos a un bufón y a todo el circo al completo, hasta la banda. Tenemos al bufón número uno, Rajoy y su soberana estupidez, que solo podría ser superada por él mismo. Tenemos al esperpento, pasen y vean, y asómbrense con todo el circo. Políticos haciendo malabares para sujetarse la cara. Les crecen hasta los enanos a los pobres. Saltos mortales para no quedar en ridículo. Increíbles ruedas de prensa sin preguntas. Ministros que no saben y no contestan. Y lo más difícil todavía, un año sin una sola explicación sobre nada y ni un sólo día sin una mentira.

Esto sí que es cómico. Lo que ocurre en nuestras narices.

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Para relajar, Fanfarlo, Comets.

2 comentarios sobre “El cómico y lo cómico”

  1. Pues la verdad es que no me había dado cuenta de que siempre que presentan a Beppe lo hacen como “el cómico” y efectivamente, no lo hacen así con los demás. Como queriendo dejar claro cual es la profesión de Beppe.

    El problema lo dices claramente, es que nos gobiernan demasiados abogados y demasiada poca gente con sentido del humor. Hace falta un mayor equilibrio entre ambos (tampoco es plan de sustituir todos los abogados por humoristas porque entonces si que se puede liar gorda jajaja)

    En otro orden de cosas… estoy viendo aquí a mi derecha la portada de Guerra Mundial Z. ¿Recomendable? Es que me lo quería empezar con el Kindle.

  2. Me cago en la leche… ¿porque has borrado el “Hola opinadores”? Ahora me he quedao con las ganas… y además he borrado el correo electrónico donde estaba el texto porque suelo leerlos directamente en la web. Joder… eso se avisa antes de borrarlo coño! Por cierto, ¿porqué lo has borrado?

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