Disculpe señor diputado…

El texto que adjunto a continuación es un e-mail que envié la semana pasada a los diputados del congreso y a los senadores. Más que nada, me parecía interesante conocer su opinión, ya que al fin y al cabo son los que deciden las leyes que nos afectan y que tanto nos indignan últimamente. Así que me he puesto el gorro de charlar, he reducido mi hostilidad hacia la política a creo, y les he escrito esto:

Hola, me llamo  Mario, soy un joven de […]

Le quería escribir para conocer su opinión sobre unos cuantos temas de actualidad, ya que gracias a Internet tengo una oportunidad fabulosa de ponerme en contacto con ustedes.

Dado el rumbo que están tomando las cosas últimamente quería saber que piensa un diputado del congreso más allá de lo que salga en los medios, dado que usted es una de esas 350 personas que deciden el futuro del país con sus decisiones.

No se exactamente su descripción de democracia, pero mi opinión es que lo que actualmente hay en España dista bastante del significado de la palabra. El poder se lo reparten históricamente dos partidos, por culpa de los políticos o de la población, pero el hecho es que le poder de elección es mínimo, y el hecho de acudir a votar cada cuatro años no afecta perceptiblemente en las decisiones realmente importantes.

Puede pensar que soy un joven decepcionado con la política, y no sé equivoca mucho, ya que la percepción en la población es que la política no sirve para nada, y esa es la sensación que da, por lo que crea una antipatía en la población y una falta de interés continuo. A diferencia de otros muchos, me intereso cada día por la política, aunque no hace otra cosa más que frustrarme y ratificar día a día que nada puede cambiar gracias a nuestros dirigentes.

Si le escribo no es para molestar, ni mucho menos, ya que si ha llegado donde ha llegado, no creo que sea ningún tonto y puede valorar la realidad.

La corrupción política y la nula transparencia, el gran paro que nos asola y la incertidumbre del futuro para los jóvenes, el aumento de la edad de jubilación, los recortes sociales y las medidas económicas salvajes impuestas desde el extranjero, la imposibilidad de tener una vivienda digna, la erosión gradual de nuestros derechos y un largo etcétera son problemas muy graves que sufrimos la población en general y los jóvenes en particular. Parte de estos problemas son culpa directa o indirectamente de nuestros dirigentes, o por lo menos la pasividad para ponerles remedio.

Tengo que hablar también de la injusta ley electoral que una y otra vez se empeñan en no cambiar, por la cual el voto de unos Españoles vale más que el de otros (el mío por ejemplo vale mas del doble que el de un residente en Madrid), y que casualmente beneficia a los dos grandes partidos imposibilitando una vez más cualquier tipo de cambio, perpetuándolos en el poder e instalándonos en un bipartidismo sin final. (Aquí como quedaría el congreso con un sistema proporcional puro)

Como ve, no quiero mencionar la ley Sinde, las repetidas ausencias en el congreso de muchos de ustedes, ni la pobre imagen que da el congreso al resto de los españoles, dado que muchas veces se parece más a un patio de colegio con risitas, insultos, y gallos pavoneándose de un lado a otro, que a una sala donde están las personas que toman las decisiones más importantes que afectan al país. Como buen político sabrá que la imagen en política tiene un gran peso, y la imagen que dan al país no es para nada buena.

También me intriga la absoluta obediencia que en general tienen ustedes a su partido, basándome siempre en las votaciones de las leyes donde todos votan al unísono sin rechistar. A veces me gustaría ver a diputados que puedan pensar por si mismos, viendo que es lo mejor en cada caso, sin verse obligados a seguir la corriente que le impone su partido y sin miedo a diferir por aquello de no gustar al jefe y perder el puesto de trabajo. Esto repercute de nuevo en la negación a cualquier tipo de cambio o de pensamiento independiente, y agranda cada vez más en la lucha PP contra PSOE, de la que cada vez el pueblo está más cansado, ya que da la sensación de que la política del uno se fundamenta en criticar la del otro, y viceversa.

Como quiero considerarle una persona inteligente y creo que querrá lo mejor para su país, ya que tendrá familia y amigos, y también querrá lo mejor para ellos, no llego a entender por qué están actuando de esta manera y tomando estas decisiones día a día.

Por lo que a mi respecta, una parte importante de la población se está empezando a cansar de la situación actual y pide un cambio. Visto que ustedes no están dispuesto a dárnoslo, que miden todo en votos y que estos son la cosa que más les importa, preveo que pueden ser castigados en las próximas elecciones en favor de otras políticas cuyo beneficiario sea el pueblo y la democracia

Me gustaría obtener una respuesta sincera y una valoración de lo que le comento para ayudarme a no perder la fe de una vez por todas en nuestros políticos.

Muchas gracias, un saludo y perdón por la excesiva extensión del texto.

La crítica ya la tienen todos los días en todos los medios, así que quería conocer su opinión, como ven ellos lo que están haciendo, ya que es muy fácil decir que hacen todo mal y dejarlos de lado. En el siguiente entrada haré una síntesis con las respuestas.

 

 

2 comentarios sobre “Disculpe señor diputado…”

  1. “al fin y al cabo son los que deciden las leyes que nos afectan”

    El 95% de los diputados y senadores no decide nada… vota lo que le dicen. Ese es el primer error, el segundo es la injusta ley electoral.

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