Diez mil millones de hostias

Lo pongo en letra, que se valora mejor la magnitud. No lo paso a pesetas para no asustar al personal. Llegando a estos extremos da igual millón arriba que millón abajo, es solo un número, y como siempre, van a hacer lo que les plazca y van a pagar los pobres, los tontos, vamos, todos. No van a dar explicaciones ni nada que se le parezca. Van a tener la poca vergüenza de envíar una nota de prensa porque saben que lo que están haciendo bien merece algo más que un reproche.

Dicen que van a ahorrar gastos innecesarios, racionalizar, quitar duplicidades, cantar una jota y hacer que llueva. Lejos estamos de creérnoslo. Lo de la jota. Gastamos mucho, nos ponemos demasiado enfermos han dicho. Tengo un amigo bombero, lo van a echar, la consejera ha dicho que los bomberos no son rentables. El pobre se sube por las paredes. Dice que cuando le quemen la casa no va a ser rentable apagarla.

No es lo mismo diez mil millones, que el millón que te puede salvar. Como no es lo mismo 5 millones de parados que que el parado seas tú. La cifra es redonda, igual de redonda que la putada que nos hacen. Que nos mientan es secundario, ya lo hemos aceptado, solo queremos que nos digan, a ver, pringados, tenemos la excusa y el poder, y os vamos a follar. Agachamos la cabeza y nos resignamos, porque hacer algo, no vamos a hacer nada. Y de paso nos morimos, y nos ahorramos un parado que mantener.

Tenemos otra manía, queremos aprender. Hasta los 16 es lo mínimo, pero no es suficiente. Queremos que los chavales aprendan algo más que a sumar. Queremos ingenieros, científicos, y abogados. Queremos gente que piense para tener la capacidad de mandaros a tomar por el culo, la capacidad de cabrearse cuando se rían de ellos, la capacidad de reaccionar, de despertar y escupirles. La capacidad de dirigir un país y dar la cara. Queremos que la educación no sea una cosa de ricos, queremos romper las barreras sociales, Esperanza, por mucho que te empeñes, tú y los tuyos, en hacer a los pobres tontos y sirvientes. Que les tratemos de señoritos. Sí amo.

Un gordo se ríe de fondo, los mercados ya están calmados. Un viejo se pega un tiro en una plaza y un gilipollas se compra otro bolso de 5000 euros. Y mañana más crisis en el telediario y dos yates más en el puerto. Una familia haciendo cola en Cáritas y un trajeado se sube en Porche. Perdón, en porshh. Y si los mercados no se calman, la culpa es de los de antes, de la herencia o de las cejas de Zapatero o de la carambola del billar. Todo suena igual de creíble.

No son diez mil millones, son diez mil millones de hostias. Son hipotecar el futuro, cabrones, nuestro futuro. No es dinero, es cachondeo. Es un dije Diego que no recorto y digo lo que me sale de los huevos. Leo un papel y no contesto, huyo como una puta. Me asusto de lo que he hecho y corro. No llevo papel y no sé que decir. Miento manipulo canto, bailo, me río y hago un mortal con tirabuzón porque soy una marioneta. El más poderoso de España, le ponen la música y sigue le compás. Dormirán bien, no me cabe duda. Un hospital más un hospital menos. Total se mueren los demás. Es que os habéis acostumbrado a curaros *gratis* y eso es un abuso. Abuso es que te voten. Abuso es ser el que tiene que explicar las cosas y esconderte. Abuso es dar largas y no ser preciso para calmar el ambiente. Tranquilos, no vamos a hacer nada, jueguen a placer.

La próxima vez lo pueden avisar por twitter y cerrar la cuenta para no aguantar los replys, pueden hacer señales de humo y apagar la hoguera. Bastardos. Plas, plas y plas. Una tras otra. Hasta 10.000 millones. Y aguantamos, porque la crisis… ya se sabe. La cosa está muy mal. Objetivo, educación y sanidad, los dos únicos resquicios que se resistían al negocio privado. Pero que siga la música. Le damos vueltas pero vamos a por vosotros. Mañana sale el portero del congreso con un palillo en la boca y nos comunica que trabajamos los domingos. Eso si que sería guapo.

Pepe, saca la pandereta, que esto no es un país. Por lo menos tenemos buen tiempo.

No son diez mil millones de euros, son diez mil millones de hostias, y a trompicones vamos hacia adelante.

P.D.: Sé que antes tenía un blog y se lo comió la crisis, pero…

4 comentarios sobre “Diez mil millones de hostias”

  1. En este pais falta un heroe al mas puro estilo Batman. Un heroe que sea un tio normal, buena persona, rápido, inteligente y con un par que no le quepan en sus pantalones de malla. Un heroe que no les permita cobrar nuestras declaraciones de renta si no han realizado su trabajo satisfactoriamente. Que reparta algún tortazo y de paso le pegue fuego al inmueble de la consejera esa de los bomberos para de esta forma subir la moral nacional.

    Con ese tio y un bizcocho algo arreglaremos.

  2. Diez mil millones de hostias…
    Y quieren aplicar un “estado del miedo” para que nadie asome la patita… y nadie la asomará por miedo a perder la poca miseria que le quede… pero el día que no tengas ni moscas alrededor, ese día, tener miedo carecerá de todo sentido.

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