Despreciable

Y sucede, que la guerra de cifras, esa batalla tan absurda a la que nos tenían acostumbrados medios confrontados entre si, ha llegado a su fin. Ahora la moda es criticar la legitimidad de los manifestantes (y también su despreciabilidad*), o compararlos con un absurdo.

Es decir, me da un poco igual que haya habido sesenta manifestaciones en todo el país, y que en Madrid hayan sido diez, quince, veinte mil, o tres millones. Yo lo comparo con el número de votantes y me quedo tan tranquilo. O mejor, ¿que son esos doscientos mil, comparados con los cuarenta y siete millones de Españoles?. Cuatro pirados. Eh, eh, un 0,0004255 %, pues eso, lo que yo decía, despreciable.  Pero como no, un 0,0004 de violentos si representan a todos los manifestantes, faltaría más.

Lo siento, pero son una pequeña parte ilegal, de gente ilegal, que se manifiesta ilegalmente, y además no son legales (vía rashaat) ¿Qué por qué son ilegales? Que más dará, yo recalco que son ilegales y la gente se lo creerá. Ilegales he dicho, coño.

Eso sí, cuando la manifestación es a favor de sus intereses, ha sido todo un éxito rotundo, una participación increíble de gente que no está de acuerdo a la que debemos apoyar y que tienen la verdad absoluta. Y además, son legales, que no se te olvide.

Y después, sus súbditos, se lo creerán de rodillas, y lo repetirán como loritos, que eso de pensar, además de estar fuera de su alcance, cansa.

Sean doce, o doscientos millones, me da igual, las reivindicaciones son legítimas, pero de lo que se pedía ayer, y la razón por la que se protestaba, a quedado a un lado, apartada, escondida entre cifras, fotos y opiniones de la representatividad. Y eso no puede ser en una de las movilizaciones más grandes de la historia de este país, una movilización sin colores ni banderas, hecha entre todos, para mejorar. Y eso es lo importante.

Aunque quizás solo estén nerviosos, e intenten manipular a la gente, como siempre lo han hecho. No sé si somos o no un número despreciable, lo que estoy seguro, es que los despreciables, son ellos.

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