Contraindicaciones de la televisión

Cada vez vemos la televisión más. Lo cual es cada vez más triste. Puede que sea consecuencia de la crisis, (últimamente parece que todo es consecuencia de la crisis) , ya que hay más gente en paro, menos dinero para gastar, etc. Además, la televisión es gratis, solo le tenemos que prestar nuestro cerebro.

Más allá de que la programación sea una basura en su mayor parte, tema sin posibilidad de réplica, voy a centrarme en otras razones por las cuales deberíamos desterrar la televisión muy lejos del salón, ya que actuá como eje central de la casa y de la vida cotidiana en muchas familias. Cuatro horas y media son muchas horas. Todos los días, ahí, sin excepción. 267 minutos vimos la televisión de media cada español, 253 en marzo, será por el buen tiempo.

Y no voy a utilizar la consabida coletilla de niño repelente de, si ese tiempo lo utilizásemos para aprender idiomas, o para estudiar una carrera, seríamos super listos y todo eso. Se me ocurren mil formas de perder el tiempo sin televisión. Al turrón.

– La tele siempre está ahí escupiendo programación sin parar. Tu no eliges que ver.

Siempre me ha gustado pensar que en mi tiempo libre yo elijo que hacer. En la televisión no. Tu te sientas en el sofá y tragas con lo que haya, y si no te gusta, cambias a otro canal. Siempre tienes algo, siempre estás entretenido. El concepto de Zapping es algo que no alcanzo a entender. Cuando me siento a ver la televisión es porque quiero ver algo, no voy deambulando a ver que programa de dudosa calidad me ofrecen. El fin es ver algo, no sentarse a verlas venir día tras día..

– Eres un espectador, eres pasivo, ni piensas, ni opinas.

Y así hasta cuatro horas y media al día. Casi nada. Una locura en el año 2012 donde con un click puedes acceder a los contenidos que desees en cada momento. Hemos avanzado tecnológicamente pero seguimos viendo la televisión como en el siglo pasado.Todo esto te hace que no tengas un objetivo. Siempre hay algo. Es difícil contar el paso del tiempo. ¿Nunca te ha pasado que te sientas un rato en la televisión y han transcurrido dos horas?

– La oferta es limitada e interesada.

Sin contar que la imposibilidad de elegir te restringe, más allá del puro entretenimiento. Seamos realistas, la televisión no es un escaparate de la realidad, informativamente ni culturalmente hablando. Hay sensación de una gran oferta, como en la sección de refrescos del supermercado, pero al final todo es lo mismo, agua con azúcar.

Bailas a su ritmo, especialmente en el plano informativo. Eres un zombie, años viendo pseudonoticias y pseudoprogramas hacen daño. ¿Qué posibilidad hay de informarte cuando son dos empresas quienes manejan el cotarro? ¿Cuándo la variedad va de aquí a allí y se sigue solo un único patrón lúdico informativo basado en costes y sensacionalismo? Si tus única vía de ocio e información es la televisión te conviertes en un subproducto fácilmente manipulable y manipulado, además de mercantilzado.
Eso contando los canales principales, la ampliación de la oferta de canales solo ha hecho aumentar el espejismo de pluralidad sin arreglar el problema de fondo.

– La publicidad. La televisión no es gratis, ni mucho menos. Prestas tu atención a un mundo colorido de anuncios. 19 minutos de anuncios por hora. Al día más de una hora como simple receptor de productos ¿Parece barato, verdad? En realidad es una barbaridad. Y eso sin contar la publicidad encubierta y los publireportajes. Habrá gente que prefiera que sea “gratis” y pagarlo con anuncios, pero que un tercio de lo que ves sean burdos intentos de que compres cosas me parece demasiado.

En resumen, a cambio de ver basura les prestas tu cerebro, y por extensión, más adelante, tu dinero. En realidad estás pensando que la publicidad a ti no te afecta. Pues te afecta como a todos, y cuanto más ves la televisión, seguramente más te afecta. Suena feo decirlo, pero somos manipulados como niños. Si al menos nos dieran programación de calidad, podría ser hasta un trato justo, pero claro, eso sería contradictorio.

Apaga la tele, quita el zumbido de fondo, habla con tu familia a la hora de cenar, yo que sé, tírala por la ventana, vive coño.

3 comentarios sobre “Contraindicaciones de la televisión”

  1. La tele homogeneiza, nos normaliza, simplifica la vida, educa, culturiza, informa, guia y en el fondo nos tranquiliza. Todo eso a su manera, claro.

    Y sinó, imaginemos una persona del siglo XIX puesta de golpe en nuestras calles. El choque iba a ser durísimo. El pobre no entenderia nada: tanta mujer en el parlamento, tantas normas de circulación absurdas, tantas vacaciones y tan buenas para todos, la China revolucionaria como poder económico, los honorables políticos ridiculizados en la prensa y un millón de cambios que nuestra generación ha ido asimilando despeinándose y peinándose gracias a la tele. Y lo mejor es que durante este proceso algunos se lo han pasado de fábula escuchando sus historias y sus juegos. Una inmensa mayoria ha sido feliz con ella, cosa que al fin y al cabo la simple humanidad es lo que busca. No unos cuantos.

    Pues eso, si no hubiera sido la tele, hubiera sido un charlatán. De todas formas, hoy existe internet y la cosa a la larga va a cambiar. Aunque pueda que a peor pues el poder lo podria tener el pueblo. Y este es otro tema.

    1. Muchos de los avances en la actualidad se deben a que la opinión pública tiene más peso que antes; y la opinión pública se maneja a través de los medios de comunicación, en eso estoy de acuerdo.

      Pero no puedes achacar todos los avances a la televisión. A la mujer le llegó el derecho de voto cuando la televisión no existía aun. Las primeras democracias y Constituciones nacieron sin televisión.

      Efectivamente, el avance social viene impulsado en buena parte por los medios de comunicación; pero la televisión no es el único medio de comunicación, y los medios de comunicación evolucionan, nacen nuevos, se desprestigian, mueren, nacen e incluso se reproducen… la televisión no es la única que está ahí.

      No sería justo darle a la televisión toda la responsabilidad y ofrecerle un puesto exclusivo de honor en los avances sociales. Tal vez algún día la televisión consiguió esos avances y por ello merece un puesto de honor en nuestra historia. Pero no por ello debemos darle un puesto de honor en nuestro futuro; sería quedarnos atascados. Sería usar la vieja premisa de más vale malo conocido que bueno por conocer. Habrá que avanzar algún día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *