Cerdos

Joder, vaya imagen, me recuerda más a una manada de fieras salvajes luchando por el último bocado del planeta, que lo que se pueda denominar, así a la ligera, personas. Se me pone hasta el cuerpo raro.

Y esa gentuza estará contenta, buah tío, menudo fiestón ayer, se sentirán buenas personas y miembros útiles de la sociedad, incluso se permitirán el lujo de hablar. Tendrán los huevos de decir que todas son unas putas.

Y aún queda gente, que dirán que es que van muy provocativas, que el alcohol ya se sabe, que seguro que calentaron al personal. A lo primero, no contestaré, porque probablemente sea delito escribir tantos insultos en tan poco espacio y tampoco voy a perder el tiempo explicando lo evidente a personas que no quieren verlo. Solo diré que culpar a la víctima del delito es de una soberbia y falta de empatía tremendas, y algo heredado de una rancia tradición que deberíamos ir olvidando.

Respecto al alcohol, será distinto que el que yo he probado. Yo si me paso bebiendo, lo más que me da es por decirle a un amigo que le quiero, que es el puto amo, y acto seguido vomitarle encima. Si haces barbaridades cuando vas bebido, es porque eres escoria cuando no bebes, lo que pasa que no te atreves.

Aunque los mejores son los que opinan que, claro, si te metes donde no te llaman, pues al final pasa lo que pasa. La fiesta en cuestión consiste en meter avellanas por debajo de la ropa de la gente, algo más bien inocente e infantil, un juego, vamos, lo mismo que medio violar en grupo a una pobre chiquilla. Que ya se sabe, empiezas metiendo avellanas, te lías, y sin saber como, terminas metiendo la polla.

Dos detenidos por lesiones. El juez está igualando lo que vemos en la imagen, y lo que nos cuenta la afectada, con que yo le pegue un puñetazo a alguien, lo mismo. Desnudar a una mujer entre un grupo de degenerados, y encima, con tocamientos, no es vilencia sexual. No se que habrá que hacer entonces. El mensaje que se le está transmitiendo a la gente, es que pueden hacer lo que quieran, que no pasa nada.

Es insultante que solo haya dos detenidos, que vayan a salir de rositas, que nadie hiciera nada, que no se identifique a más gente, que no se eché el pueblo encima de este grupo de delincuentes. Yo ahí veo más de cuatro manos y la colaboración de más gente, sin contar con el consentimiento de todos los que estuvieran alrededor.

Ya vale de permisividad con estas cosas, que por desgracia, cada día vemos más en aglomeraciones y fiestas. Atosigar y tocarle el culo a una tía en un pub no es una gracieta, no es el alcohol, no es un jiji, es que eres un hijo de puta.

P.D.: La foto, la he sacado de ultimahora.es, la pongo porque no se identifica a nadie en la foto, porque es muy explicativa de los hechos que quiero denunciar, y porque quiero que todo el mundo la vea, sienta vergüenza como yo, y haga lo posible, por evitar cosas como esta.

2 comentarios sobre “Cerdos”

  1. Hola:

    Yo antes iba a fiestas y nunca vi esas cosas -tengo 29 años- quizas por el abmiente en el que me movía. Pero cuando iba a otro tipo de sitios, más, digamos, pijos, sé que pasaba, pero no lo de la foto. Ahora parece que los chavales son mucho más degenerados. Y en los botellones éramos 4 ó 5 haciéndolos, nunca paso nada, había un ambiente festivo propio del alcohol y otras cosas, pero nunca perdimos la cabeza, siempre escapando de la muchedumbre y los idiotas (en el sentido griego de la palabra), aunque a mis 18-23 años no había estos botellómetros de ahora.

    Y nada más, decir que suscribo todo lo que cuentas, hasta con los insultos.

    Un saludo.

  2. Es normal culpar a la víctima, es que el agresor nunca puede sentirse inocente, y para eso necesita sentir que la víctima se lo merece, necesita darle una culpabilidad de la que carece. Ocurre lo mismo con las dictaduras, cuando se ejecuta alguien y el verdugo, se autoengaña culpando al “subersivo” de turno.

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