Jugando a la guerra

por mariofz el 20 Julio, 2009 en Reflexiones, Sociedad

 

Ya es triste, y siempre lo ha sido, no es algo nuevo, si no, una de estas cosas horribles, que están ahí, siempre han estado ahí, pero solo nos acordamos cuando algún turbador de conciencias viene a llamarnos a la puerta, y al pasar nos dice, ¿cómo sois tan hijos de puta de saber que ocurren cosas así, y aún así, podéis dormir por las noches?

Las armas de fuego son cosa fea. Un arma sirve para matar, para disparar, para apretar un gatillo y quitar una vida. No sirven ni para defender la constitución, ni un país, ni una ley, ni para defendernos a nosotros mismos, ni a nuestros pequeños. No sirven para misiones de paz, ni para la seguridad del ciudadano. Un arma sirve para lo que sirve. Dispara, y mata. No hay más, ni aunque se adorne con las más bonitas palabras, ni aunque se nos llene la boca con la diosa justicia.

Cuando toda esta basura de ira, resentimiento, frustración y odio, la juntas con cocientes mentales por debajo de la ineptitud, la mezcla es fulminante. Si añades infancia, es desoladora.

No sentimos ya nada, ni siquiera pena cuando nos relatan las aventuras de los niños soldados en Latinoamerica y en África. Negrito desdentado con Ak-47 suministrada por los soviéticos mata, viola y arrasa poblados enteros sin ningún tipo de problema ni digresión moral, más allá de la que le haya podido costarle aprender el complejo mecanismo de utilización del arma, con dos marchas, matar, y matar. El cuento de siempre, dos tribus/pueblos/etnias (póngase aquí cualquier diferencia entre dos seres humanos, cualquiera, la más disparatada que se les ocurra) se odian desde un tiempo, llamemoslo X, o simplemente siempre. El odio está latente, un poco de épica bélica contra el de enfrente, una educación escasa, y a ser posible, un familiar muerto a manos de los otros, y tenemos una perfecta maquina de matar de catorce años.

Pero la más absoluta y denigrante de las vergüenzas viene de mano de los que hacen de las armas un juego frívolo e infantil. Hoy ni siquiera voy a nombrar el mugriento y detestable negocio multimillonario de la guerra, las armas y la muerte. Hoy viene todo por la imagen que están viendo, una imagen que no precisa comentario. Basta verla para que a uno se le zarandeé el espíritu y quiera renegar de su especie, solo pensar que alguien que aparezca en una foto así pueda tener algún tipo de lazo con uno mismo, dan ganas de vomitar. Ese niño de ocho años que ha aprendido que un arma sirve para divertirse, además de para matar, esa sonrisa que se le escapa al padre, orgulloso de su retoño, seguramente imaginándoselo el día de mañana luchando por su país en alguna estúpida y descerebrada guerra, y el amigo, colaborando, sujetando las pesadas balas de la desidia.

Una foto para detenerse un momento y pensar, que alguien, en algún lugar, esta haciendo algo mal. Alguien en algún lugar, o todos nosotros en todos y cada uno de los rincones de la tierra.

Y si este auténtico despropósito no nos daría la suficiente vergüenza, siempre la podemos decorar a la última moda:

 

Las fotografías son de XLsemanal

Relacionada: No logro entenderlo

La… ¿muerte?

por mariofz el 17 Junio, 2009 en Reflexiones

Hay un día, que no se sabe muy bien situar en una línea temporal, en el que las personas, o en particular, una persona, yo, tú, madura.

Unos dicen que es cuando te haces responsable, dejas de pensar en unas cosas y pasas a pensar en otras – para mi, incluso de menos importancia -. Vamos, que madurar, socialemente, creo, es pasar de ser un locuelo y jovial adolescente, a tener un trabajo, hacer la declaración de la renta, e ir de vacaciones a Benidorm. Morir.

Yo, lejos de creer que he madurado y el resto no – no me gusta una mierda Benidorm, y claro, trabajar tampoco – creo, que por lo menos, se donde puedo situar, si no la linea de todos, al menos la mía, la que separa mi vida no madura, de mi vida madura. (Es curioso, para saber que no he madurado, soy capaz de describir perfectamente el momento en el que maduré)

Es el día en el que ves la muerte más como algo tuyo, que como algo que le pasa a los demás. No me refiero a, el abuelo se ha ido al cielo con la abuela. Me refiero a cuando tomas consciencia de que te puedes morir, ahora, o dentro de un rato. Un rato, son los años que quieras. Al fin y al cabo, “Esta es la historia de un hombre que cae de un edificio de 50 pisos, y que mientras cae al vacío, se va diciendo hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien. Pero lo importante no es la caída sino el aterrizaje (La haine, 1995)”, y sacando de contexto la frase, la caída es segura.

No se como llega, supongo que no estas un día y dices, joder, vaya mierda, puedo ser devorado por leones que se han escapado del circo o puede caerme un Boeing 747 en la cabeza y dejarme guapo.

Siempre dicen que la tienes que ver cerca para sentirla. Tienes que tener una experiencia traumática como quedarte colgado por un brazo de un acantilado y que venga superman a salvarte. Entonces, ese día te replanteas tu vida, abrazas a tu mujer, y le dices a tu padre cuanto le quieres. Mentira, muy pocas personas están realmente tan cerca de la muerte y lo cuentan. Además, ese es el camino fácil.

En realidad, supongo que es como cuando llenas un vaso de agua lentamente. Antes de sobrarse, el vaso esta lleno. Cuando esta lleno, sigue entrando más agua. Si lo miras horizontalmente, incluso ves que hay más agua de la que cabe en el vaso, sobresale por encima del cristal. Basta con echar una gota, y empieza a caer agua. Hay un momento antes, y otro despúes.

Un día dices, oh que pena, se ha muerto, y al siguientes dices, hostias, que podía haber sido yo.

Unos dirán que la muerte hace la vida, que es natural, debemos aceptarla para superarlo, cada día de vida es un día más, que les da fuerzas para ser mejores. O viene Steve Jobs y te da el discurso del año de como se hizo a si mismo. Y de dice que sin la muerte no sería tan guay, “porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida” y eso…

La verdad, acojona.

Cuando maduras, las prioridades cambian. Pensar en la muerte es útil, para ver lo que en realidad importa. Ese día te das cuenta de que todo lo que importaba no importa, y lo que de verdad importa, acabará por no importar.

Pero parece, que en realidad, no importa. Como decía en la entrada anterior, nos la venden muy bien, en términos de espectacularidad. Se habla mucho de la muerte, pero se habla poco de la muerte..

 

Las manos de Alvy sostienen dos libros. En la portada aparecen los títulos: MUERTEY PENSAMIENTO OCCIDENTAL y LA NEGACIÓN DE LA MUERTE. Alvy se acerca con los libros a Annie.
Alvy: Oye.
Annie: ¿Hm?
Alvy: Te voy a regalar estos libros, porque, porque creo que deberías leerlos. En vez de ese manual sobre gatos, ya sabes. – Annie mira los libros que Alvy sostiene.–
Annie: Caramba, oh (ríe), esto sí que es serio.
Alvy: Sí, porque yo, ¿sabes?, porque a mí, a mí me obsesiona, ah, la muerte, creo. Es un tema…
Annie: ¿Sí?
Alvy: …un tema muy importante para mí.
Annie: ¿Ah, sí?
Alvy: Tengo un concepto muy pesimista de la vida. Si hemos de seguir juntos, has de saberlo. Mira, para mí la vida oscila entre lo horrible y lo miserable.
Annie: Hm.
Alvy: Esas son las dos categorías…
Annie: Hm.
Alvy: …principales. Son… lo, lo horrible sería, no sé, los enfermos incurables,¿comprendes?
Annie: Hm.
Alvy: Me refiero a los ciegos, los inválidos…
Annie: Ya.
Alvy: No comprendo cómo pueden vivir. Me parece inaudito.
Annie: Hm.
Alvy: Y, después, lo miserable incluye a cada uno de nosotros. Lo, lo engloba todo. Así, así que debemos dar gracias por sentirnos miserables, pues la otra alternativas aún peor.
Annie: (asiente): Aja.

Annie Hall (1977, Woody Allen)

Matando muertos

por mariofz el 26 Mayo, 2009 en Reflexiones

 

Siempre nos molesta lo mal que esta el mundo, lo injusto que es, la mala suerte que tenemos, y en vez de hacer nada, nos ponemos el disfraz, y tiramos hacia adelante, sin saber a donde ir.

Impecables, limpios, triunfadores. Pero muertos.

Todos iguales, muertos, con la mirada perdida, muertos, atados y muertos. No somos hormigas dirigidas por ningún sistema, somos cadáveres, yendo por ningún lugar, vagando hacia ninguna parte.

Con la cabeza llena… y vacía.

- ¿A dónde miran? ¿A dónde van?
- A ningún lugar, como todos.
- ¿Y por qué no hacen nada?
- Porque da igual, solo esperan. No los pueden matar, ya están muertos.

 

El dibujo es de vhm-alex y se titula We Live No More.

Podría escribir cientos de lineas de lo que veo en él y lo que me hace sentir y pensar.

Pero, ¿con qué texto acompañarías tú a la foto? Ponlo en los comentarios.

No soy racista pero…

por mariofz el 13 Abril, 2009 en Reflexiones, Sociedad

Es algo que aquí nos gusta mucho. Decir las cosas sin decirlas, o no decir las cosas diciéndolas. Lo mismo es una cosa que la otra. El caso es decir una cantidad ingente de barbaridades y quedarnos tranquilos, sin que parezca que somos unos grandes hijos de la gran puta sin ni siquiera un mínimo de humanidad. Empatía me dijeron una vez que es lo que falta para que esta sociedad funcione. Mentira. Es algo peor, sabemos ponernos en el lugar de los demás, sabemos sentir lo que el puede estar sintiendo, pero lo que pasa es que nos da exactamente igual, y eso si que no tiene perdón.

Ya no voy a hablar de las “leyendas urbanas” de que si los inmigrantes no se que, porque no se cuantos, porque van primero, porque tienen ayudas mágicas. No merece la pena. Creo que me voy a quedar mejor con lo que todos sabemos. No tenemos miedo u odio a los inmigrantes por que sean diferentes o porque la barrera cultural sea infranqueable, tenemos miedo y odio a la pobreza. Vale, también tenemos miedo a lo diferente. Pero lo que tenemos es miedo a la pobreza. Igual sería demagógico decir que aceptamos a los inmigrantes ricos y nos dan asco los inmigrantes pobres, pero lo voy a decir. He visto a personas convencidamente racistas idolatrar a gente de otros países y otras culturas, y eso lo vemos todos los días. Cuando el inmigrante tiene dinero/poder/fama, ya no es inmigrante. Por lo que no somos racistas, somos gilipollas.

Miedo a lo diferente quizás si. No lo digo yo. Lo dice Punset aquí. Y yo en realidad así lo creo, y si en realidad esta en el subconsciente, se me despejan las dudas. Tenemos miedo a lo diferente. A cualquier cambio, por pequeño que sea. Y las diferencias no siempre son pequeñas. Aspecto diferente, cultura diferente, idioma diferente. Mal asunto. Pero más allá del miedo a lo diferente, de lo que nos diga el subconsciente, de los prejuicios heredados, y de todas estas cosas contra las que tenemos que luchar en momentos así, hay que pensar que son personas. Y por muy típico que suene, muy progre, o como quieran llamarlo los reaccionarios, esto es verdad. Y por más típico que suene, el haber nacido aquí o allá, o en el otro lado, no cambia nada, por mucho que nos empeñemos en que esto es nuestro, y esto lo hemos construido nosotros, no cambia nada.

He podido escuchar tantas barbaridades que no se si pensar que es irracionalidad, o es que de verdad la gente es mala, subconsciente y conscientemente. Y lo peor es en tiempos de crisis. Cuando la gente ve peligrar su trabajo, y su bienestar, ahí las palabras y los hechos sobran, y cada uno se cubre como puede. Y al primer que se culpa es al inmigrante. Sin pensar nada más. Ellos trabajan más barato, y me quitan mi puesto de trabajo. Así de simples somos.

“Ya no estoy a favor de los inmigrante” Leo aquí. ¿Antes estabas y ahora no? Entiendo. Cuando todo va bien, me da igual, pero cuando a mi me va mal, al primero que le echo la culpa, es al más débil. Entiendo.

“Quiero que por una puta vez, el gobierno me brinde a mi las mismas posibilidades que le brinda a un tipo que se dice llamar marginado” Si. Definitivamente lo que falta es perspectiva.

No es la primera vez que oigo, ni oiré, ni oiréis, ni leeremos, que cuando un cayuco o patera viene nuestras costas, no deberíamos prestarle ayuda, o como mucho, prestársela y a tomar por culo a su país. Tampoco nos sorprenderemos cuando digan que no hay que darle papeles a nadie, ni cuando alguien suelte que todo el que no tenga papeles, fuera. Y lo que pasa es que lo que voy a decir me parece que ni siquiera hay que decirlo, esta ahí, se ve, me parece tan de sentido común que me da reparo hasta escribirlo. No es ya que una parte de nuestros impuestos vayan a ayudas para “los inmigrantes”, no es ya que “nos quiten” el trabajo, tampoco es que miles de españoles han sido emigrantes, y de mejor o peor manera, han sido acogido y han podido tirar adelante, eso da igual. Lo que aquí importa que solo pensamos en nosotros mismos, en nuestras tonterías, y queremos echarlos porque esto es nuestro. Porque me parece ridículo no pensar que no están aquí por gusto. Me parece ridículo que no pensemos que venir fue el último recurso. Me parece ridículo no pensar que nadie quiere dejar su tierra, su vida, y llegar a un sitio desconocido y totalmente extraño con absolutamente nada. Me parece ridículo no pensar que han sufrido allí, se han jugado la vida en un viaje en muchas ocasiones sin final, y que seguramente, van a sufrir aquí. Pero eso da igual, se nos cuelan y nos quitan el trabajo. Pero es igual, el guiri que viene a dejarse un pastizal en tapas, ese no nos molesta. Y es igual de inmigrante.

También nos gusta mucho decir eso de son los que más delitos cometen. Siempre creí que cuando las cosas van mal, surge la irracionalidad y la desesperación. Siempre pensé que la pobreza podía generar violencia, pero parece que no es así. Vuelvo a nombrar a Punset ¿La pobreza justifica actos violentos? Para corregirme a mismo. “Las hermanitas de la caridad eran muy pobres y nunca se caracterizaron por dosis estentóreas de violencia. Sectores de la mafia rusa superan con creces los niveles de renta promedio y han dado muestras de comportamientos delictivos sin precedentes.” “Es más fácil buscar un único culpable a tanto desvarío, como la pobreza o el cambio climático.”

Suponiendo que sea verdad, que puede que lo sea, no lo se, ni me importa, solo diré que los delitos los cometen las personas, no las nacionalidades.

Solo quiero que la gente no me diga que ellos lo tienen todo hecho, tienen todas las ayudas y todo solucionado.

No sé. No me gusta lo que leo, ni lo que oigo. Las cosas no son así. Y esto no tiene pintas de cambiar.

Y no sé. No sé si seguir escribiendo y seguir cabreándome, o parar ya, porque ya he dicho suficiente.

Y si, eres racista.

La fotografía se titula Racismo-Racism y es de phinaphantasy

La verdadera generación perdida

por mariofz el 28 Febrero, 2009 en Reflexiones, Sociedad

Vale. Voy a aparcar por unas lineas esa especia de aura de odio, rabia e impotencia que tienen mis escritos últimamente. Últimamente y siempre.

Esto podría ser un homenaje. O simplemente un reconocimiento a algo que todos sabemos, pero parecemos obviarlo demasiado a menudo. Estamos tan resignados a que fue así, y que no pudo ser de otra manera, que casi no le damos importancia. Incluso al comentarlo parece que caigamos en un tópico.

Muchas veces se ha hablado de generación perdidas. Se tiende a clasificar a un grupo de personas generalmente con cierta proximidad geográfica e intelectual, para así referirse a ellos como conjunto y localizarlos más fácil. Pues bien, mi verdadera generación perdida se sitúa en este país (y supongo que en muchos otros) y recoge más que un grupo de gente con cierto parecido intelectual, o con un rango de edad similar, a un grupo de personas en un contexto social.

Básicamente estoy hablando de mis padres y su generación. Pero me van a perdonar, y voy a olvidar a todos aquellos que lo tuvieron fácil, para quedarme con los que lo tuvieron difícil. Ya se sabe, la dificultad en la vida es algo que siempre suma puntos, cuando la sufres nunca te gusta, pero después, si superas esas dificultades, probablemente seas admirado, y si lo has tenido fácil, no.
El rango de edad a los que pertenecen las personas de esta generación es muy dispar, pero podríamos encuadrarlos como la generación de la posguerra. Si, para afinar puede ser todas esas personas que nacieron entre los años cuarenta y sesenta, año arriba, año abajo. Son todos los hijos de las personas que no tenían nada, y lo perdieron con la guerra. Todos los hijos, sobrinos, nietos de toda la gente que nunca tuvo nada, y además se lo quitaron.

Mucha gente define a esta generación, como la generación que vivió para sus padres, y después para sus hijos. Una frase que seguramente hayáis oído (y hasta habréis dicho algunos) es esa de: “Toda la vida esclavos de nuestros padres, y ahora esclavos de nuestros hijos”. Han pasado, por así decirlo, de vivir al borde de la pobreza, a ver como cambia todo, hasta meterse de lleno en la sociedad del bienestar, queriéndolo o no.

Suena a tópico, pero levantaron el país. No es baladí decir que mantuvieron a sus padres. Hasta donde yo puedo saber, eran familias de muchos hermanos, generalmente, con lo cual en el colegio no se hacia mucho por la familia, más bien nada. Los libros eran para los ricos, lo que había que hacer era trabajar y seguir adelante. Cuanto antes se pusiera uno a trabajar, para tener más comida en casa, mejor. Ahora suena raro, incluso estúpido, parece hasta que lo hayamos olvidado, pero, como mi madre, miles de personas en ese país empezaron a trabajar a los catorce años. Si, un día jugando al pilla pilla en el patio del colegio, y al día siguiente metiéndose a una fabrica a coser hilos diez horas al día. Y os puedo asegurar que el dinero que ganaban no era para comprarse un Ipod. No han cambiado nada las cosas.

Esta generación de la que hablo, nunca tubo nada. Apenas tuvo tiempo de tener una formación. Nadie les pregunto que querían hacer con su vida. Hacia falta comer, y catorce años era más que suficiente. Aún con todo eso, miraron al futuro. No se resignaron a aceptar la suerte que les toco. Su sueño era tener una familia, algunas pertenecías, e irse de vacaciones de vez en cuando. Siguieron trabajando duramente para conseguir su objetivo, que su hijos vivieran como ellos no habían podido vivir. Les dieron todos los lujos que ellos nunca hubieron podido ni soñar, les dieron, nos dieron, una educación, para que no nos pasará lo que a ellos. Nos dieron el amor, el cariño y la paciencia que nunca recibieron. Todo lo que ellos siempre quisieron y no obtuvieron, nos lo daron con la mejor de las sonrisas. Lo mejor de todo es que nunca se lo plantearon, simplemente lo hicieron, por amor.

Y aún con todo eso, apenas se lo hemos agradecido. Es una generación que no existió. Alguien se salto un paso. Lo justo es que las cosas se arreglen con el tiempo. Pero cuando cambian tan de repente, a alguien se llevan por delante, y la circunstancias no preguntaron quien estaba allí para cambiar las cosas, para hacerlas más justas y mejores. Nadie les pregunto lo poco que recibieron de sus padres, y la obligación de lo mucho que tenían que darle a sus hijos. Ni siquiera ellos se lo preguntaron, era lo que tenían que hacer, y lo hicieron, sin más, y encima, de muy buena gana.

Me hace gracia cuando ahora los jóvenes piden su espacio para vivir, exigen su paga, y se comparan con sus amigos para conseguir todo lo que quieren. Alguna vez me dan ganas de cogerlos y darles dos hostias por subnormales y ponerlos allí, en esas casas de vpo tan bonitas y espaciosas (si, las casas baratas, que las podemos ver todavía por muchos lugares). Me gustaría verlos vivir 10 personas en una casa de 60 metros cuadrados. Me gustaría verlos compartir habitación con sus 5 hermanos, y cama con tres de ellos. Me gustaría verlos comer lo que hubiera, y cuando lo hubiera, si es que lo hubiera. Me gustaría verlos llorar porque no tienen lo que quieren. Me gustaría que vieran la sombra de lo que puede ser trabajar con catorce años para ayudar a tus padres. Me gustaría verlos labrarse un futuro pese a todo.

Creo que mirando hacia atrás es como mejor se aprende para mejorar el futuro. Hay cosas que no deberíamos dar tan por hecho. Que no fuera bonito no quiere decir que lo debamos olvidar.

Quizás nunca os lo diga así, quizás creáis que no os aprecio por lo que hicisteis, y por la vida que habéis pasado trabajando para cambiar las cosas y dejarnos, dejarme, en este mundo, con la cabeza bien alta, y mirando hacia adelante.

No puedo decir otra cosa, gracias por hacer lo que hicisteis. Habéis tenido un par de huevos, y siempre os lo agradeceremos.

*Homenaje a mi madre, a tantos y tantas como ella que lo hicieron posible y a ti, si lo lees y te sientes identificado.

La fotografía se titula Triángulo de Fuego (Día 4): Añoranza de Libertad y su autor es: Milintoc

Rabia, impotencia, odio, dolor…

por mariofz el 11 Febrero, 2009 en Crítica, Reflexiones

No entiendo por qué tiene que pagar mi conciencia por los errores de los demás…

Medio planeta en la miseria, y nosotros pensando en otra cosa.

No nos preocupamos del vecino, que vive al lado, nos vamos a preocupar por lo que no vemos.

No hacemos nada, ni vamos a hacer, excepto mirar para otro lado disimuladamente.

No pueden ser seres humanos. Que fácil es solo mirar al frente, sin ver nada alrededor.

Sí, y por si alguien lo dudaba, yo me incluyo, por supuesto. Delante del que vaya primero.

 

No entiendo por que tiene qué pagar mi conciencia por los errores de los demás… y no la suya.


 

La fotografía se titula Solitude, y su autor es desiretofire.

El síndrome de media vida

por mariofz el 24 Enero, 2009 en Reflexiones, Sociedad

No, no voy a hablar de la crisis de los cuarenta, que bastante sobada esta ya la palabra crisis.

Voy a hablar de algo que no siempre he visto claro, y que la gente parece tampoco verlo claro. No se si es el afán auto-flagelante que tenemos las personas, o que simplemente que no vemos más de lo que queremos ver.

Desde hace tiempo frecuento un foro de Internet, mediavida. El caso, es que hay una típica gracia, que viene a decir que todos los usuarios de la web, básicamente, medimos 1.90, tenemos un trabajo de puta madre, una novia que esta buenísima, y un miembro que ridiculizaría a Roco después de usar jes-extender. Sin contar con que sabemos de cine, de música, de literatura, de ordenadores, de cultura japonesa, somos guapos, somos fuertes, y un sinfín de etcéteras.

Y en realidad, es así. Post que hay sobre la altura, la media es de 1.85 para arriba. Post que hay sobre lo buena que esta tu vecina, todos viven al lado de Elsa Pataky, post sobre la última vez que fuiste a esquiar, el fin de semana pasado, post sobre cuanto ganas al mes, más de 2000 hasta los que trabajan de barrenderos… y así, con todo.

Hasta aquí lo que viene siendo el efecto media vida. Y siempre pensando.. boh, la gente no hace más que mentir para hacer el “guay”. En la vida real pasa exactamente lo mismo. La gente (no los amigos íntimos, si no la gente con la que conversas normalmente) tiende siempre a contar lo bueno de su vida, y no es para menos. Que lo guay que se lo paso el otro día en el concierto, que menudo coche tengo, que me voy a pegar un viaje a no se donde, que como mola mi vida, etc.

Hasta aquí todo normal, hasta el día que dije, joder, o todo el mundo miente mas que habla, o aquí pasa como en mediavida, que cada uno solo cuenta lo que le interesá. ¡Claro! La gente solo participa donde se siente cómoda, y donde sabe que va a ser aplaudida y de esa manera su maltrecho ego será curado momentáneamente, es decir. Ves un post que habla de la altura de la gente, y si mides 1.60 pues obviamente no vas a ponerlo para que se rían de ti. Un post donde pone el pedazo de viaje que alguien hizo a punta cana, y de repente todo el mundo ha ido a punta cana, claro, los que no han ido, ni se van a molestar en ponerlo.

Bien, tenemos dos cosas, todo el mundo mola, efecto media vida. Todo el mundo mola y yo no hago nada de todo eso que hace la gente que mola y soy un fracasado, síndrome de mediavida. Y de verdad que hay gente que lo padece. Hay gente que se cree que su vida es una mierda, que no valen nada, por el simple hecho de que todo lo que ve y oye de los demás le parece más interesante. Padecen el síndrome de media vida. La vida de toso es la hostia y yo soy un amargado. No, no, y mil veces no.

No estoy yo aquí para dar lecciones a nadie sobre la vida, ni soy nadie, ni pretendo serlo, así que cada palo aguante su vela. Eso sí, si todo el mundo habla de lo bueno suyo, y elude hablar de lo que le perjudica. Que eso no quita que nosotros seamos mejor ni peor por no ser así, lo único que pasa que los datos de la encuesta son engañosos, es como si vas a Barcelona y preguntas cual es el mejor equipo del mundo… Seguro que no salé el Real Madrid. Con lo que podemos consolarnos, diciendo que eso no es así, que la vida de la gente no es tan cool. Ya se sabe, mal de muchos, consuelo de tontos, aunque otros dirían que el que no se consuela es porque no quiere.

Y ahora diréis, pues yo no hago más que contar las penurias que me pasan. Bueno, hay que diferenciar entre los amigos íntimos a los que machacas con tus problemas, y la gente normal con la que te relacionas.

Alguna vez oí una frase, que quizás sea de alguna película, que decía algo así como: no les cuentes tus penas a tus amigos, que los divierta la puta de su madre.

Púes hasta aquí el pensamiento raro de hoy, que no se si será cierto, pero por lo menos a mi me da esta impresión.

¿Piensas que esto es cierto? ¿O simplemente la gente miente? ¿Te ha dado alguna vez esta sensación? ¿Solo soy un capullo y digo una jartá de gilipolleces?

 

La fotografía se titula Sales de mi tristeza y es de Caromicforever

Cuando los experimentos cobran vida propia. “El experimento” y “La ola”

por mariofz el 17 Enero, 2009 en Recomendando..., Reflexiones

Hace tiempo que quería hablar de esto, pero no encontraba el momento de escribirlo. Es curioso, cuando ves el título de una película, lees un poco el argumento, y sabes que te va a gustar. Y no solo eso, de repente te recuerda a otra película, también alemana, que viste hace tiempo casi sin querer y por casualidad, y desde ese día la recuerdas como una de las películas más intensas que has visto.

 

Todo empieza, un martes de hace un año más o menos, con un insomnio que no tiene nada que envidiar al de “El maquinista”. A eso de las cuatro de la mañana sales a la cocina a comer algo, pones la tele para mirar lo que hay (no se que esperaba ver un martes a esas horas…), y justo esta empezando una película. Son las cuatro de la mañana, tienes que despertarte a las ocho, sabes que no vas a ver la película, pero te pica la curiosidad. Empieza la película, suena raro, ¿alemán?, y con subtítulos, cuatro de la mañana… Va, parece interesante, me voy, la bajo, y la veo otro día, total, si echan una película a las cuatro de la mañana tiene que ser mala por fuerza. ¿Ya acaba? Pero que poco dura…. son, son las seis…

Y diréis, bueno, que tiene la película de bueno para decidir verla sabiendo que al día siguiente lo vas a pasar mal. Pues no sé, siempre he sentido debilidad por las películas y libros que tratan sobre el comportamiento de la gente en sitios o situaciones poco comunes. Películas que ponen a convivir gente de lo más diversa, bien sea en un experimento, en una habitación para escapar de ella o lo que sea. Lo que viene siendo meter gente en un sitio y a ver lo que pasa. Es decir, me gusta ver las reacciones de la gente ante situaciones desconocidas o impuestas, ver como reacciona, que hacen, las relaciones que se van creando, etc. Y todo esto, si como en este caso, va acompañado de un “basado en hechos reales” (esto hay que aclararlo…) entonces ya soy feliz.

 

 

Pues bien, Das Experiment (2001, Alemania), o “El Experimento”, es una película, en la que escogen a veinte hombres, a diez les dan el papel de guardia, y a los otros diez, les dan el papel de preso, los meten en una cárcel, y a estudiar su comportamiento, dinero fácil… Obviamente, desde un primer momento, se ve que todo va a acabar más mal que bien, y de dinero fácil nada. Con esto no os cuento nada de la película, podéis seguir leyendo, tranquilos.

La película esta basada en el “Experimento de la prisión de Stanford” que se realizo en 1971. Era un experimento psicológico, con el que se quería estudiar la respuesta del ser humano al ser puesto en cautiverio. Ya se pueden imaginar, al segundo día se preparo un motín, y el experimento tuvo que ser cancelado en solo una semana. Claro, cuando a alguien le das poder, y al otro se lo quitas, y los juntas, cada uno asume su rol y se identifica con su papel y con el de su grupo, y las cosas se van de las manos. Os aconsejo que os leáis el artículo de la wikipedia, viene todo muy detallado y resulta bastante interesante.

Volviendo a la película. ¿Saben como valoro yo una película buena? Pues supongo que como todo el mundo que no entendemos de cine, que nos movemos más por el lado subjetivo y pasional que por “lo bien que esta hecho todo”. Una película buena, es, si una película es de risa, que te haga reír, si es de miedo, que te haga sufrir, si es un drama, que active tu empatía y te haga sentir, pero sobre todo, el grado de poder que tiene la película sobre uno. Es decir, lo que se te queda. Tu ves una película mala, y al días siguiente no sabes ni de que va. La última vez que vi el experimento fue hace algo más de un mes, y me acuerdo de cada pestañeo, de cada patada en las costillas, de cada lloro. Cuando una película te despierta por la noche, esa es una película buena. Y por lo menos a mi, esta, me ha dado que pensar durante meses.

Desde el primer minuto te metes en la película, y cuando acaba, coges aire, y te quedas diez minutos sentado. Que termine la película es un autentico alivio. No hay personaje superfluo, no hay gesto o acción que no repercuta en la trama. La historia te lleva desde el principio hasta el final, pasando por sus recovecos de una manera sublime. Dos horas de tensión y agobio, viendo como la mente del ser humano, llevada a un punto, se derrumba y actúa sin control.

Hacía meses que quería hablar de esta película, pero solo lo he echo ahora, tras ver:

 

 

Die Welle (2008, Alemania), o aquí conocida como “La ola”. Otra vez volvemos a un peliculón, basado en unos “hechos reales”, que claro, fueron mucho menos espectaculares que en la película, pero algo hubo. La película se basa en unos hechos que ocurrieron en Palo Alto, California, en 1967, aunque más bien yo diría, que la película no se basa en unos hechos, si no en una idea que surgió allí, ya que la película y la realidad no tienen apenas similitudes directas. En resumidas cuentas, un profesor de secundaria decidió mostrar a sus alumnos como pudo llegar el Partido Nazi a ser lo que fue, y para ello convirtió su clase en una autocracia, con el como Führer.

A caballo entre la película y la realidad, el convertir una clase en un sistema autoritario similar a los de las grandes dictaduras (saludo, uniforme, ideología, etc.) acaba implicando mucho a los miembros de esta clase, haciéndoles sentir muy identificados y exaltando el valor del grupo, la empatía entre los miembros, y el odio o rechazo hacia los que no lo son, hacia los diferentes. En la realidad, el experimento se fue descontrolando, pero parece ser que se pudo parar a tiempo.

La película transcurre en una semana, desde que el profesor (un ex-ocupa y anarquista) empieza sus clases de autocracia, hasta que el experimento se va de las manos y acaba todo, como siempre acaban estas cosas. Al principio la película empieza incluso algo lenta, viendo como se va formando el movimiento, pero pronto la gente de la clase se empieza a implicar, y se desata una euforia colectiva, en la que cada miembro del grupo se siente cada vez más identificado con el mismo. Todo esto va tomando cada vez un ritmo más acelerado, y al final parece que todo ocurre de repente, fluyendo normalmente, sin nada que poder hacer por pararlo. Es tan real y escalofriante, que piensas que puede pasar en cualquier sitio, en cualquier momento, y te preguntas: ¿De verdad es tan fácil sugestionar a las personas?

En general, todo el mundo que la ve, queda muy satisfecho. La principal crítica que tiene la película es que todo ocurre en solo una semana, por lo que parece imposible, que en tan poco tiempo la gente se implique tanto, y de toda su vida por un movimiento. Parece increíble que se pueda manipular tanto al grupo en tan poco tiempo, por lo que queda todo un tanto irreal. Para mi, que los hechos ocurran en tan poco tiempo, si bien es difícil de creer, le confiere a la película un ritmo demoledor, ya que todo ocurre apenas en unas horas, haciendo que nadie se pare a pensar en los errores que están cometiendo y sin dar margen para que la gente pueda reaccionar con sentido común.

Ya me gustaría que tratásemos nuestra historia así en España, sin tantos prejuicios y chorradas. Si el cine español es malo, es porque no sabemos hacer películas así, como estas dos, como Good bye, Lenin!, como La vida de los otros, etc. No sabemos tratas nuestra historia como debe ser tratada.

Las dos películas no tienen nada que ver, pero comparten muchas cosas (prácticamente he utilizado las mismas palabras para explicarlas). Sin ir más lejos, la fuerza de un grupo, y el valor que tiene sentirte identificado con algo o con alguien. Otra cosa que podemos ver, en el primer caso, al llevar a las personas a extremos, y en el segundo, al ser manipulada la mente (que al fin y al cabo para mi es lo mismo), es como las personas nos podemos derrumbar fácilmente y hacer cosas que en situaciones normales no haríamos, es decir, perder el rumbo totalmente.

Dos experimentos, que se van de las manos, y toman su propio rumbo sin contar con sus creadores

Sobra decir que recomiendo ver estas dos películas, de hecho no se que hacéis ahora leyendo esto, si no que deberíais estar viéndolas. Si alguien no sabe como “conseguirlas” puede mandarme un e-mail y le diré como puede bajarlas.

Preguntas (y respuetas) sobre la guerra…

por mariofz el 31 Diciembre, 2008 en Actualidad, Crítica, Reflexiones

Al hilo de todo esto de la guerra en Israel…

¿Por qué unas guerras son más importantes que otras? No entiendo cuando una guerra deja de ser noticia, y porque algunas guerras nunca lo son.

¿Por qué la gente se manifiesta contra Israel, y no se manifiesta en contra de cualquier guerra de áfrica, o mismamente, en contra de la violencia de hamas? Esto me recuerda a cuando hay 300 muertos de golpe que es noticia y sale hasta en la sopa, y cuando hay algo que mata a muchas más personas pero no en un espacio de tiempo tan corto, que parece como si no ocurriera. Sin hablar que me parece muy muy hipócrita manifestarse contra una guerra porque sale en las noticias y no contra otras mucho más sangrientas, simplemente porque no tienen repercusión. Puede incluso que esta guerra sea más injusta (acaso puede ser una guerra más injusta que otra, o más ilegal que otra) porque lucha un grande contra un pequeño, pero ya me dirán si no son la mayoría de las guerras así. O igual es que esta guerra es más espectacular porque usan tanques y no se pasan a la gente a cuchillo.

¿Por qué sentimos remordimientos con una guerra como esta, solamente porque U.S.A. tome parte en ella? ¿Por qué no nos preocupamos de todas las demás barbaries en las que también toma partido? Porque sabemos que a la larga nos benefician. Hablo de las guerras del petróleo, de las guerras de los minerales, de las guerras por los recursos africanos, principalmente. No nos creamos mejores por luchar contra el imperialismo cuando todos nos beneficiamos de él.

¿Por qué las dos últimas guerras “conocidas” han sido en periodo “festivo”? Si, hablo de la última de Georgia y ahora en Israel.

Por último, no entiendo porque tienen que sacar imágenes tan explicitas de guerra en los telediarios, sabiendo como saben que las noticias se ven a la hora de comer, ¿qué quieren, acojonarnos, hacernos vomitar? Se que la guerra es dura, pero no creo que lo mejor sea sacar heridos, mutilados y demás. ¿Para qué? ¿Para hacernos inmunes a la tragedia?

¿Cuál es tu pregunta? ¿Y tu respuesta?

Y tu, ¿Por qué tienes un blog?

por mariofz el 8 Diciembre, 2008 en Reflexiones, Sociedad

Hablando en los comentarios de la entrada anterior, salió una discusión, algo recurrente la verdad. Mientras yo echaba pestes sobre el ego de la gente del tuenti, Manuel hizo un comentario de que, en el fondo, yo tenía un blog para lo mismo, para sanar mi ego. De hecho lo alargaba a cualquier actividad social, diciendo básicamente que todo lo que hacemos es por él reconocimiento de los demás, y Pascual decía que si, se busca reconocimiento, pero no era lo único, se hace porque a uno le gusta, como cualquier otra cosa.

Y aquí es donde entro yo, ya que era el principal perjudicado de su discusión y todos los que leéis este blog, y tenéis uno propio, que se que sois bastantes.

¿Por qué tengo un blog? Muy fácil, yo escribo en un foro hace tiempo, y siempre ponía post tocando temas que me interesaban, básicamente quejándome de cosas, aunque tocando varios temas. Me decidí a dar el paso, y abrí nosquejamos.net, el cual al principio era un poco de coña, para pasar el rato, hacía videos, decía cuatro tonterías sobre cosas que me molestaban etc.
Al ver que empezaba a tener visitas y comentarios, dije, podría tener un blog medio enserio.

No buscaba reconocimiento en absoluto, ya que casi ningún conocido mío sabe que tengo un blog, de hecho me da hasta vergüenza que gente que me conoce del día a día pueda leer estas cosas.
Respecto a la gente que me lee, pues claro que uno se siente bien cuando le dicen que lo que escribe es bueno, o que le a ayudado a algo, no reconocerlo sería de tontos. Pero también esta bien cuando viene alguien y te dice que te equivocas, y tu lo ves. También esta bien compartir ciertas cosas y que la gente que te lee pueda descubrir cosas nuevas. No todo es influir en la idea de la gente como muchas veces me han escrito aquí, lo único que quiero es que la gente lea, y compartir lo poco que yo se o los temas que me gustan. Incluso te sientes bien cuando ves que hay comentarios y la gente discute sobre algo que has puesto tu.

Así que por eso tengo un blog, es un espacio en el que puedo escribir las cosas que me pasan por la cabeza sin que nadie me tache de nada, puedo hablar de cualquier tema que quiera, y lo mejor es que solo se lo cuento a gente que le interesa, y gente que sabe o entiende en ese tema, ya que cada uno lee las entradas que quiere, y si no sabe, lo lee porque le interesa, y así puede aprender algo. Es una libertad que no consigues en ningún otro lado, y una efectividad de que te la gente realmente te escuche y no solo te oiga del cien por cien, además de que te puede leer gente de todas edades y lugares posibles, gente de todo tipo. A mi con esto me sobra, partiendo de la base de que no soy nadie para hablar de lo que hablo, pero bueno, no hacerlo creo que sería un error. Y si no estoy contento con eso, toda esa gente puede darme su opinión, corregirme, halagarme, insultarme…

Claro que habrá personas que lo hagan para exhibirse, o para hacer crecer su ego, de hecho en el mundo de los blogs hay mucha gente que va de sobrado, por así decirlo. También habrá mucha gente que lo haga para ganar dinero, que me parece muy licito, pero yo si lo haría para eso, mal empiezo, porque ahora mismo me cuesta a mi dinero mantener el servidor.

Creo que ya he contestado a la pregunta, básicamente tengo un blog, porque no tenerlo sería un error.

Ahora me toca a mi preguntar:

¿Por qué tienes un blog?
Pero no solo ahí, ¿por qué tienes tuenti, facebook, myspace, cualquier pagina personal o similares?
¿Piensas que la gente lo hace para tener popularidad y sentir afecto, de una manera egoísta para hacerse ver? ¿Piensas que la gente lo hace “honradamente”?

Espero vuestros comentarios, y ¡gracias!

Página siguiente »

WordPress | 2006-2009 perdidoeneldesierto.es | Theme by Roy Tanck modificado por mariofz | Creative Commons License