Soy 15M hasta los huesos
Soy 15M hasta los huesos, y no se me ocurre otra manera de posicionarme. Dejando de lado los problemas y discusiones de este último año, la conclusión es buena, siempre buena, y no podría ser de otra manera. Todos esos que dicen que el 15m no ha conseguido nada mienten, porque les da miedo el cambio. Si ha sobrevivido a un ataque casi diario, constante, por parte de los poderes y de los medios, y sigue teniendo apoyo de mucha gente, es porque un sentimiento común nos une, unas ganas de cambio que no las quita ningún titular chapucero.
Igual no hemos cambiado el sistema, pero es que las cosas van despacio. No sé como será la revolución, lo que tengo claro es que será lenta y de todos, o no será. No puedes pretender que unos cuantos miles en una manifestación cambien el mundo a mejor en una tarde, y si no es así, criticarlos porque no han hecho nada. ¡Vaya mierda de indignados que no han conseguido nada!
Y el 15m nos ha unido a todos, en las calles y en las plazas. El 15m ha hecho que seamos más los que queremos cambiar las cosas, nos ha puesto de acuerdo y nos ha enseñado que no estamos solos. Nos ha unido porque nos hemos dado cuenta de que así no vamos a ningún lado, de que se ríen de nosotros día sí y día también, y de que para avanzar como sociedad hay que mojarse. Nos ha hecho, un poquito, recuperar la fe perdida en la gente, y sobre todo en la juventud de este país.
Nos critican porque no tenemos propuestas, porque solo nos quejamos, porque no aportamos nada. Mentiras. Las propuestas están ahí, y quien crea que no es porque no las ha querido escuchar, porque no se ha molestado, porque estaba demasiado ocupado cegado en su odio como para sentarse y escuchar. Abogamos por un cambio que prime a la gente por delante de los todopoderoso dividendos, por vivir en una sociedad con mayúsculas.
Nos critican porque vamos en contra de la ley. Si la ley es esto, culpables. Nos critican porque para arreglar las cosas hace falta un partido, dicen, y no lo somos. Mientras haya casi 18 millones de personas que voten al PP y al PSOE, haciéndolos alternarse en el poder, no hay partido que valga. Hacia falta otra cosa, desde abajo, desde la gente, desde los barrios, sin pasar por su sucio aro corrompido. Hay partidos con más ideas buenas que votos. No hace falta un partido, hace falta un cambio de mentalidad a gran escala.
Nos critican porque tienen miedo de que podamos hacer algo y joderles el chiringuito. Porque temen que de verdad todo el mundo se una, sin signos de distinción, como personas que somos, para exigir una democracia de verdad. No la cosa esta que tenemos puesta, y casi ni se le parece.
Por eso soy 15m, y por eso, dejando las diferencias a un lado, que todos las tenemos, y son muy grandes, empecemos por el principio, poco a poco, a construir algo. Y empezamos, otra vez, este sábado. Coge a tu madre, a tu novia, al vecino, al tendero, levanta a la abuela del sofá, y hasta al perro, y ven. Igual no sirve para nada, pero que no nos digan que no lo intentamos.



