Basado en una historia real

Pues aquí en mi pueblo, Villabajo, tenemos una tradición que se remonta hasta tiempos inmemoriales.

Resulta que le el tercer domingo de cada mes cuando coincide con luna llena, nos juntamos los ciudadanos en la plaza del pueblo y empieza el espectáculo.

Sale un mozo al centro de la plaza, y le echamos un perro que lleva sin comer catorce días. La gente del pueblo se apelotona en las gradas para no perderse nada. El juego es muy sencillo, el perro sale, y el chaval lo mata a patadas. Eso si, con clase. Es un combate muy noble, uno contra uno, el perro puede morderle y el chaval está jodido. Se ha dado el caso de que solo han muerto hombres en toda la historia de este sagrado rito, y han sido miles de perros los que han muerto de la manera más cruel, pero es un combate uno contra uno donde el perro lucha en igualdad de condiciones. Niños y abuelos aplauden sin cesar patada tras patada, tras patada. Y cuanta más sangre, mejor.

Lo mejor, los perros son unos ejemplares magníficos con pedigrí y todo, de una nobleza y casta única. Se les cría con todo tipo de lujos y tienen una vida de ensueño que ya las querríamos muchos humanos, solo por el hecho de recibir un par de patadas mal dadas en el hocico. Hasta mucha gente dice, ¡ya me gustaría ser un perro de lidia con la vida que se pegan!

Pues tras siglos haciendo esto, va y quieren prohibirnos, a nosotros, los de Villabajo, nuestra más antigua tradición, que por eso mismo, y por la única razón de ser tradición, sin pensar en ninguna razón más allá de que se ha hecho toda la puta vida, es bonito y debe seguir haciéndose.

Arte, muerte, belleza y espectáculo.

Y tú te crees, !dicen que maltratamos a los perros! Pero si viven a papo de rey. Además, si no, no habría perros de estos, porque nadie los querría y no sería rentable criarlos. Estamos haciendo un favor y todo a la fauna, se nos podría llamar defensores de los animales.

Y todo por esos cabrones de Villarriba, que como les caemos mal, quieren prohibir y prohibir y prohibirs. Además, solo lo hacen por joder a Villabajo, ya que les caemos mal. Que más les dará, que lo hagamos nosotros si no lo hacen ellos, que nos dejen en paz, seguro que solo es para incordiarnos.

El otro día me cruzo con uno y va y tiene los huevos de decirme:

– Igual es para incordiar, pero que sea una salvajada o no parece que no importa, ¿no?

Además, si solo lo hacemos una vez cada muchísimo tiempo, y somos muy pocos los vecinos que vamos, que nos dejen tranquilos.

– Mira, es que a mi me gusta sodomizar gallinas, pero como solo lo hago yo, y cuando me viene el viento del norte, pues tampoco importará mucho. Y fijate tú, yo se lo explique al amable juez, pero que no entraba en razón.

Así que nada, que les den por culo a los de Villarriba que vamos a seguir haciendo lo que nos dé la gana.

P.D.: Basado en una historia real.

P.D.2.: Una de las cosas que más gracias me hace es que siempre se escudan en que es un espectáculo y que no les mueve el morbo. Entonces yo me pregunto, por que siempre llenan plazas los toreros que más cogidas han sufrido, y por que, por ejemplo, un toro que ha matado gente y ha cogido a decenas, al que llaman el asesino, tiene un caché nueve veces mayor que cualquier otro toro de recortes. Morbo no. Que va.

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