Wert nunca se fue de Erasmus y así nos va

Primero. Quien está en contra de las becas Erasmus y rebuzna un “con mis impuestos no pago las juergas de nadie” no tiene otra cosa que pura envidia. “Ajaja que se jodan los orgasmus que se quedan sin beca” representa el más absoluto paletismo castizo. Si yo no disfruto de mi vida que no lo haga nadie. Y la puta al río.

Segundo. Con tus impuestos pagas muchas más cosas que una ridiculez como pueda ser las becas Erasmus. Es tan poco dinero que es más una cuestión ideológica que económica. Los bancos se han llevado el dinero directamente de la puerta de tu casa mientras te saludaban y no generan ni la mitad del debate que el tema Erasmus. Con la compensaciones a los directivos de las cajas por su estupendo trabajo hundiéndolas se pueden ir miles  y miles de Erasmus durante varios años. Con todo, quitar las becas con carácter retroactivo a gente que ya está de Erasmus es un robo, una canallada, un insulto y un vacile a todos los estudiantes. Es un aquí mando yo por si no os habíais enterado y hago lo que quiero.

Si nos ponemos así en este plan no sé porque tengo que pagar yo el coche de nadie (plan pive). O puestos a exagerar, con algunos impuestos si que pagamos las juergas de alguien, por ejemplo los conciertos gratuitos de muchas ciudades o las fiestas patronales. Sin contar los toros. También con tus impuestos pagas carreteras por las que no pasas y las operaciones de gente que son tú. Bienvenido al siglo XXI y a la sociedad del bienestar, o lo que quede de ella. Así que deja de decir tonterías.

Que no me fastidien no tengo que pedir perdón a nadie por haber recibido 350 Euros al mes, que en mi caso daban para el alojamiento y justito. Todas las borracheras me las he pagado yo de mi bolsillito, o del de mis padres.

Por cierto, salir de fiesta y follar no es incompatible con estudiar. Puedes estudiar un montón de lunes a viernes y salir el viernes y el sábado como si no hubiera mañana y beberte hasta el agua del fregadero. Como si los universitarios no saliésemos en España de fiesta. Hay gente que sale y tiene unas notas buenísimas y gente que no sale y saca puros 5. Es que es tan absurdo que duele explicarlo.

Las becas Erasmus son de una cuantía muy baja, es tan poco el dinero que más que un ahorro real va a ser una mordida en toda regla. En muchos casos apenas da para costearse el alojamiento, con excepción de los que se van a países muy baratos o los que son de  algunas comunidades que dan bastante dinero. Así que quien se queja por ello no tiene razón alguna.

La estrategia del gobierno de quitar las becas a quien no esté becado el año pasado es redonda, ya que muy muy poca gente se puede ir de Erasmus si es becaria del MEC, ya que en un mundo donde todo funcionase correctamente, si eres becario del MEC no tienes dinero, y para irse de Erasmus hace falta tener dinero porque te vas a gastar más que la beca, y lo que es más importante, hace falta adelantarlo, ya que los pagos llegan tarde, el primero normalmente en diciembre. La noticia no es el gobierno quita las beca Erasmus a los que no tienen beca MEC, la noticia es “el gobierno quita casi la totalidad de las aportaciones a las becas Erasmus”. Es que es de cajón.

Hechas las aclaraciones previas, voy a dar mi opinión sobre lo que es un Erasmus, ya que mucha gente lo desconoce y se queda poco más que en la superficie de fiesta folleteo. Es más, viva la fiesta y el folleteo y que  juren y griten los amargados que lloran por  ello.

Para mí el Erasmus debería ser obligatorio. No se me ocurre una experiencia en la vida de una persona en la que se pueda aprender más en tan poco tiempo. No miento si digo que casi toda la gente que ha ido de Erasmus ha cambiado y para mejor. Y mucho. Sin contar los pijos que se van de guetto español y hacen la misma vida en Berlín que en Cadiz. Pero como siempre, no podemos generalizar ni quitar o poner becas por lo que hacen unos pocos. ¿Más control? Vale. Quitar las becas porque uno se fue con el dinero de farra y además su padre tiene un BMW, no. Y también quitamos a todo el mundo el paro porque uno trabajaba y cobraba en negro mientras tenía paro…

– Aprendes un idioma. Sí, lo aprendes, aunque sea portugués o italiano (volvemos a lo de siempre, quien dice que el son idiomas fáciles y no valen para nada es porque no han salido de la puerta de su casa). O sino francés o alemán. Y por supuesto inglés. Sólo por eso ya compensa. Ya que, aunque no lo sepan, lo que aprendemos en la escuela no es inglés ni francés ni nada por el estilo. Aprender un idioma es muy difícil y es una experiencia muy grata además de adornar muy bien tu cv, no como el first.

– Sales de tu zona de confort. Algunos ya salimos de ella cuando fuimos a estudiar fuera, otros no. Y es un paso muy muy importante. Aparte de organizarte en un lugar donde las cosas no son iguales y donde no tienes a mamí y a papí al lado. Además sales de tu circulo de seguridad y eso saca lo mejor de cada uno. Obviando los que se van de Erasmus como de campamento con los colegas, ya que mucha gente se va sola. Si a un tío de Tuy lo sueltan en medio de Varsovia, aprende, y mucho. Todo ello te despierta, te hace aprende cada segundo. Sólo por el hecho de llegar allí y tener que comprar buscarte la vida, de tener que esforzarse para comunicarse, para buscar piso, para mandar una carta por correo, para hacer el infernal papeleo.

– Todo lo que en tu casa te parece fácil allí es totalmente diferente.. Tus esquemas mentales van cayendo poco a poco. En las universidades de otros países nada funciona ni parecido. Hacer papeleo puede ser un infierno. Todo cambia. Incluso buscar piso puede ser un reto.  Sin contar para hacerte la tarjeta del autobús que se compra en el estanco como en tu ciudad. Y mil cosas más que cambian.

– Academicamente. Se me olvidó mencionar los listos que dicen, ajaja te vas de Eramus no haces nada y apruebas dos mil. ¿Perdona, te crees que las ingenierías en Munich las regalan? Claro que si haces magisterio que es fácil pues igual si apruebas muchas estudiando poco, pero me van a permitir decir que Tratamiento digital de la señal en teleco, mecánica de los medios continuos en caminos o mecánica del vuelo en aeronáutica tienen pinta de ser una hostia tanto aquí como en Sebastopol. Con el añadido que fuera de tu circulo de amigos de la facultad es todo más difícil, conseguir prácticas, conseguir apuntes buenos, preguntar dudas, saber que o no tienes que estudiar. Añadiendo la dificultad del idioma.

Y no solo para las ingenierías. No me quiero imaginar para un estudiante de filosofía estudiar a Nietzsche en su idioma original, de risas. Sin contar que muchos coordinadores no te dejan llevarte lo que quieras, no te dejan llevarte asignaturas que has suspendido ya, son muy meticulosos con las convalidaciones y hasta en algunos casos sólo dejan llevarte optativas. No todo es tan fácil como la gente quiere contar.

Más todavía. En cada país las docencia es muy diferente. Aparte de ser una dificultad añadida, se aprende muchísimo. Ojalá todos los futuros profesores se hayan ido de Eramus para haber visto diferentes sistemas de enseñanza abrir miras y no dejar nunca de aprender. El que se va de Erasmus vuelve e intenta transmitir aquí lo que aprendió allí.

– Gente. Conoces gente de otros lugares. Oh, pero no le voy a pagar yo la beca a alguien para que conozca gente. No se la pagas para eso, pero viene bien. Si un día el presidente de tu comunidad autónoma se fue en el pasado de Erasmus y conoció a un tipo de Helsinki con una manera muy diferente de pensar, seguro que ve las cosas de otra forma, y te aseguro que para mejor.

Es una experiencia descubrir lo que piensan gente de todos las partes de Europa, incluso trabajar con ellos en grupos en la universidad. No conozco nada que abra más la mente y te haga más “open-minded”. Dejaras de pensar que tu barrio es lo mejor, que tu ciudad es la polla y que tus amigos son lo más super guays del mundo. Ni siquiera te sorprenderás cuando conozcas a alguien que habla seis idiomas. Aprenderás mil cosas sobre otras culturas y mil formas de pensar que te parecerán ridículas, curiosas o diferentes. Ya no pensarás que todos los alemanes son unos tíos sosos y cerrados, que los italianos son unos chulos o que los franceses son unos prepotentes. Bueno esto último no solo no dejarás de pensarlo sino que lo confirmarás.

Vale que esto no se pone en el currículum, pero crea mejores personas. Y como he dicho el Erasmus no se trata solo de ir de fiesta o de aprobar unas asignaturas, se trata de dar a la gente una oportunidad de crecer como persona. Una oportunidad de ver mundo y mejorar. Y creerme que es así. Y si la pregunta es “es que tengo que pagar yo a alguien para que sea mejor persona” la respuesta es sí. Si una mariposa bate sus alas en Hong Kong y hay un terremoto en Nueva York podemos decir lo mismo, si se han ido 500.00 jóvenes de Erasmus y tu país irá mejor. Sin duda alguna.

Un ejemplo tonto. Las bicicletas. En España se usan poco, pero cada vez más. En Europa se usan mucho. Todos los Eramus descubrimos el increíble buen invento que son las bicicletas en las ciudades, los sostenibles y lo limpias. Volvemos a España, miramos de otra forma los coches  y queremos seguir yendo en bicicleta como íbamos por Gante. Pues así todo.

– Cultura local. Aprendes un montón de la cultura de donde vives. Lees periódicos, hablas con la gente, te mueves por la ciudad. En definitiva coges parte de un sitio extraño para tomarlo como propio. Más valor añadido.

Esto junto con las personas que conoces forman parte de la meta principal del programa Erasmus, que mucha gente no quiere ver, que es crear lazos entre los diferentes países de Europa, ya que la Unión Europea no es algo que ponga sobre un papel, es algo más que hay que vivir y compartir, y no me equivoco si digo que todos los que se han ido de Erasmus se siente mucho más Europeos y mucho menos de su pueblo de su casa o de su país. Una vez más, se abre la mente.

– Viajas. (tranquilo contribuyente, tus impuestos no pagan estos viajes lo hemos dejado claro en el primer punto) Parece una coña pero se te quitará el miedo de vivir en otro lado, de descubrir nuevas cosas, de ir a lugares diferentes. Viajar (que no hacer turismo en pack enlatado de touroperador) es aprender y descubrir. Además de la movilidad que aporta a tu futura vida laboral y la inquietud por trabajar más allá de la calle de al lado de tu facultad. Vale que suena más filosófico que otra cosa, pero es algo más que te aporta un Erasmus.

Siento el peñazo, pero eso es lo que a mí y a mis conocidos, que estoy seguro opinan como yo al 83%, nos ha aportado un Erasmus a parte de… bah, ni lo repito que no merece la pena.

Sólo hay que ver cuando vuelve alguien de un intercambio, su forma de ver el mundo a cambiado totalmente. Y eso es bueno para nuestro país. Aunque a veces también es malo porque lo que vemos aquí no gusta y sólo queremos marcharnos.

Así que en resumen, por todo lo anteriormente nombrado, es una gran pena que hayan quitado la aportación de las becas Erasmus. Pero es más pena la gente que lo aplaude y lo jalea como auténticos zopencos. Sobre todo cuando está claro que dinero hay para unas cosas pero parece que no lo hay para otras. Ya lo hicieron con las Séneca, su plan avanza poco a poco.

Con esto perdemos gente más preparada para la vida con una cultura, una mente más abierta y una sensibilidad mayor y respeto hacia el resto de personas de nuestro continente y en general de todo el mundo. Ésto, y no es broma, nos aleja un poquito más de Europa, como si los pirineos hubiesen crecido un poquito más, como si Francia estuviera un poquito más lejos.

Lo siento Jorge, pero estás jodido | Perdido en el Desierto

Está muy bien lo que haces. Estás harto y quieres hacer algo. Por mi perfecto, te admiro como el que más y pongo en ti y en la gente que pasa a tu alrededor y se para mis esperanzas, escasas, de que algo cambie. Y por que no decirlo, gracias por tener el valor que ni yo ni otros muchos tenemos.

Ahora bien, lo que haces no sirve para nada. Y ojalá me equivoque, aunque por desgracia… no. El problema es mucho mucho mucho (no, no me he equivocado poniendo muchos mucho) más profundo. Pedir la dimisión del gobierno, por muy loable y certero que parezca, no tiene ningún tipo de sentido. Es una pataleta que no valdrá para nada.

Vamos a empezar por el caso, hipotético de que sale mañana Rajoy y dice: antes de que muera este pobre chaval de hambre y por responsabilidad, dimito. Aparte de las risas del personal, ¿Ahora que hacemos? Te lo digo yo, se convocan elecciones, hay un absentismo descomunal y vuelve a ganar el PP y Rajoy se mea en tu cara. O en su defecto gana el PSOE si es que cuando escribo estas líneas todavía existe. La cara de tonto que se te queda a ti y a mí es de World Press Photo. Veo a esa gentuza bailando la conga en Genova y brindando a tu salud.

Bueno, volvamos a la realidad y no porque el PP volvería a ganar, que eso lo aseguro yo desde ya, sino porque se les ocurriera dimitir. ¿Por qué iban a hacerlo? Sin ofender ¿Quién eres tú? ¿No han salido miles de personas a las calles pidiendo lo mismo que tú? ¿No hemos llenado plazas y gritado hasta quedarnos sin cuerdas vocales? Y no ha servido ni para que hagan unas tristes declaraciones al respecto, menos se les va a pasar por la cabeza dimitir. Es que no eres nadie para ellos, ni tú ni ninguno que nosotros, viven y gobiernan al margen de la población.

Repito. ¿Quién eres tú para que ellos dimitan? (Nótese que no pongo las palabras en mi boca). Se ha suicidado gente, se han quemado a lo bonzo, hay gente desesperada por los que no hacen nada y miles se están marchando. Es más, no es que no hagan nada, sino que crean leyes en nuestra contra ¿Te parece que les importa lo más mínimo? ¿Por qué iban a preocuparse por ti mientras por otro lado roban y engañan al resto de la población? No hay que olvidar que estamos gobernados por un gobierno no corrupto, criminal, que cada ley y cada declaración y cada gesto va peligrosamente en contra de los intereses del pueblo y curiosamente a favor de sus bolsillos y el de sus amigos y grandes empresas.

Les presupones una bondad de la que carecen. Y eso es un error.

Vale, hemos visto que lo que pides es imposible. Aún nos queda tu gran gesto, y que la gente hable de ello, se te unan otros, crezca la bola, la cosa no pare y al final Sol esté hasta la bandera y… ¿Y qué?

A los políticos obviamente les importas una mierda. Pero ese es el menor de tú/nuestro problema. Igual hemos creído alguna vez que le gobierno está ahí por algún tipo de arte de magia. El gobierno está ahí porque la gente les apoya. Ergo el problema está en la gente. El problema está arriba y está abajo, en el congreso y en los bares.

De nada sirve que pases hambre si la gente no entiende, y créeme, no van a entender. ¿Qué les importa que pases hambre tú en Sol cuando hay cientos de mendigos pasando hambre en el mismo centro de Madrid? ¿Qué les importa que tu no tengas trabajo cuando hay 6 millones de  parados? Como mucho recibirás insultos o te dirán que lo que haces no vale para nada, que más te valdría trabajar. Frase estúpida que vale para todo. O que emigres como otros, yo que sé. Cualquier cosa antes que reconocer su error.

Podemos salir un millón de personas a la calle que habrá otros 10 millones esperando con la papeleta en la mano para justificar lo injustificable y esperando (y confiando en) los brotes verdes tras seis años.

Nuestro mayor enemigo es la gente que vota y permite esto. Si ellos no cambian, poco podemos hacer.

P.D.: http://www.gonzoo.com/zoom/story/no-saldremos-en-los-medios-pero-aqui-estamos-plantandole-cara-al-gobierno-1014/

¿Bárcenas? ¿Qué Bárcenas?

El ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra y el español en concreto es el único ser humano al que le engañan una dos y mil veces. De la misma manera. Las mismas personas. Y allí sigue él, con cara de pardillo, rebuscándose en el bolsillo a ver donde esta la cartera que le falta. Eso en el mejor de los casos, ya que por norma general este sujeto aplaudirá a su atacante, incluso levantará la voz para defenderle o, como poco, irá a votarle religiosamente las próximas elecciones esgrimiendo como recurso absurdo que todos son iguales. Pero como diría Orwell unos son más iguales que otros voto a los mismos, por si las moscas.

Porque si algo nos caracteriza son las inmensas tragaderas que tenemos. Es algo digno de estudio. Por favor que alguien me lo explique.

Han utilizado una vez más la misma táctica. Exactamente la misma manera de enfrentarse a los problemas que todos los gobiernos durante los últimos años en este país. Mirar para otro lado y dejar que pierda fuerza el asunto a base de titulares cada vez más abrumadores, hasta llegar a tal punto que si uno no quiere reventar e ir  a buscar balas, se tiene que olvidar, por prescripción médica.

Es tan espectacular el asunto que pueden tener veinte mil personas  en la puerta del sol y comentarte en una rueda de prensa que hace buen tiempo. Un yo no sabía nada, un yo pasaba por allí, un me enteré por los periódicos, un ¿es que ha sido en este país?, o incluso un estúpido no lo siento mucho no lo volveré a repetir de parvulario.

La cosa llega a tales extremos que ni la mujer del delincuente parece que se ha enterado de nada. Puedes comer las cigalas que ha comprado con el dinero robado y compartir cama con al Capone que eres tan estúpido, en este caso estúpida que no te dabas cuenta. Como la madre que le viene el niño con los ojos como dos cristales rotos y piensa que está cansado.

Pero volviendo al tema, que hay para tanto que uno no sabe donde centrarse. Precisamente su táctica. Es tan absurdo todo que uno no puede hacer frente en nada porque se le van las fuerzas. Es la operación tormenta del desierto, es un acoso y derribo tan brutal que no has salido de una y ya te han metido en 13 más. ¿Si te roban cinco personas a la vez a por quien vas?

Y así se esfuma la cosa. Dejando pasar el tiempo, porque total nadie hace ni va a hacer nada. ¿Que el tesorero de mi partido DURANTE 20 AÑOS le han tangado con unos cuantos kilos, que obviamente son del partido? Pues nada, de tranquis. Ya contesto si eso en Agosto, que hace mucho calor ahora. Y si eso en agosto digo que no sabia, y ya está, problema resuelto. Que la cosa pierda fuelle sola. No me consta. O simplemente no recuerdo.

Porque aquí nunca pasa nada y nunca ha pasado nada y nunca nunca nunca va a pasar nada porque si con un simple no me acuerdo se libran de un robo tan a cara descubierta durante tantos años, ¿Qué es lo siguiente? Se imaginan un vídeo en el que sale un ladrón apuntando con un arma a la cajera de un banco y llevándose la pasta decirle al juez que mire buen señor amigo mío, no me consta que ese día estuviera yo en ese banco ni que ese arma fuera mía. Ah pues muy bien buen hombre, hasta luego. Eh perdone, que se deja esta bolsa con el símbolo del dolar…

Pues lo mismo. Quien no lo vea o no lo quiera ver su problema es pero las cuentas están en Suiza, Bárcenas está en la cárcel y los papeles están ahí, las donaciones se hicieron y aquí todo el mundo trincó y de pasada nos hemos llevado unos cuantos aeropuertos de gratis y unas cuantas ciudades de la cultura, todo de risas, en plan los favores se pagan. Y lo peor, siguen gobernando porque se ven, se saben y en realidad lo son, impunes.

Es tan demencial que casi uno se alegra de que no haya curro para poder irse lejos y olvidarse del asunto.

El acto de matar

Todavía no he podido cerrar la boca. No sé si lo que he visto es una broma de mal gusto o es que la realidad puede coger toda la ficción de la historia y darle un giro aterrador para dejarla a la altura del barro como si fuera un cuento de niños.

Lo que ustedes verán en las casi tres horas del director’s cut o en las dos horas de la cinta original no lo van a olvidar en mucho tiempo. Eso seguro. Es lo más surrealista, paranoide, salvaje, cutre, estrámbotico y loco que he visto en mi vida, pero de lejos. No tienen nada que ver con ningún documental anterior ni con nada que se les pueda pasar por la cabeza, ni remotamente. Creerán que lo que ven es mentira. Una cinta barata hecha por unos bromistas con muy pero que muy poco sentido del humor.

El punto de partida es la matanza de comunistas en 1965 en Indonesia. Bueno, comunistas y todo lo que pillaban por el camino. Más de un millón y hasta dos millones y medio según algunas fuentes de asesinatos en un periodo tan corto de tiempo (menos de dos años) que deja como una chiquillada otros genocidios.

El caso es que intentan hacer una falsa película con los protagonistas de algunos de estos exterminios para que ellos mismos cuenten y recreen lo que hicieron hace 50 años. Hasta aquí todo más o menos sin sentido.

Pero eso no es nada. Una vez el protagonista, un tal Anwar Congo y su colegota Herman Koto empiezan a hablar y a actuar el mundo se para y empieza el esperpento más salvaje. Cuentan sin contemplaciones como mataban a decenas y decenas de personas con los métodos más salvajes que un pueda imaginar. Lo cuentan con tal naturalidad que parece como si hubiesen ido a jugar a los bolos y un año después 2 millones de personas estuvieran muertos. El relato es tan salvaje que da escalofríos, parece una broma de mal gusto, más cuando en la película ficticia recrean tales crímenes.

Sólo por esto ya merece la pena la película con creces. Es tan desgarrador, tan incomprensible que varios asesinos cuenten como acaban con la vida de cientos de personas de una manera tan gratificante e impune que a uno le dan ganas de pensar que es todo una comedia barata. No solo eso, otros muchos reconocen a este reputado asesino y le rinden honores, y algunos amigos suyos del club de matemos a los comunistas y a los chinos se jactan de sus crímenes, de lo que hicieron y de lo que volverían a hacer, excusándose de una manera tan burda que insulta. Y lo peor, gozan de reputación en sus ciudades, son gente con buena posición social o extorsionan comerciantes en plena calle de una manera tan alegre que uno no sabe si creerlo.

Es más, hablan abiertamente del genocidio, de que las leyes internacionales de crímenes de guerra no son para ellos, “que me lleven a La Haya, así seré famoso” y gozan de un apoyo insultante por parte de políticos y miembros del gobierno declarándoles oficialmente su afecto y admiración. Son como héroes para una buena parte de la sociedad que odia fanáticamente a los comunistas. Son los que acabaron con ellos, los que hicieron el trabajo sucio, y por ello son venerados.

Repito, por más que lo vean ni de lejos lo van a creer.

El resto de la película transcurre entre diálogos inverosímiles de los ejecutores, hasta tal punto que resulta no creíble. Lo único que supera su maldad es su absoluta y máxima estupidez. Y su inconcebible locura. Destaca el relato de un actor de cuando mataron a su padrasto que era chino, o cuando un asesino cuenta como entro en un barrio y empezó a matar chinos sin nada que lo parase, hasta que mató al padre de su novia, todo en entre risas y fanfarronerías. “Los matamos a todos” “maté a gente que no quería morir” son solamente alguna de las perlas que podemos encontrar en el documental.

Aparte de eso, a la película le sobra bastante de mostrar la locura de estos personajes, al final uno no sabe si le están vacilando o que es lo que pasa. Como punto negativo que se centre casi solamente en un único y disparatado personaje lo que le resta bastante credibilidad al film (aunque sea todo más o menos cierto), y que este hijodeputa impresentable quiera quedar al final como que se arrepiente, como que le da asco lo que hizo.

Vedlo. The act of killing. Aunque sea sólo por poner en el mapa lo que pasó.

P.D.: En principio este post iba para http://oblicua.perdidoeneldesierto.es/ pero me pareció tan interesante el documental que lo quería compartir aquí.

Servimos cafés en Londres porque no tuvimos huevos

No hay excusas. No podemos pretender que por tener una carrera o dos nos pongan en una oficina y 2000 euros al mes. Que nos lo prometieran no significa nada. Las cosas no vienen, hay que tomarlas, y si dejas que pasen entre risas en la facultad cuando todo era bonito, es tu culpa, nuestra culpa. Porque nos robaban y no nos importó, hipotecaban el futuro de un país entero y ni mención hicimos. Ni por tener una carrera somos clase media ni alta, ni somos más listos ni más guapos. Nos follan exactamente igual que al obrero de barrio. Que algún día pensáramos que eramos mejores que los demás por ir a la universidad y pasáramos de todo no significa nada, solamente prepotencia arrojada contra nosotros ahora con más fuerza.

Que sirvamos cafés en Londres o freguemos suelos o de que en España no haya ni un solo curro decente es consecuencia directa de nuestra falta de valor. Cuando pudimos hacer algo no lo hicimos, y ahora, aún asumiendo que nunca es tarde, es sin duda peor momento. Estábamos demasiado ocupados con nuestra vida como para darnos cuenta. La culpa es nuestra, de nuestros padres, de nuestros hermanos vecinos y primos por no hacer nada. Más todavía por hacerlo mal. Por colaborar. Por votar a unos y otros y por permitir que convirtieran nuestro país en un mal capítulo de The Walking Dead donde la gente va de un día a otro más arrastrándose que otra cosa.

Por reírnos a carcajadas mientras los concejales de urbanismo desfilaban tranquila y alegremente, por mirar a otro lado cuando veíamos brotar aeropuertos y ciudades de la cultura en cada esquina de este puñetero cortijo,  y lo peor, nos dábamos por satisfechos. Cuando el país se llenaba de mierdas jugábamos al mus en la terraza, porque cuando hay dinero todo va bien y nadie se preocupa, todos son minucias y la reivindicación es superflua si yo vivo de puta madre. Cuando no lo hay es tarde, eres un emigrante y estas completamente jodido. Abatido y emparedado por el sistema que te hizo pensar una cosa y en realidad era otra. De todas formas no es el final, siempre puedes agarrarte al saliente, trepar y que la riada pille a los pringados de detrás.

Que es una putada, indudablemente. Que no lo merecemos, puede. Que no hicimos ni mención, obviamente. Por ello tenemos parte de culpa, porque nos faltaron cojones. O porque simplemente pasábamos. Por alguna rara triquiñuela del pensamiento colectivo, de la psicología social, nos es más fácil dejarlo todo y emigrar a un país extraño para conseguir cualquier trabajo de subsistencia (de esclavitud), que haber luchado por arreglar las cosas. Me niego a pensar que es más fácil irte a otro país a ser explotado que aceptar quien es el enemigo y luchar contra él.

Porque fuimos de flipados y nos la han dado. Porque mirábamos por encima del hombro al emigrante pensando que nunca podríamos ser él. Pudimos haber salido adelante, lo teníamos todo a favor, pero preferimos agachar la cabeza y no meternos en follones y después si eso protestar desde otro país, gimiendo lo dura que es la vida y lo que ensucian los suelos los demás. Consuelo nos queda pensar que somos aventureros, que es una experiencia, que vamos a aprender un idioma o conocer otras culturas, que solamente es temporal o que va a servir para rellenar currículo.

Consuelos los que quieras, somos emigrantes porque nuestro país está literalmente en la más cruda y absoluta mierda sin posibilidad real de cambio a medio plazo, con los mismos gobernantes corruptos que nos han traído a esta situación, sin cambiar nada ni un ápice, ni lo más mínimo. Si todo sigue exactamente igual es completamente imposible que nada cambie. Nos hemos ido para poder comer, hemos tomado unas de las decisiones más difíciles de nuestra vida por no unirnos cuando pudimos contra una calaña inmunda de casta parasitaria, de psicópatas hediondos embutidos en traje que disfrutan estrujando hasta la última gota de sangre de nosotros, sus súbditos. No hicimos nada porque éramos clase media y eso no era para nosotros. O porque las cosas no se cambian con manifestaciones o porque esa no es manera o yo que sé.

Y de repente, plof, sin saber como, tenemos una escoba entre las manos.

P.D.: http://www.huffingtonpost.es/2013/09/28/benjamin-serra_n_4009104.html

Cosas typical Spanish que sorprenden a los de fuera

A continuación algunas de las cosas que más han sorprendido a la gente de fuera que he conocido, más allá de los tópicos idiotas sobre españoles como toros paella tapas y siesta. También he querido huir de los tópicos negativos infundados como que somos vagos. Obviamente alguna están un poquito exageradas y no todo el mundo las hace así y otras muchas las compartimos con otros países sobre todo con otros países latinos o mediterráneos.

Lo primero, la comida. Sobre todo el pan. Les resulta raro que comamos pan para comer y pan para cenar, que untemos y que empujemos la comida con el pan. No se si han visto a algún extranjero comer, pero empujar la comida con el pan es evidentemente un avance evolutivo, nosotros ganamos. Cuando los españoles vamos fuera y nos ponen un guiso y no hay pan, es como que la palabra España cobra más fuerza. Sin ir más lejos, mi abuelo decía que prefería no comer que comer sin pan, pues así un poco.

Pero lo que más raro les resulta es comer pan con… ¡pasta! o con ¡arroz!. No les cabe en la cabeza porque para ellos es lo mismo.

Por otro lado, en muchas partes de Europa es casi tan importante comer como ir al baño, algo que hay que hacer para sobrevivir. Vale igual no tanto, pero no al extremo que lo llevamos los españoles. Igual que en otros países latinos, y aunque conforme avanza el tiempo puede que se esté perdiendo poco a poco, comer en España es más que comer, es un acto social o familiar, y no solo en días de fiesta. Es un descanso, un tiempo para charlas con tus congéneres, para evadirte. Por eso una pausa para comer de 10 minutos no tiene mucho sentido.

En España hacemos todo alrededor de una comida, bien sea en casa o en la calle. Comerse un sandwich de pepino en un parque es poco menos que una blasfemia. Aquí se come todos juntos, la familia, los amigos o la pareja, unos se esperan a otros, se sirve la comida, se apaga la televisión y se empieza (todos a la vez), se cuentan las cosas del día o simplemente se disfruta, y si es fin de semana se riega todo con un poco de vino que entra mejor.  Las celebraciones son siempre alrededor de la mesa, se come primero segundo postre café copa y puro si toca y se disfruta de la sobremesa, concepto que no existe en otros países.

Y nada de que cada uno comience a comer cuando quiera, se espera a que se siente todo el mundo y entonces se empieza, con un que aproveche que abre la veda. Sí, porque en otros países empieza cada uno cuando le apetece y acaban cuando pueden, se levantan o se van sin muchas contemplaciones, no importa si uno empieza a comer cuando el otro va por la mitad. En España incluso una vez se acaba el primero, se empieza todos con el segundo. Un turco me contaba que allí el raki (una especie de anís) se bebe tranquilamente y la gente lo tiene que acabar a la vez. Pues algo así.

Otra cosa rara son las pipas. Es una de las cosas que también sorprenden mucho a los españoles cuando salen fuera, no hay pipas en otros países (excepto en Turquía, que yo sepa). Ver los bancos sin cáscaras de pipa es un imagen triste. Sin contar la tortilla de patata, que la forma de preparación es un poco rara, o el calimocho, que a la cara de que hacen estos sudeuropeos de pacotilla siempre sigue la de… otro vasito por favor.

Los horarios también les sorprenden. Primero es raro que no tengamos un desayuno nacional. Muchos países tienen algo típico de desayuno, nosotros no. Aquí mucha gente va a trabajar con un café, impensable en otro sitios. Es raro comer de dos a tres y es más raro cenar de nueve a diez, sin contar los horarios de verano que ya son un disparate del todo.

Pasando ya de la comida, otra cosa curiosa typical spanish son los insultos. Incluso en países tan cercanos a nosotros como Italia un insulto es un insulto. Aquí puedes llamar hijodeputa a un amigo y cinco minutos después llamar hijodeputa a alguien que quieres matar, cambiando ligeramente el tono. Lo mismo con cabrón y demás. En otros países se oye un hijodeputa y el viento se corta.

Los abrazos y besos. En España nos damos dos besos para presentarnos cuando es entre hombre y mujer o entre mujeres, aunque no se conozcan de nada. Impensable en otros países. Por ejemplo en Italia se dan dos besos pero cuando ya hay un grado de confianza, sino se dan la mano, como en el resto de Europa, y además de una manera bastante distante, queda como raro. Como curiosidad en Italia se dan los dos besos al revés, es decir, en vez izquierda y derecha, derecha e izquierda. En otro países se dan besos los hombres también, y eso es raro para nosotros. Pero en muchos los besos son para la madre (incluso sólo en la frente por lo de las enfermedades) y la pareja y que una desconocida te quiera besar sin conocerte… difícil de comprender que un desconocido se acerque tanto.

Lo mismo para los abrazos. Igual sólo lo he apreciado yo, pero en España sabemos dar abrazos bien. Supongo que será el carácter latino y que en otros lugares la gente tiene más miedo a tocarse, pero sólo tienen que ver como se dan un abrazo dos españoles o un español y un extranjero, y verán que algo falla.

De la misma manera en España somo muchos más familiares. En otros países la familia son los padres, los hermanos y los hijos y poco más. Aquí los lazos familiares llegan tan lejos como gente quepa en el salón de casa para la cena de Navidad.  Primos tíos abuelos y demás forman parte del núcleo familiar, para lo bueno y para lo malo. A veces les resulta raro cuando en España viven los abuelos con los padres y los hijos y hasta puede que un tío mayor soltero, y aquí es bastante común, más ahora con la crisis. Por otro lado, sobre todo en el norte de Europa son más independientes, se van de casa a los veintitantos y llaman el finde y gracias. Un alemán puede estar dos semanas sin llamar a sus padres sin problemas, como mucho un mensaje, o un estoy bien y llueve. Aquí un Español se va el finde a la playa y los padres le han llamado ya a medio camino a ver si está bien. Un hijo español puede tener 45 años y vivir a 5000 kilómetros que su madre le llama a ver si se alimenta bien. Y si vive cerca cuídate que no le prepare un tupper para el curro.

Si en España a un familiar le pasa algo, aunque no sea muy grave, la familia más próxima llama a todas horas, se pasan por el hospital, van a casa a visitarlo etc. Igual la diferencia es la misma que nosotros vemos con los gitanos, que van veinticinco al hospital porque el abuelo se ha roto la cadera, pues los mismos grados de separación para gente de otros países. Normalmente son muchos más distantes y un primo es poco más que el tendero de la esquina.

Esto parecerá de broma, pero gracias a eso España con un 25% de paro no se ha roto por todos los costados.

Gritamos. Mucho. Sólo hace falta entrar a un café suizo donde pude haber 50 personas y se escucha la tele o entrar a un café español donde haya tres amigos jugando al mus. Y no es un tópico malo, somos más animados y no siempre lo ven como que fuéramos animales, sino como que vivimos las cosas con más intensidad.

Toros. No, no es un tópico, que nadie se confunda. Los extranjeros conocen España por los toros, pero eso no les sorprende. Les sorprende cuando se enteran que son realmente los toros. Ellos creen que sacamos al torito, le damos unas vueltas, un par de olés y para casita. No sé si es porque no interesa saber la verdad o porque es más bonito así. El caso que cuando se enteran que sacamos al toro en cuestión, lo lanceamos repetidas veces, le clavamos bien de banderillas, para recochineo nos reímos de él y lo mareamos para después, entre litros de sangre, clavarle una espada gigante para matarlo, y por desgracia no siempre a la primera o a la segunda, la cosa cambia, y mucho. Esta misma descripción se la puedes hacer a cualquier extranjero y vas viendo como su cara va cambiando de óoooooole a joder que putos enfermos los españoles.

Otra cosa que les sorprende es lo de los idiomas. Gallego Vasco y Catalán (incluyo Valenciano y Mallorquín, que nadie me mate) que conviven sin problemas con el Español. Les sorprende que el 100% de la población hable el español y que además en cada región se hable su propio idioma. Idioma, que no dialecto, porque muchos creen que son dialectos del Español. También se sorprenden mucho cuando descubren que es el vasco y que no tiene nada que ver con el Español. No es que sea único pero es curioso https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Europallingues.jpg o sino miren la que tienen en Italia.https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/ae/Linguistic_map_of_Italy.png

Si conoces alguna más… comenta.

El inglés, España y los españoles

El mayor problema por el que los españoles no sabemos idiomas, en este caso inglés, no es por la educación (que también), ni por Franco (que también), ni por las películas dobladas (que también). Es simple y llanamente por los propios españoles. Hemos inventado la vergüenza a los idiomas, es más patrio que el flamenco. Llevamos en los genes hacer sentirse mal a alguien que está empezando con un idioma, lo cogemos, le humillamos y seguimos con nuestra triste vida tan contentos.

Primero, lo de la Botella fue una vergüenza absoluta. Segundo, fue una vergüenza por la cabezonería en querer traer unos juegos olímpicos gastándose miles de millones de Euros en sus caprichos y corruptelas olímpicas. Muy español eso también de criticar minucias con tal intensidad que no nos queda tiempo para parar los pies a esta gentuza, pero es otra cosa. Podemos hacer un millón de chistes sobre el acento de alguien, nos reímos mucho, y mientras nos roban, pero a eso no le dedicamos ni un minuto. Podemos taparlo diciendo que es la alcaldesa de Madrid y que debería saber inglés (que debería), pero en realidad nos reímos de ella como de cualquier otro español que habla mal un idioma, y no hay más ni excusa que valga.

Por lo demás, el café con leche ha valido para dejar desnuda otra vez a España entera y a los españoles y nuestro punto fuerte, los idiomas. Y no por su acento (más o menos bueno, es indiferente) sino porque cada vez que ocurre lo mismo, se nos ve el plumero. Risas memes jiji jaja y más vergüenza para todos y más dificultad para aprender idiomas. Ya uno no se extraña cuando le preguntan, ¿español? ¿Y sabes Inglés? De España conocen la paella, Sevilla y la incapacidad para comunicarnos en cualquier otro idioma.

Hablamos muy mal idiomas, eso está claro. Somos probablemente el país que peor habla idiomas (junto con Francia), y somos seguramente el país donde la gente más se ríe de lo mal que hablan idiomas los demás (ahora sin Francia). Es más, somos de los poquitos que nos reímos de lo mal que hablan los demás los idiomas de una forma descarada y cruel, haciendo herida y dejando a los demás en ridículo. Todavía más, normalmente cuando alguien habla mal un idioma, se intenta ir más despacio, se le aconseja, se hace lo imposible por entenderle. Aquí nos reímos porque ya que nosotros no sabemos inglés, mejor que no lo sepa nadie, tontos todos y el menos tonto el más listo.

Y lo hacemos porque sabemos que no tenemos ni idea de hablar idiomas, y proyectamos nuestras limitaciones y nuestros defectos en los demás, para creernos menos estúpidos de lo que realmente somos. Es más, estoy seguro de que el 100% de la gente que se ríe de cuando alguien habla un idioma, bien por el acento o por los errores, no sabe ningún idioma y nunca lo ha hablado en público, ni mucho menos sabe el esfuerzo que ello conlleva. Toda persona que haya aprendido un idioma tiene un mínimo de empatía y no hace el capullo. Observad el perfil y sacad conclusiones. Nadie que haya aprendido un idioma con más de 20 años se va a reír de nadie por hablar mal, es impensable.

De hecho eso de tener tanta vergüenza a hablar un idioma solo se observa en Españoles. De hecho es algo que sólo ocurre con los idiomas. Nadie se ríe tanto porque uno no sepa hacer integrales o sepa quien pertenecía a la generación del 27.

Nunca he visto a un extranjero reírse de un español (ni de nadie) por hablar mal un idioma. De hecho muchas veces les parece bonito el acento (aunque sea fuerte), y otras se esfuerzan por entenderte o por corregirte. Saben que aprender un idioma es difícil porque lo han sufrido y saben que la mejor forma de aprender es prueba y error. Si alguien habla un idioma, y no lo ha aprendido de niño, ha metido mil y una vez la pata, a pronunciado mal, se ha equivocado, a hablado como un indio y ha pedido un botijo en vez de una barra de pan, Y ES LO NORMAL. Es que es así, no hay otra, es un paso ineludible que en España nos creemos con derecho y obligación a que todo el mundo se lo salte.

Hablo más o menos dos idiomas aparte del mio materno. No los hablo perfectos ni mucho menos. En concreto el ingles lo hablo muy mal. Podríamos decir que un nivel medio (un nivel medio de verdad, no un nivel medio de currículum español). Más o menos estoy capacitado para entender conversaciones y hablar de todo (igual de giros en la filosofía kantiana me pilla un poco mal). Pues bien, ningún extranjero se ha reído de mí, más allá de cagadas muy gordas o equivocos graciosos. Es más, siempre pregunto que tal les parece mi Inglés y el de los españoles que hay a mi alrededor. Su respuesta suele ser, muy bien, ¿podemos comunicarnos con fluidez no?. ¿Y el acento? Ah sí, pues un poco fuerte, pero mientras podamos hablar… y además es “bonito”. Nunca, repito, nunca ningún extranjero se ha reído de forma despectiva de mi acento hablando inglés, y no será por falta oportunidades. Excepto los franceses…

De verdad que no les importa, incluso académicamente. Una vez hice una pequeña exposición ante unas 70 personas de diferentes países con mi inglés de plaza de toros y allí los únicos que se rieron fueron los españoles. Risitas, grabando video para subirlo a youtube ajajja, mira mira, ojojo, ha dicho I have ajaja. De locos. A uno se le quitan las ganas de hablar nada nunca más, de tan estúpido que te hacen sentir. Ni que decir tiene que su inglés era como el mío o peor y que no hubiesen expuesto ni por todo el oro del mundo. Yo recuerdo estar sudando como si hubiese corrido una maratón, el grupito de españoles de risitas y todos los demás atentos a lo que yo decía y haciendo un esfuerzo por entender.

Así que no, que nadie nos engañe. La culpa es de la gentuza que se creen que porque ellos nosaben idiomas nadie debería saberlos, que nadie sobresalga, todo tan tontos como yo y nivel medio de Inglés que yo me saqué el First.

Anda ya.

P.D.:No hace falta tener un acento nativo para hablar otro idioma. Ni hace falta ni vas a tener acento nativo nunca. Todo fallo que cometas eso que aprendes, pasa de los burros y aprende idiomas, eso más que les llevas de ventaja.

Pobres sí, pero pobres pobres

Una muestra más del desprecio de nuestros * políticos es que no se conforman con hacernos cada día más pobres y miserables, sino que además se tienen que jactar de ello. Les hace gracia. Se descojonan.

No es la primera vez que abren el pico y la lían en este caso, pero la última es una más, si acaso más grave, en la lista de despropósitos de esta gentuza. No sé si más grave que cuando personaje de estos abre la boca para insultar a un parado que cobra prestación y decir que se lo gasta en vicios, o que cobra el paro y van a la tienda a por un plasma… que él lo ha visto. En fin.

Porque una cosa está clara, les da completamente igual que haya pobres, siempre y cuando ellos sigan viviendo entre bien y de puta madre. Pero no sólo eso, es que además de que les de igual que haya pobres, quieren asegurarse de que sean pobres pobres, no pamplinas de medio pobres de pacotilla, en lenguaje moderno, pobres de postureo.

Aquí se exige carnet de pobre para entrar. Y uno es pobre 24 horas, a tiempo completo. Aparte de respirar y pedir en la calle las demás actividades humanas están vetadas hasta que obviamente, montes un negocio y salgas de pobre, que para eso el gobierno te lo pone fácil.

Tienen tan poca empatía desde su posición dominante de los mundos de yuppi en el que ellos son los putos amos y los demás giran a su alrededor siempre un peldaño por debajo, que no les importa que haya gente pidiendo, durmiendo en la calle, yendo al banco de alimentos a por arroz. No les importa que haya gente que trabaje por 600 euros en negro. No les importa que te hayan echado del curro y tengas dos hijos, que te hayan tapiado la puerta de TU casa para que no entres, no les importa que el banco te deba 100.000 euros que quizás no te devuelva. Ellos, dada su condición de político y su preocupación por la ciudadanía, están completamente consternados de que uses twitter, porque no deberías, recuerda, eres pobre, te lo has ganado y no te mereces nada, si acaso las miagas de alguna ONG para que no te mueras de hambre. Su odio y su prepotencia es tan estúpida que no merecen ni el tiempo que gasto hablando de ellos.

Ya que viene a cuento… un día vimos a unos mendigos pidiendo en la calle, y uno estaba fumando (o bebiendo, no lo recuerdo). El caso fue que alguien dijo que menudos cojones, que como tenía valor de estar pidiendo dinero en la calle y encima gastárselo en tabaco o vino con lo caro que es. La respuesta de un amigo… Si claro, encima que vives tirado en la calle y tu vida es una putada continua no puedes ni fumarte un cigarro.

Pues algo así, extensible para todo. Ni una más les deberíamos pasar, ya que nos roban y nos hacen emigrar, nos destruyen en país que tanto llevan siempre en boca, nos hacen dormir en la calle o trabajar por una miseria (por si alguien todavía no se había enterado, estas magníficas gráficas que confirman lo que muchos llevamos diciendo desde hace tiempo, que no es ni mucho menos una crisis, sino una estafa robo atraco en toda regla), tenemos que aguantar que nos digan cuan pobres debemos ser.

*Añada aquí sus calificativos despectivos favoritos, cuantos más severos mejor. En este blog somos así, insultos a la carta.

Por qué soy más feliz desde que no veo la televisión

Hace más o menos tres años que no veo la tele. No recuerdo lo que es coger un mando y hacer “Zapping”. No recuerdo que es esperar 15 minutos a que empiece la serie que me apetece. No recuerdo que es eso de que me corten el programa a mitad para meterme un anuncio de pasta de dientes. No recuerdo que es eso de que me bombardeen cada segundo con miles de cosas que ni quiero ni necesito y por las cuales tendré que trabajar cientos de horas en algo que probablemente no me gusta.

Soy infinitamente más feliz porque soy dueño de mi tiempo. Hago lo que quiero cuando quiero, veo lo que quiero, lo que me apetece en cada momento, no dependo de horarios, ni del día en que lo echen, ni dependo de que me quiten algo un día y me lo pongan otro, ni me gusta ver una película de 90 en 150. Eso ni es ver cine ni es nada.
La diferencia es tan abismal y el control de mi vida y de mi tiempo está tan optimizado que una vez lo descubres jamás quieres volver atrás. Si dejas de ver la televisión te preguntarás cómo algún día pudiste sentarte tres horas ahí, enfrente, pasivo, atontado.

Soy infinitamente más feliz porque la televisión te atrapa. Recuerdo hace años que podías empezar poniendo algo, ir encadenando programas de mierda con programas de mierda y se te pasaban las horas sin darte apenas cuenta. Concursos estúpidos con las mismas preguntas estúpidas de siempre pero cambiando de presentador y gente ganando dinero mientras tu estás en tu sofá pudriéndote, programas del corazón mostrándote tu triste vida, realities cancerígenos.

Soy infinitamente más feliz porque ya no veo publicidad a todas horas. Parece que no pero es algo que te trastorna. Perfectamente 1/3 de la programación de la televisión es publicidad, es decir, estás vendiendo un tercio de tu tiempo para poder ver mierda durante los otros dos tercios. Esto acompañado de toda la publicidad que ves el resto del día en diferentes medios y campañas te inunda el cerebro de basura. Ahora mismo no necesito un coche de 30.000 Euros para impresionar a mi vecina ni a mis amigos, no necesito cremas para parecer más joven ni puto Fairy para limpiar los platos. No necesito beber cocacola para ser feliz ni pienso que el agua de Font Vella es mejor que la del Carrefour sólo porque ellos me lo dicen. Soy dueño de lo que compro y de lo que necesito, y no me vuelvo loco llorando porque no tengo todas esas cosas tan guays que me ofrecen. Si quiero algo lo compro, si necesito un teléfono lo compro.

Es más, no necesito energysil o cómo demonios se llame para tener energía. Me vale con los garbanzos de mi madre. Ahora hasta duermo por las noches sin pensar que me van a atracar cada dos por tres como prometen los de las alarmas.

Es como vender tu tiempo a cambio de convertirte en más tonto. Y a cambio de nada.

Soy infinitamente más feliz desde que no veo las noticias en la televisión. Hay dos tipos, las de sangre y las de manipulación. Depende de la oferta que eliges puedes echar los garbanzos de antes casi sin masticar. Eso si te decantas por las muertes asesinatos decapitaciones violaciones y tragedias. Si eliges la otra oferta, puedes llegar a entrar en barrena a nada que tengas un mínimo sentido crítico, debido a los insultos continuos que te ofrecen desde los mass media, todo bien mezcladito y picadito con en verano hace calor y en invierno hace frío y publireportajes estúpidos.

Soy infinitamente más feliz porque tengo la mente activa. Incluso si lo que hago es ver cosas intrascendentes, o miro a la pared, mi cerebro funciona de alguna manera. Enfrente de la tele y sus colorines tu cerebro se golpea contra las paredes del cráneo queriendo escapar dado el severo embotamiento al que le sometemos. Coge un libro o da un paseo y veras como está vivo, como las cosas quieren salir y empiezan a brotar. Si te metes 10 horas de curro y 3 de tele todos los días, los zombies no son los de Walking Dead, el zombie eres tú.

Puedes elegir todo lo de antes y ser infeliz por no ser rico famoso y guapo y ver lo que ellos eligen por ti, o recuperar el control de parte de tu vida, no destruirte el cerebro y empezar a pensar por ti mismo, que nunca es tarde. Que hay pocas cosas más tristes que vender tu tiempo gratis.

 

Si no emprendres eres un pringado

De un tiempo a esta parte venimos recibiendo cada día más y más y por diferentes medios un bombardeo continuo de, eh colega, emprende, que es super fácil, te damos muchas facilidades para ello y todo el mundo te querrá por tener tu propia empresa. Mira fulatino, que le echaron del trabajo y vio su gran oportunidad de ponerse por su cuenta y ahora le va de fábula, es un triunfador.

O mira Juanita, una ciudadana normal que se vio en la calle y su hobbie era hacer punto de cruz y abrió una web y ahora vende servilletas de diseño en 120 países.

¿Y tú qué, pringado? ¿Qué haces ahí en paro sin hacer nada?

Y es que con esto de la crisis, cada vez hay más gente más desesperada. La gente cada vez más desesperada son un gran problema para los gobernantes, ya que la desesperación y el descontento en ocasiones desembocan en lugares a los que nadie quiere llegar.

Para evitar que la gente se cabree aún más, hay dos soluciones. La primera y que ya ponen en practica casi todos los días es decir que lo malo ya ha pasado y prometer que a partir de ahora todo será mejor, más chuli y de colorines. Es una burda mentira infantil, una patraña que no dejan de repetir hasta el hastío y que siempre resulta ser falsa. Ha habido tantos brotes verdes teñidos de negro que ya no tiene ni gracia.

La segunda estrategia es la de, si las cosas te van mal es por tu culpa, porque no haces lo suficiente, porque eres un desgraciado, no haces nada por salir de la crisis y mira todos los ejemplos de gente super guay que se han hecho a si mismos contra todas las adversidades y han salido adelante emprendiendo, no como tú, asqueroso, que no eres nadie.

Es decir, la crisis es casi culpa tuya por querer tenerlo todo fácil y no tener valor de montar tu propia empresa, tienes lo que te mereces y nosotros nos lavamos las manos.

Pues no.

Primero. Emprender no es fácil y lo que es más importante, no todo el mundo puede hacerlo. Es difícil, arriesgado, hay que ser bueno y te puede salir mal. Y lo más importante, hace falta dinero, y no todo el mundo lo tiene ni a todo el mundo se lo prestan.

Segundo. No todo el mundo quiere. Ahora parece que está de moda criminalizar al que quiere un puesto seguro toda la vida y no arriesgar. Querer tener un trabajo estable de 8 a 3 es una opción como otra cualquiera. Hay gente que prefiere tener una vida tranquila y no meterse en follones, hacer su trabajo sus horas e ir a casa y disfrutar de su vida. Emprender requiere mucho esfuerzo y no todo el mundo está dispuesto. Sin contar que pasada una edad es muy difícil ponerse a ello. Quién quiera probar y hacerse rico, que lo intente, a los demás que nos dejen en paz.

Tercero. El gobierno no te ayuda a emprender. Sobre el papel queda muy bonito eso de que dan ayudas a los jóvenes y de que fomentan el emprendimiento. Pero a la hora de la verdad son palabras vacías no respaldadas con hechos y leyes concretas. Es un cacito más de su cinismo, decir que lo van a poner más fácil y en realidad exprimir a impuestos y burocracia a los autónomos.

La crisis no es una oportunidad ni es nada. Que no te engañen. La crisis es una mierda y una putada y en gran parte es su culpa. Que no te engañen. Que no te echen la culpa de lo que no tienes. Si el país está en la mierda es por su mala gestión. Que no te engañen. Si ahora les ha dado por que emprender es lo más guay y mira como triunfa la gente y tu ahí en el sofá tirado es para machacarte y trasladar la culpa, someterte y callarte.