Por qué estar en contra de la reforma de la constitución sin ni siquiera saber cual es la reforma en sí
Lo sé, el título es un poco largo. También sé que es un poco arriesgado hacer tal afirmación sin ni siquiera entrar en debate de la reforma, pero…
- Lo primero, y lo que más me ha impactado es la facilidad con que se puede cambiar la constitución. Años llevan utilizando la excusa de, nuestra constitución es sagrada, que está bien así y no se cambia para nada. No creo que invente nada cuando digo que era su parapeto perfecto cuando a los respectivos gobiernos de la democracia se le pedían o exigían ciertos cambios. Oye, en dos días y sin preguntar la sacralidad bendita ha desaparecido, parece que se puede cambiar y sin catástrofes de por medio.
- Lo segundo, sé que parece una contradicción, pero es que los dos principales partidos se han puesto de acuerdo, muy, muy pronto. Sin rechistar, sin poner condiciones, sin dudar. Así y punto. Y teniendo en cuenta los años de enfrentamiento que llevan los dos grandes partidos de España, esto no me deja otra opción que sospechar. Puede sonar algo demagógico, pero en muy pocas cuestiones ambos partidos suelen estar de acuerdo, excepto en no cambiar la ley electoral que a ambos beneficia, y en mantenerse los sueldos y privilegios. Y siendo como es una medida delicada, extraña que el partido de la oposición no aproveche para coger toda la munición y disparar, aunque sea al aire.
- Tercero, y no menos impactante. Moody’s ve positiva la reforma. Para echarse a temblar. Hablamos de la misma Moody’s que daba triple A a Lehman Brothers antes de su quiebra. Recordar que Moody’s es una de esas agencias de calificación de riesgo, y que triple A es la calificación más alta que da, lo que viene a ser, riesgo 0. Casi.
Vamos, que semejante barbaridad debería haber servido o para que esta agencia no apareciese más en los medios dada su nula credibilidad, o lo que hubiera sido más justo, para cerrarla y evitar que sigan especulando.
En los medios te dirán que la reforma está apoyada por una de las agencias de calificación más importantes, lo cual la valida automáticamente, pero solo te dirán eso.
El cuarto punto sería que no nos han preguntado, por aquello de que gobierna el pueblo y tal, pero tampoco tiene mucha importancia, nunca nos han preguntado, si algo quieren hacerlo lo van a hacer, la única diferencia es cuanto nos engañan. Estar en contra por el mero hecho de que no hay referéndum no es vinculante, tendríamos que estar en contra de todas las medidas (todas las medidas importantes, como esta, que merecen un referéndum).
Otro día si queréis hablamos de que trata la reforma en sí, pero a mí, con esto, me vale.
