Un tonto (llamémosle tonto-tonto) va por la calle. Se encuentra a otro tonto (este es tonto-listo). El tonto-listo le explica lo que es Internet, y en medio de tan ajetreada conversación menciona la palabra, dinero, y al tonto-tonto se le enciende la bombilla y se le desprenden las retinas de tanto pensar.
El tonto va a casa (el tonto-listo desaparece ya de la historia) y se pone manos a la obra. Se prepara para el trabajo, mientras se ve nadando en mares de fluidos vaginales con icebergs de rico y penetrable dinero, y piensa un nombre cool, pero tope cool, único y transgresor (a ver si nos creemos que los nombres de los chiringuitos 2.0 son al azar…), moderno y aerodinámico, y da con él.
Ya tiene todo.
- ¿A que me dijiste que se va a dedicar tu empresa?
- Esta industria va a tal velocidad que es difícil de decir.
Mejor dicho, casi todo. Solo falta definirse a si mismo, y a la empresa. Antes bastaba con un director ejecutivo, coordinador de ventas, o vicepresidente. Ahora es todo mucho mejor. Puedes ponerte el nombre que quieras, hay cientos para elegir, da igual que no tengas ni puta idea de lo que haces o lo que significa, da igual que tengas menos estudios que el afilador de mi pueblo, y sobre todo, da igual lo que hayas hecho antes en ese campo.
El preferido es emprendedor. Aunque emprendedor 2.0, o emprendedor orientado a la red siempre queda bien. Si eso le parece poco, siempre puede elegir los anglicismos, que quedan mejor en el currículum, y además, como no hay nada que estudiar ni titulo que demuestre nada, pues más facil. CEO siempre queda bonito, también gusta mucho lo de SEO, aunque networking assitant no está mal, o networking acompañado por cualquier palabra, como newtorking coordinator, o simplemente networker freelance. Otros optan por community manager, o social media manager, o yo que cojones se si al final hacen todos la mismo. Y los que más cara tienen ya son web 2.0 expert. Qué es lo mismo que nada.
Antes la fama se media por el número de menores ebrias que habías desvirgado, ahora tu rango se mide en el número de followers y de suscritos al feed. La verdad, no me estrañaría ver en un currículum algo del estilo de: 1239 seguidores en twitter, 20000 suscritos al feed, y 23000 canciones escuchadas en lastfm.
También se adorna con empresas anteriores en las que han trabajado o contactos que tienen, que no son más que otros farsantes del mismo palo que ellos venidos a menos, y otras empresas el mismo ramo, venidas a nada. Son muy valorados, pero siempre andan haciendo la misma mierda y mendigando dinero con adsense. Saben todos los trucos para ganar dinero, los mejores sitios 2.0 para invertir, el pixel exacto donde poner el anuncio para que clicken todos los incautos, o los últimos métodos de negocio en internet, pero solo lo explican y ganan dinero con anuncios y charletas, nunca con lo que en realidad dicen saber hacer.
Y al final, de conferencia en conferencia dando su punto de vista y alabando las exquisiteces de la 2.0 y la nueva era virtual, contando sus peripecias en su continuo camino hacia la cima. Que si esto es así porque lo digo yo, y que si esto es asa porque lo dice mi amigo, y punto, y final, y tu te callas la boca. Y si no te gusta, eres el típico español de mierda que tienes envidia de los que triunfan y te jode ver a la gente hacer dinero. Y me pico y no respiro, mami que me dice que soy malo.
El problema (y lo bueno) es que solo están ahí porque llegaron los primeros (que son tontos-tontos, pero rápidos) y el tiempo, espero, pondrá a cada uno en su lugar.
No me fío de esta gente, esos que dicen “el día después de ayer” en vez de hoy. No.
Por favor, vean el vídeo. Son cortes de un capitulo de los Simpsons de 1998, premonitorio cuanto menos. Un saludo
El pésame a los ingenuos que creen en las luces de neón y mis ganas de que se pudran los idiotas que se creyeron más listos que los demás y después se quedaron con cara de tontos cuando vieron que todo era humo. Y entonces todos lloran, y yo me descojono.
Si hay un refrán que vale siempre, y digo siempre, es el de que nadie da duros a cuatro pesetas, y que lo barato sale caro, siempre. Claro que hay buenas negocios, claro que hay gente que se hace rica más o menos fácil, pero hay cosas que cantan a kilometros.
Y es ahí aquí, cuando los negocios se juntan con las promesas baratas y los aplausos fáciles y el señor trajeado subido en la tarima contando como se hizo a si mismo, rezando los milagros de la baba de caracol y del veneno de serpiente, y dando cifras y datos de como todos los asistentes pueden ser ricos, muy ricos, de la manera más fácil y sencilla y sin apenas esfuerzo.
Es decir, cuando se junta el negocio con la estructura de una secta.
Como cuando lloran todos aquellos que invirtieron en sellos, nos contaban el gran porcentaje que ganaban sin nadie sabe muy bien de que manera, pero ellos se iban ganando su dinerito con unos sellos. Y claro, cuando la gente invierte y gana veinticinco veces menos que en los dichosos sellos, ellos se ríen de su suerte. Y cuando se descubre (si, se veía…) que el pastel estaba podrido, todos a llorar y a llevarse las manos a la cabeza, como iba yo a saberlo…
En definitiva, si el dinero es seguro y con tan grandes beneficios, el razonamiento es fácil, no te lo van a regalar, lo ganarían ellos. ¿No? Pues no, no es tan evidente, hasta que te la meten y te quedas con cara de tonto.
La historia siempre empieza con, gran charla en el hotel talcual “con regalo de x mierda al azar”. Bueno pepe, nos acercamos, y si no nos interesa la charla, nos llevamos la mierda esta de regalo y nos vamos para casa. Claro, el regalo nunca te lo dan hasta el final, y de 100 tontos siempre pica alguno en las promesas de vivir con el dinero que generaran los que es están por debajo de ti. Me da igual que sea tan ilegal como una esta piramidal, que como estas empresas de vender cremitas puerta por puerta, o biblias escritas con el boligrafo de jesucristo, o empresas de comerciales de este palo, lo que llaman multinivel, es decir, tu trabajas para ellos, y a la vez tu metes personas, y cada venta que hagan ellos un tanto por ciento es para ti, y así mismo para ellos y los que estén en el nivel inferior generaran… blablabla basura, que si tienes 20 o 30 personas que por debajo de ti, puedes vivir básicamente sin hacer nada, ganando chorricientos miles de euros al mes.
Pero no… la gente es idiota y ciega con el dinero. Y la verdad que lo venden muy bien y muy bonito, con muy buenas formas y muy buen dominio de la palabra y las emociones humanas. Y se levanta alguien en el publico, un “anónimo” y dice, ¡oh si, soy rico gracias a ellos!.
Y nadie piensa que necesitan meter gente debajo para sustentar lo de arriba, nadie piensa que todo es una estafa, que si sería algo legal no irían seduciendo a gente por hoteles con regalos, no habría tanta parafernalia, tantas promesas vacías, tantas luces brillando, y en definitiva, psicología de parchis, piruletas para dejar a los niños sumisos y con la boca abierta.
Para muestra de estas charlas-circo, un botón, y un timador.
Lo mejor, sin duda, el momento totalmente surrealista en que se empieza a levantar la gente y a contar las asombrosas cualidades del producto, yo adelgace 7 kilos en una semana! pues yo gane nosecuanto! y el aplauso de la plebe, sin desperdicio. Todo muy al estilo del monorail de los Simposons ¿Cómo ha dicho? ¡monorail!.
Tengo un colega (por eso que lo cuento de primera mano, y se como funciona, no hablo de suposiciones ni oídas) que trabajó (pretérito, obviamente, ya que nadie aguanta mucho en estos sitios) en una de estas empresas (no de vender crema de las que usaba la mismísima cleopatra) pero si de comerciales, de tu entras bajo mi mando, un tanto por ciento de cada contrato que hagas es para mi, y tu puedes captar a más gente que te generaran dinero para ti, etc.
Todo muy ilegal, o mejor dicho, rozando la legalidad, de eso que lo ves y huele mal, pero no se puede denunciar por no sé que resquicio legal. De esos anuncios que pone “se necesitan 15 jóvenes, dinámicos , con ganas de trabajar y de ganar mucho dinero, pudiendo llegar hasta 30.000 euros al mes” y claro, lo ve el que esta puteado diez horas en la fabrica, y flipa. Y allí va.
Todo muy americano, muchos trajes, mucha gomina, muchas palabras repetidas, muchos nosotros podemos, mucho minar la moral, mucho tu vida actual es una mierda, y mucho vamos a ser todos ricos y esto es la gallina de los huevos de oro. Muchas luces y muchas promesas. Y mucha gente que sabe manejar muy bien a la gente con poca personalidad.
Entras ahí, y cada día de trabajo es como estar en una secta. Todas las promesas de trabajar poco y captar gente desaparecen, y todos los días a las ocho de la mañana reunión y charla motivadora. “Buenos días, buenos días, buenos días, venga chicos, todos a la vez, buenos días buenos días” “¡Cuantos contratos vamos a hacer hoy!, ¡siiiiiiiii, muchos!” “¡venga chicos todos conmigo, a la vez, una, dos y tres!!!!!!” Basura, mucha y muy junta. Y todos con su libretita apuntando las mamonadas del jefe y los trucos para ser el mejor. “Mentanito trabajador del mes por hacer 100 contratos, aplausos, ¡bien!, ¡viva! el mes que viene le regalamos un dvd por ser el que más contratos a hecho!!”. Para eso quieren jóvenes, que no están escarmentados de la vida y les cuesta más quemarse y mandarles a todos a tomar por el culo, que igual valoran más el dinero y les da igual ser manoseados y mentir con tal de vender un puto contrato.
Al final, todos puteados, y todos quemados de patearse ciudades y engañando ancianos. Que sí, que mucho traje y mucha gomina, pero al final son trileros, o peor que eso. Porque esto parece una cosa así que no la vivimos, que nosotros no compramos alargadores de polla, ni geles milagrosos. Pero estas empresas de comerciales, granjas de timadores, nos venden todos los días en la puerta de nuestras casas, Internet, teléfono, electricidad, agua, etc.
Porque van puerta por puerta, intentando por un lado vender contratos, y por otro captar gente nueva que meter en la empresa, todo pintado muy bonito con las mismas mentiras que ellos se han creído, en forma de incentivos, bonos, y bonitas palabras en ingles que nadie entiende. Por un lado intentando timar ancianos y personas que entienden poco del tema. Siguiendo un manual, con todas las estrategias para meterse en casa de la gente, para conseguir que les den la factura del teléfono, con todo tipo de tretas a cuál más sucia e ilegal, para conseguir engañar al viejo de turno y ponerle el internet más chapucero, y como no, para ganar cincuenta euritos. Me gustaría enseñar aquí la hoja aquella que podía llevar por título “como engañar al tonto y endiñarle el contrato como sea aunque su Internet sea mejor y pague menos, o aunque no tenga ni ordenador”. O incluso, textualmente, “pídele el DNI y cuando te lo enseñe, dile que esta muy guapo y sonríe amablemente”. Todo engatusamiento y engaño, trucos y despistes aprendidos al dedillo para timar y timar.
Y lo peor, lo reconocen con sus bromas como “¿cuantos viejos has timado hoy?”, o “jejaja, yo a uno le he quitado x compañía con la que pagaba la mitad”.
Gentuza que le venderían unas gafas a un ciego prometiendole ver a Dios sodomizado por Belbcebú.
Por mí, que se mueran tantos los estafadores, como los que se dejan estafar (refiriéndome claro está a los que les prometen el oro y se dejan seducir por el dinero fácil y rápido, no al pobre ingenuo que le engañan vendiéndole baba de caracol mezclada con semen de gaitero escoces).
Entrada al hilo del post de hoy de kurioso (agel y el secreto del trapezoide) y las ganas que tenía hace ya tiempo de contar algo del estilo. Lean su texto, que es bastante didactico de como funcionan esta cosas, y no tan visceral como el mío. El vídeo del medio, extraído también de su entrada.