Hipocresía Post-Mortem

por mariofz el 28 Junio, 2009 en Crítica

Tema difícil este. No se ni por donde empezarlo, ni por donde llevarlo, y mucho menos como zanjarlo, si es que se puede zanjar. Muchas cosas que decir, muchos temas diferentes, muchas opiniones divergentes. Así que escribiré un sinfín de palabras, y a ver, si al final, ellas solas, toman algún tipo de sentido y coherencia.

Soy de la opinión, de que cuando alguien muere, ya es tarde para homenajes, lloros y noticias de última hora. En estas últimas semanas han muerto varios personajes públicos, de mayor o menor relevancia. Unos por unas cosas, y otros por otras. Unos más importantes en un campo, otros en otro. Unos más vistosos, y otros, bastante menos. Si bien es verdad que echamos las cosas de menos cuando se van…

Primero, hay que decirlo, de los genios, muchas veces hay que separar su obra de su vida. Me explico. Hay grandes compositores, grandes músicos y cantantes, que, sin embargo, son unos hijos de la gran puta. Nadie duda que Van Morrison es impresionante. Quizás uno de los más grandes cantautores de la historia, creo que no me columpio mucho. Y nadie duda que es uno de los tíos más antipáticos que te puedas echar a la cara. No se si cuando muera dirán de él que era un tío muy majo. Muchas veces debemos alabar la grandeza artística, pero separandola de la personalidad, que la de los genios muchas veces suele ser algo trastornada, incluso ridícula, con lo cual sería mejor no ensalzar la figura como objeto de culto. No tengo ni que hablar del tema de las drogas o las grandes excentricidades de los genios, que después son sacados como modelos a seguir, y pueden haber sido personas que lo han tenido todo y lo han dilapidado todo. Todo un ejemplo para nuestros hijos…

Hablemos de hipocresía. Hace unas semanas murió Antonio Vega. Salió en todos los medios posibles. EMI (su discográfica) tardó, no uno, ni dos, sino tres días en, no anunciar el lanzamiento de nada, que ya de por si hubiese sido algo rastrero, sino en publicar disco recopilatorio y un DVD. Oportunismo desagradable es poco.

Más hipocresía. La gente se sorprende de ello, pero poco se escandalizan de todas las demás cosas que hacen las multinacionales, y mucho menos se preguntaran quien habrá cosido los deportivos que lleva puestos. Es decir, oh! Que cabrones, no respetan la memoria de tal, pero básicamente paso de las demás barbaridades que cometen.

Pero a lo que voy, y a lo que ya es hipocresía de la buena. Hace unos días murió Vicente Ferrer. Los medios se volcaron con su muerte y con todo lo que había significado este hombre, todo lo que había hecho. No dudaron en llamarle santo, en decir que era padre de dos millones de hijos etc. Muy bien. Perfecto. Pero que poquito se hablaba de él cuando estaba vivo. Si bien hacía algo que no se veía mucho, nada espectacular, trabajo de día a día, desagradable, y que vende poco.

Tenía 89 años.

Lo que vengo a decir que no es una muerte totalmente inesperada. Que los homenajes, reconocimientos, los premios y los titulares se los tendría que haber llevado en vida. Que una cosa no quita la otra, que su muerte si debe ser noticia, pero no se debe quedar solo en eso, en una portada de un periódico como lo gran hombre que fue.

Bueno, esto puede pasar, sabemos que es lo que vende, y lo que no vende.

El problema es cuando todo el mundo le da ahora, justo ahora, por decir que harían falta más personas como Vicente Ferrer. Que razón no les falta. Pero de demagogia barata populista vamos todos bien sobrados. Cualquier noticia que ha salido en estos días, de cualquier muerte, desgracia, o lo que sea, ha sido comparada con Vicente Ferrer, la popularidad o no de su muerte, y que todo el mundo debería ser como él.
Hasta un día antes de su muerte, nadie jamás comparó cualquier tipo de noticia, buena o mala, hecho heroico o barbaridad con la tarea que Vicente Ferrer desempeñaba.

A ver, coño. Es que no. Ni una cosa ni la otra. No se puede estar pensando todo el día en los misioneros del mundo, ni en todas las desgracias del mundo, porque básicamente, acabaríamos bien jodidos. No podríamos ni dormir. Supongo que hay un tiempo para pensar, actuar, e intentar cambiar, romperse el cráneo por los males, y otro tiempo para tirarle las bragas a tu cantante favorito. Una cosa no quita la otra.

Es normal que se hable más de la muerte de Michael Jackson que de la muerte de Vicente Ferrer. Por un lado, vemos más lo que nos enseñan, es inevitable, nos guste o no. No tenemos un medio gentil para enterarnos de todas y cada una de las buenas acciones que hay en el mundo, simplemente porque no venden. Es normal que todo el mundo conozca a Jackson y poca gente a Ferrer. No tiene que salir a cada paso el listillo de turno diciendo que es una vergüenza que se hable más de Michael Jackson. También es una vergüenza que se hable más de Bisbal que de Mozart. Y también es una vergüenza que no salgan en la portada de los periódicos los médicos que nos salvan la vida día si día también. Es una vergüenza que ocupen portadas de periódicos equipos de fútbol y gente que lo ha dado todo por los demás se muera de hambre en un esquina. Es una vergüenza que Cristiano cobre nosecuantos muchocientes de millones de euros al nanosegundo y que alguien con carrera tenga que estar sirviendo cafés cobrando 700 euros al mes. Es una vergüenza que medio mundo viva sobre el lecho del otro medio. Es una vergüenza que muera gente todos los días. Es una vergüenza que haya tanto gilipollas suelto, tanto político chupatintas y trepa, tanto egocentrismo suelto por ahí con poder, tanto inútil con pistolas, tanto tonto con coche, tanto idiota con dinero…

Hay muchas cosas mal. Pocas de ellas comparables las unas con las otras.

Hay muchas cosas que no queremos ver, ni vamos a arreglar, ni nos van a sentar mal. No se puede estar todo el día apartado del mundo. Cada cosa ocupa su lugar y tiene su importancia. Tenemos que tener nuestro tiempo de como mola todo, pero sin olvidarnos de los cinco minutos de cabezazos contra la pared.

Pero lo peor, la hipocresía, que siempre se ve más en los peores momentos.

Consejos doy, consejos tengo, consejos doy, consejos vendo

por mariofz el 26 Junio, 2009 en Sociedad

**Aviso para navegantes despistados. Si has llegado aquí buscando consejos para ganar visitas en tu blog, consejos para tener más karma en meneame, consejos para tener más followers en twitter, o en definitiva, consejos para intentar molar más, por favor, cierra la pestaña, y abre una ventana (de tu habitación) y salta. Si eres menor de edad, pídele permiso a tus padres antes.**

El que habla siempre ha odiado los consejos tipo para caerle bien a mucha gente tienes que hacer tal y cual, y tendrás muchos amiguitos y serás muy feliz.

Pero lo malo es cuando esto lo trasladas a Internet. Aquí las competiciones de ego son más fácilmente contabilizables. No es como decir que alguien es más amigo tuyo que mío, o yo soy más popular porque me saluda todo el burdel.

Aquí todo se puede medir, y ahora el tonto de la clase ya puede decir que él es el mejor. Se puede contar en visitas, en enlaces, en karma, o en followers. El caso es contabilizar la popularidad y decidir quien es el primero. Vaya, poner las pollas encima de la mesa y sacar la regla.

Pero si hay algo que más me puede hacer hervir la sangre que quien levanta la mano diciendo que él y solo él es el primero mejor y único, es que ese mismo, pretenda decir a los demás como ser. O por lo menos, como ser un poquito peor que él mismo.

A lo que voy. Todas las paginas estas llenas de gurus sobredimensionados, que, un día, se levantaron con el pie izquierdo, y decidieron sentar cátedra y dictar a los demás como hay que hacer las cosas, y como no hay que hacerlas. No me refiero tanto a los típicos consejos para ganar visitas en tu blog, si no a los que van más allá, casi diciéndote como, cuando, y sobre que has de escribir.

Pero los que más me gustan, sin duda alguna, son los consejos para tener más followers en twitter, que son -casi- el equivalente directo al manual para ligar en una discoteca. Desde el de trata bien a todos tus followers aunque en realidad desees matarlos y hacerte un abrigo con su piel, hasta el de no twittes cosas que creas que no pueden interesar a los demás. Algo así como no seas tu mismo, se los demás.

Pero sin duda alguna, mi favorito de todos, y casi único por el que escribo esta entrada, es el de: se políticamente correcto. Es uno de los consejos más repetidos. No digas nada que pueda molestar a alguien, algo que diverja de la corriente predominante o que no sea socialmente aceptado, no sea que te crees enemigos inútilmente y haya gente que te insulte y te borre de su lista.

Obviando que ya, de por si, quien busca consejos para ser más popular no merece un excesivo respeto por mi parte, y ya, quien se los crea… y quien los ponga en practica…

Salvando las distancias, tendré que decir, que si alguien dice cosas realmente interesantes, va a levantar ampollas, seguro. Así que el consejo casi sería, no seas un estúpido hipócrita y di lo que quieras decir sin pensar, no ya que vas a perder followesrs, si no que pensaran los demás. Es totalmente imposible que todo lo que digas vaya a gustar a una sola persona, por ello, es ingenuo pensar que vas a poder agradar a todo un grupo entero.

Quitando que yo disfruto con la provocación e indignación de la gente -taras mentales que tiene uno-, si eres mediamente sincero y coherente, vas a crear confrontación en algún momento, y seguramente alguien te mandará a tomar por el culo alguna que otra vez. Lejos ya de poner un comentario y perder dos puntos de karma en meneame, o tres followers y medio en twitter, esto vale para todo y para todos.

Quiero comer kiwis y no ser cool

por mariofz el 17 Junio, 2009 en ¿Humor?

Hoy me he levantado así, raro. Empalmado como siempre, pero raro. Igual ha sido porque he dormido trece horas y me he levantado a las ocho de la tarde, no lo sé. O igual porque deseé la muerte de muchas personas y ahora, me sabe malo. Y si pones la tele y ves…

El tema es que me gustan los kiwis. Estan ricos. Siempre he comidos kiwis. Después de comer, coges tu cucharita, los partes por la mitad, y como un niño con un lápiz, tan feliz.

El caso es que hay unos que vienen de Francia, y otros que son de Italia. Malos es tratarlos bien. He comido cartón más sabroso. A mi me gustan los de Nueva Zelanda, los Zespri estos, no sé si hay más. Me gustan esos, y aunque son carísimos, los sigo comiendo.

Y va un día, viendo la tele (los documentales de la 2, por supuesto…) salé un anuncio, que parece que están vendiéndote yo que sé que. Uis, que bonito. Poco más.

Sale otro día, y te das cuenta de que te están anunciando, ¡kiwis!. Haces la prueba, esperas a que salga otra vez el anuncio, para ver si es que eres tu el único que nota que algo falla o hay más gente que esto le suena raro. En definitiva, para asegurarte de que no vienes de un planeta lejano, llamado sentido común.

Ese anuncio es de kiwis. Y una mierda, respondió. Qué es de kiwis, gilipollas. Pero a ver, tu eres… Hostias, es de kiwis.

Lejos de querer venir ahora a contar que nos venden todo con tetas, que hay a veces que no sabes si te anuncian un coche o prostitutas de lujo, un viaje al caribe o un viaje sexual, un bote de lentejas o las felaciones de la dependienta, solo quiero decir que si me quieren vender algo, que me lo vendan sin insultarme, manías tontas que tiene uno. Admití hace tiempo que me vendan todo con tías buenas, con que vas a impresionar a los demás, con que vas a ligar seguro, las vas a dejar locas, todo el mundo va a hablar de ti, lo moderno que eres o como molas.

Sí, lo sé. He admitido que me vendáis un coche para que sea el más molón del barrio, una ropa para enmarcarme en un “¿algo? social” o para decir que yo puedo y tu no, incluso admito que me mientan, que me digan que su producto es el mejor y el otro una soberana basura, que brilla y tiene luz propia.

Pero por favor, no me toquéis los kiwis, mis kiwis. Nunca volverá a ser lo mismo. Ya no los veo igual. No quiero ser cool, no quiero que mi vida sea una fiesta color verde como en el anuncio. Es un kiwi por dios. Me lo como por la mañana en calzoncillos, con las legañas en los ojos, mientras con la otra mano me rasco los cojones. Si hay algo menos cool que eso, que venga el presidente de Zespri y me lo diga.

No quiero triunfar, no quiero ir a ninguna discoteca con música moderna, no quiero bailar con tías con tacones, no quiero ser una mierda, quiero comerme mi kiwi y no ser cool.

*Esta entrada es para rebajar un poco lo seriote que me puse ayer, o también para demostrarme que puedo escribir 500 palabras sobre nada. Gracias.

La… ¿muerte?

por mariofz el 17 Junio, 2009 en Reflexiones

Hay un día, que no se sabe muy bien situar en una línea temporal, en el que las personas, o en particular, una persona, yo, tú, madura.

Unos dicen que es cuando te haces responsable, dejas de pensar en unas cosas y pasas a pensar en otras – para mi, incluso de menos importancia -. Vamos, que madurar, socialemente, creo, es pasar de ser un locuelo y jovial adolescente, a tener un trabajo, hacer la declaración de la renta, e ir de vacaciones a Benidorm. Morir.

Yo, lejos de creer que he madurado y el resto no – no me gusta una mierda Benidorm, y claro, trabajar tampoco – creo, que por lo menos, se donde puedo situar, si no la linea de todos, al menos la mía, la que separa mi vida no madura, de mi vida madura. (Es curioso, para saber que no he madurado, soy capaz de describir perfectamente el momento en el que maduré)

Es el día en el que ves la muerte más como algo tuyo, que como algo que le pasa a los demás. No me refiero a, el abuelo se ha ido al cielo con la abuela. Me refiero a cuando tomas consciencia de que te puedes morir, ahora, o dentro de un rato. Un rato, son los años que quieras. Al fin y al cabo, “Esta es la historia de un hombre que cae de un edificio de 50 pisos, y que mientras cae al vacío, se va diciendo hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien. Pero lo importante no es la caída sino el aterrizaje (La haine, 1995)”, y sacando de contexto la frase, la caída es segura.

No se como llega, supongo que no estas un día y dices, joder, vaya mierda, puedo ser devorado por leones que se han escapado del circo o puede caerme un Boeing 747 en la cabeza y dejarme guapo.

Siempre dicen que la tienes que ver cerca para sentirla. Tienes que tener una experiencia traumática como quedarte colgado por un brazo de un acantilado y que venga superman a salvarte. Entonces, ese día te replanteas tu vida, abrazas a tu mujer, y le dices a tu padre cuanto le quieres. Mentira, muy pocas personas están realmente tan cerca de la muerte y lo cuentan. Además, ese es el camino fácil.

En realidad, supongo que es como cuando llenas un vaso de agua lentamente. Antes de sobrarse, el vaso esta lleno. Cuando esta lleno, sigue entrando más agua. Si lo miras horizontalmente, incluso ves que hay más agua de la que cabe en el vaso, sobresale por encima del cristal. Basta con echar una gota, y empieza a caer agua. Hay un momento antes, y otro despúes.

Un día dices, oh que pena, se ha muerto, y al siguientes dices, hostias, que podía haber sido yo.

Unos dirán que la muerte hace la vida, que es natural, debemos aceptarla para superarlo, cada día de vida es un día más, que les da fuerzas para ser mejores. O viene Steve Jobs y te da el discurso del año de como se hizo a si mismo. Y de dice que sin la muerte no sería tan guay, “porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida” y eso…

La verdad, acojona.

Cuando maduras, las prioridades cambian. Pensar en la muerte es útil, para ver lo que en realidad importa. Ese día te das cuenta de que todo lo que importaba no importa, y lo que de verdad importa, acabará por no importar.

Pero parece, que en realidad, no importa. Como decía en la entrada anterior, nos la venden muy bien, en términos de espectacularidad. Se habla mucho de la muerte, pero se habla poco de la muerte..

 

Las manos de Alvy sostienen dos libros. En la portada aparecen los títulos: MUERTEY PENSAMIENTO OCCIDENTAL y LA NEGACIÓN DE LA MUERTE. Alvy se acerca con los libros a Annie.
Alvy: Oye.
Annie: ¿Hm?
Alvy: Te voy a regalar estos libros, porque, porque creo que deberías leerlos. En vez de ese manual sobre gatos, ya sabes. – Annie mira los libros que Alvy sostiene.–
Annie: Caramba, oh (ríe), esto sí que es serio.
Alvy: Sí, porque yo, ¿sabes?, porque a mí, a mí me obsesiona, ah, la muerte, creo. Es un tema…
Annie: ¿Sí?
Alvy: …un tema muy importante para mí.
Annie: ¿Ah, sí?
Alvy: Tengo un concepto muy pesimista de la vida. Si hemos de seguir juntos, has de saberlo. Mira, para mí la vida oscila entre lo horrible y lo miserable.
Annie: Hm.
Alvy: Esas son las dos categorías…
Annie: Hm.
Alvy: …principales. Son… lo, lo horrible sería, no sé, los enfermos incurables,¿comprendes?
Annie: Hm.
Alvy: Me refiero a los ciegos, los inválidos…
Annie: Ya.
Alvy: No comprendo cómo pueden vivir. Me parece inaudito.
Annie: Hm.
Alvy: Y, después, lo miserable incluye a cada uno de nosotros. Lo, lo engloba todo. Así, así que debemos dar gracias por sentirnos miserables, pues la otra alternativas aún peor.
Annie: (asiente): Aja.

Annie Hall (1977, Woody Allen)

Cultura del miedo

por mariofz el 6 Junio, 2009 en Crítica

“No hay nada que más ilusión me haría que morir de una forma trágica y salir en los titulares de antena 3”

Vale, sé que voy a morir. Hay pocas cosas que tengo claras, y una de ellas es que aquí no sé va a quedar ni el apuntador.

Ya sé que puedo morir de una gripe A, B, C o D, nueva o vieja. Sé que puedo morir atropellado por un coche, o arrollado por un tren de mercancías. Sé que cuando me monto en un avión, si algo pasa, estoy jodido y no van a quedar ni mis dientes. Sé que un señor con turbante y túnica puede llevar explosivos, hacerme detonar y quedar como un pato de escayola en la trayectoria de una apisonadora. Sé que puedo acabar en las entrañas de la tierra por el último y devastador terremoto, o, en su defecto, tsunami. Sé que en cualquier momento Corea del Norte puede tirar una bomba atómica y en lo que mueve una mosca las alas puedo pasar de ser yo, a no ser yo. Sé que hasta casi puedo escoger la forma de cáncer de la que seguro moriré. Sé que puedo morir de una y mil formas trágicas y espeluznantes a cada segundo que transcurre mi vida.

Aunque también sé que puedo morir de muchísimas más formas menos trágicas, pero, que por ello, al ser menos trágicas, parece que no asustan tanto, y en consecuencia, no importan. Y también sé que mucha más gente muere de formas no trágicas ni pandémicas/apocalípticas y nadie hace/dice nada. De hecho el problema es más grave por los millones de muertes no trágicas y evitables, que por las cientos de muertes trágicas.

Sé muchas cosas, y por ello no necesito que vengan los telediarios, que cada año me acojonan con una pandemia nueva y más mortífera que la anterior, con su cepa más resistente a los retrovirales, con el nivel de alerta casi roja apunto de alcanzar y con el pueblo tranquilo gracias al gran esfuerzo que se esta haciendo, pero sin bajar la guardia. Un día las bacterias van a ser como elefantes. O que vengan con un producto super-brutalmente mortífero proveniente de china.

Tampoco necesito que me enseñen como queda un cuerpo después de que una granada le explote a un metro, a dos, a cinco, y a diez. No quiero ver la diferencia. Tampoco quiero ver como le queda el cráneo al pobre iraquí que le paso un tanque por encima. No quiero ver el charco de sangre enfrente del portal de la última victima de violencia machista en alta definición y formato panorámico a la hora de comer. No quiero ver un cuerpo tapado por una manta del último que decidió acabar con su vida tirándose por la ventana, o del último atropellado. Tampoco quiero ver los cristales rotos del coche en el que violaron a no sé quien. Ni el vertedero donde la echaron. No me apetece ver la reproducción del crimen a escala real, ni que nadie me diga que me puede pasar a mi. No quiero que venga el especialista de turno diciendo lo fácil que es llevar un arma en un lugar publico, o que fue un fallo del motor, o que puede que alguien llevase una bomba, incluso dos, o que la conducta humana en pacientes con tal síndrome es muy imprevisible.

Tampoco estaría mal que eliminasen palabras o frases demasiado gráficas o con demasiada información como, muerte espeluznante, brutal agresión, con un dolor indescriptible, atropello sobrecogedor, ante la impotencia de sus familiares, murió en el acto, el cuerpo quedó irreconocible, violada repetidas veces, golpeado hasta la muerte, etc, etc, etc, etc, etc.

Solo quiero que los próximos días, meses, o años que me queden de vida. Me dejen tranquilo.

Lo único que pido es que en vida, me dejen vivir. Que no me asusten.

Los niños aquí, las niñas allí

por mariofz el 3 Junio, 2009 en Actualidad, Sociedad, ¿Humor?

Yo no sé si por que lo pase mal en mi fase anal y me dio un inmenso placer, o es que me ha quedado algún tipo de secuela por no poder matar a mi padre y follarme a mi madre, pero debo ser raro de cojones.

Fui a un colegio publico, con niños, niñas, inmigrantes, extraterrestres, un enano y todo, y hasta algún gilipollas. El enano obviamente era el director. Enano y cabrón.

El caso que creo que mis padres nunca se plantearon mandarme a ningún colegio solamente masculino. Yo creo que incluso les intenté convencer de que me mandasen a uno femenino, pero parece que no cuajó. Me lo hubiese pasado en grande levantando faldas de cuadros a todas horas.

No entiendo la fijación de determinada gente, de querer separar a sus delicadas hijas ella-nunca-rompe-un-plato-y-no-va-a-follar-hasta-el-matrimonio de los peligrosos humanoides preadolescentes pajilleros. Muchas veces esta gente también dice algo así como que la homosexualidad es una enfermedad curable y que no es natural, y que “matrimonio” es una palabra sagrada que no se puede utilizar para gente que se mete cosas por donde no debe. Esta gente que yo creo que cuando follan miran para otro lado y piden perdón.

De toda la vida las mamas gatos han separado a los gatitos de las gatitas, eso si que es natural. Igual de natural que, a los capullos, en la selva, se los comen, y no por ello, dejamos que os devoren.

Es que todavía me parece increíble que la razón principal que den es que las féminas nos inducen al descalabro académico. Y las pajas producen sordera. La culpa no la van a tener los profesores, ni los alumnos, ni el sistema educativo mediocre. La culpa es que somos unos calentorros/as y estamos pensando todo el día en lo mismo, y nos jode hacer sumas y restas si podemos estar haciendo guarradas en los retretes del instituto.

Que yo recuerde, hasta la adolescencia, lo de que los niños y las niñas estén juntos, no influye mucho. No me recuerdo yo con 8 años queriendo penetrar a mi vecina. Ya más adelante, cuando empiezas en el instituto y en años venideros, pues ya te dan más ganas de penetrar a la vecina, a su hermana, a su prima, y si se tercia, a la madre también. Pero tampoco creo que fuese algo como para no querer saber que el imperio romano de oriente llegó a su apogeo en la época de Justiniano. Con 15 años me la pelaba el imperio romano de oriente, el de occidente, y toda su estirpe, con niñas, o sin ellas. Prefería estar en la calle tirando piedras a mis amigos o fumando a escondidas los cigarros que “el negro” le quitaba a su tía.

De hecho en mi caso, aunque no fui a un instituto sectario, las mujeres se fueron de mi clase. Se ve que a las mujeres no les gustaba el bachillerato que yo elegí, así que por clase quedó un campo de nabos. Lo más cachondo que veíamos era la profesora de matemáticas, y casi mejor pelarsela con dos piedras, que aquello. Y se fueron las mujeres, y empezaron a bajar las notas. Que curioso. Estábamos más ocupados pensando en salir al pasillo para ver a la hija del carnicero que estaba curiosa ella, que en los diferentes métodos de integración.

A lo que voy, es que, si tienes 50 años y quieres que tu hija/o sea en un futuro presidente de la alianza intergaláctica, igual piensas que tu hija de 16 años va ser más feliz estudiando con sus amiguitas que con sus amiguitos, ni va a drogarse, ni va a follar, ni se va a desviar. Pues me temo que no, padres ingenuos. Vuestro hijo intentará pillar el sábado por la noche con la más “guarra” y con la más borracha del bar. Y vuestra hija, de 16 años, que no, no es virgen, pasará por casa de su amiga para ponerse la ropa que quiera, pintarse los labios, y robarle condones para utilizarlos con el más gallito en los baños del pub o en las escaleras de algún portal. U os dirá que va a quedarse a dormir con María, que van a jugar a los juegos reunidos.

Por favor…

**Nota: Muchas cosas son inventadas, otras son las que he visto, otras son para tocar los huevos, otras son burradas sin ánimo de nada, y otras, algunas, son las que pienso.

Mi blog es mío

por mariofz el 2 Junio, 2009 en Otros

Ahora que empezaba a cogerle el gustillo a esto de escribir sin que me afectará ningún factor externo como la fama, el dinero o las mujeres de gigantes senos y mirada lasciva.

Decir las cosas simplemente por decirlas. O provocar por provocar. Porque me apetece, o porque me aburro mucho. O porque a veces te tienes que cagar en la puta madre de alguien para dormir bien por la noche. O solo por el placer de ver entrar a alguien deseando mi muerte y la de toda mi familia. O solo por tocar los huevos.

No se cuantas visitas tiene esto al día, ni al mes, ni al año. Ni, yo, ni nadie. Pocas seguro. Pero no sé el número, porque no hay contadores. No sé cuales son los post más leídos, de donde entra le gente, por donde salen, cuanto se quedan, o cuando se van. Tampoco sé la gente que me sigue por reader. Esta claro que cuando me menean un árticulo, y se que ese día tengo unos pocos miles de visitas, pues sufro pequeñas erecciones. Eso de que te leán y a la gente le guste, pues me pone cachondo, que le voy a hacer. Pero sin preocuparme de como ni de cuando, ni de por que. De no poner lo que puedan querer leer, lo que pueda hacerme ganar más o menos visitas, si no lo que pienso. ¡Qué difícil!.

Y a que vienen todo esto. Pues a que cuando uno ha conseguido escribir solo por escribir va, y te mandan un mail ofreciendote 140 euros por un enlace con un pequeño texto.

Que siempre he dicho que no quiero poner publicidad, porque blablablabla quien me suele leer ya sabe lo que pienso. Claro, que tampoco soy tonto. No quiero poner publicidad para sacarme unas migajas y encima ensuicar el blog. Tampoco quiero poner publicidad por si llego a pensar que escribo para sacarme cuatro sucias pesetas, porque basicamente, mucho de lo que escribo perdería el sentido. Claro, que la coherencia no es lo mío. Pero tontos quedan los menos, y si me podría sacar algo de dinero poniendo publicidad, algún día, pues no digo que no. Pero por ahora, quiero vivir en mi feliz país de escribo porque quiero y el dinero me la pela.
Total, nunca va a llegar el día de plantearme… ¿podría sacar algo de dinero escupiendo palabras?

Pero, no sé para la gente que son 140 euros. Para mi es bastante pasta.

Y justo cuando desvías tu mirada a la derecha para ver el precioso link, te diré que no, tranquilo, que todavía molo.

Para cuatro gilipollezes/barbaridades que escribo, no merece la pena. Además, así yo me siento mejor, mi blog sigue siendo integro (osea, que me mola un huevo), y no tengo que pensar de donde habrá salido ese dinero o la gente que se pueda enganchar al maldito casino por darle al puto link, y con ello, sentirme peor. Si, con 140 euros, pero en definitiva, peor.

Creo que es más la satisfacción de tener algo mío, propio, currado por mi, donde solo hay cosas mías, que yo quiero, sin que nadie haga nada, que lo que pudiera hacer con ese dinero.

Que no he invenado nada, hay blogs buenisimos, con un tráfico increible, sin publicidad, y otros muy buenos tambien petados de publicidad hasta los ojos. No estoy a favor ni en contra, solo es mi blog.

P.D.: Si, este post es para decir que no he aceptado 140 euros y que me pongo cachondo a mi mismo demostrandome ciertas cosas. Que igual mañana pienso otra cosa. Que igual crees que he hecho bien, o igual crees que soy gilipollas. O igual piensas que lo he hecho para hacerme el guay. O igual mañana amanezco con publicidad y vienes a decirme que me he vendido.  Pues me la suda. Así, más o menos, soy feliz.

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