Redes Sociales: el Gran Hermano acecha

por mariofz el 30 julio, 2008 en Sociedad

Si hasta hace cuatro días nuestros padres no tiraban las cartas a la basura por si cogían sus datos, y nosotros mismos hace unos años solíamos poner datos falsos sistemáticamente en los servicios de internet para estar algo protegidos, ahora mismo, eso se ha acabado, y no solo nuestros datos están al descubierto, si no que hay (o puede haber) mucho más…

Con del.icio.us podemos ver lo que nos interesa, nuestros gustos, las paginas por las que navegamos y por extensión, lo que nos gusta y nos deja de gustar, etc. Con otras como facebook y tuenti, podemos ver nuestro grupo de amigos, con quienes nos relacionamos, los sitios donde hemos estudiado, el que hemos estudiado, que nos gusta, como somos, y no solo en cuestión de gustos, si no físicamente. Con lastfm podemos ver la música que nos gusta, los conciertos a los que vamos, gente con la que conversamos, etc. Con digg o meneame, podemos ver nuestras noticias favoritas, almacenarlas en favoritos, votarlas, compartirlas. Y lo ultimo ya es twitter, con la que no solo nos conectamos con gente de gustos similares, si no que además vamos contando lo que hacemos minuto a minuto, para dar más pistas. Incluso ahora ya hay redes sociales que agrupan todas las demás redes sociales para que podamos ver todas juntas, como friendfeed, por si quedaba alguna duda de donde nos quieren. Ahora cambien el “podemos ver” de las oraciones anteriores, por un: “pueden saber”.

He remarcado solo algunas, después hay cientos de ellas más, que nos agrupan depende de lo que leamos, las fotos que nos gustan, nuestros hobbies, y un millón de clasificaciones más. Hay millones, de todos los gustos, como puedan ser myspace, Flickr, dejaboo, hi5, bebo, livejournal, yahoo 360, orkut, skyrock, tagged, friendster. De hecho en ocasiones parece que hay demasiadas, cada una de ellas con su cuota en una parte del mundo. Todo esto empieza así, un día te dicen, mira, en lastfm te cuentan la música y puedes ver la música que escuchan otros. Otro día, te invitan a facebook o tuenti, y te dicen, si tío, entras y comentas las fotos de la borrachera del otro día. Después subes tus fotos a Flickr, creas un myspace, te invitan a hi5, haces un twitter para tu blog, recopilas información el del.icio.us, ves las noticias en meneame, digg o reddit, y hoy mismo podemos tener diez cuentas en redes sociales, sin ningún esfuerzo y sin perder demasiado tiempo en la red. Y claro, dices, que bien, tengo todo ordenado, puedo ver lo que hacen y les gusta a mis amigos, muestro mis fotos a la gente, lo que escucho, las películas que veo, y de repente un día, te das cuenta, de que tienes bastante más información de la que tu mismo sabes. Es decir, saben más de ti que tu mismo. Pero aún así nos da igual, porque si una debilidad tiene el ser humano, sobre todo en la actualidad, es el egocentrismo. Queremos, no, mejor que queremos, necesitamos reconocimiento social, esta demostrado, no es nada nuevo, sin reconocimiento social, vivimos peor, incluso menos, pero aparte de eso, nos gusta. Nos gusta enseñar lo que hacemos, nos gusta enseñar lo que nos gusta, nos gusta que nos vean en fotos, que comenten sobre nosotros, que nos adulen, en definitiva, nos gusta enseñar nuestra vida y que los demás hablen de ella. De ahí, desde mi humilde opinión, el éxito de las redes sociales.

No me voy a guiar por extrañas teorías de la conspiración, ya que normalmente no suelo creer mucho en ellas, porque simplemente creo, que para conspirar de una manera global, habría que controlar demasiados factores que es imposible controlar. Pero al margen de ello, cuando saben tanto sobre nosotros… De hecho, no creo, que directamente sea una conspiración para controlarnos, pero es una gran oportunidad de negocio, la de la venta de datos, y las redes sociales tienen muchos datos, no solo un teléfono y una dirección, si no toda nuestra vida resumida en bases de datos. Y esto, bajo mi punto de vista, es un atentado a nuestra intimidad. Por ejemplo, hacer estudios de mercado para vendernos cosas. Lejos queda ya el bombardeo de publicidad de la televisión y el poco acierto de las campañas, es decir, si están viendo la televisión un millón de personas, echan un anuncio de un coche, igual solo les interesa comprar un coche a mil personas, solo a dos cientas les gusta ese modelo de coche, y al final solo dos terminaran comprándolo.

Si ahora mismo tiene recopilada información nuestra desde hace dos años, pueden saber exactamente lo que queremos, y en que momento, pondré pequeños ejemplos. Si desde hace cuatro años, todos los años en julio voy a un festival de música, y por alguna extraña razón, este año también iré. Ya esta, pueden hacerlo manual, o simplemente un código que vaya mandando la propaganda de festivales a todo aquel que cumpla ciertas condiciones. Si has ido cuatro veces en julio a un festival de jazz por ejemplo, y te mandan publicidad de un festival de jazz para este año… más fácil imposible. Lo mismo, si leo libros de aventuras, publicidad de libros de aventuras. Y así con todo. Y algunos diréis, si pero claro, eso ya lo hace google con la publicidad, depende de lo que busques, te muestra unos resultados. Claro, pero no me podréis negar que con la cantidad de información sobre nosotros es mucho más fácil acertar. Que publicista hubiese soñado un 100% de efectividad en sus anuncios.

Ya hemos visto que nos pueden vender en cada momento justo lo que queremos en cada momento, pero no solo va la cosa en ese sentido. Si cogemos los datos de millones de personas, los dividimos por sectores de población, y cogemos por ejemplo, al un jugoso mercado, como pueda ser los jóvenes. La ecuación es fácil, para un fabricante de X objeto, mira cuales son los objetos que más les gustan a los jóvenes, y hace objetos de acuerdo a ese patrón. La verdad que si seguimos por ese camino, da incluso miedo, cuando pasamos de ser personas, a ser objeto de estudios, a ser simplemente cifras… pero esto puede ser solo una parte, la verdad que no quiero pensar mal, pero hay un mundo de posibilidades.Sin hablar del peligro que puedan tener los adolescentes y el uso irresponsable de estos servicios, ya que es muy fácil saber donde viven, porque sitios van y lo que les gusta. También es muy fácil contactar con ellos, y siendo como son adolescentes, muy fácil engañarlos, pero este camino lo dejo a la reflexión de los padres y su control (o la ausencia de el) sobre sus hijos.

Estamos de acuerdo en que saben nuestros gustos, donde vivimos, donde trabajamos, que hacemos, que comemos, que vemos, que vestimos, nuestro grupo social, a que sitios vamos, cuando estamos en casa y cuando no, no es descabellado pensar cosas como que se puede hacer una plantilla con la información de cada individuo. Estado civil, lugar de residencia, nombre de su familia, gustos, inclinaciones, nivel de activismo, consumidor de drogas, persona estable, rebelde, conformista, nivel de consumismo, donde trabaja, con quien trabaja, estudios, un sinfín de cosas más, entre ellas, algunas tan importantes como las inclinaciones políticas o tan privadas como las sexuales. Una empresa, antes de contratarte, puede pedir cierta información sobre ti, y no es apocalíptico pensar (ya que ahora mismo en las entrevistas es algo parecido, sobre todo en multinacionales) que al tener esa información, si algún punto no les parece bien, te excluyan. Es decir, vas a trabajar para un periódico de cierta politización, o tu empresa no quieres sindicalistas, o no quiere gente que consuma drogas, dependiendo de tu perfil, pueden cogerte o no. No solo para trabajar, si no para pedir prestamos, hacer viajes, y un sinfín de cosas que me da miedo solo imaginar.

En un plano algo más fantasioso, pero no por ello imposible. Me refiero ahora si, a conspiraciones más serias por ejemplo, gente con poder que molesta al sistema, sindicalistas, anarquistas, o gente con mucho poder que se quiere eliminar. Ya no haría falta, como en el pasado, pincharle el teléfono, ponerle un vigilante, no, para que, si ya sabemos a donde va, y cuando. Sería tan fácil como eso. Sin hablar de mafias o cosas así que pueden hacerse con los datos de personas. Tampoco quiero hablar, en caso de guerra, golpe de estado, etc. lo fácil que sería identificar a disidentes y opositores, y hacer que desaparezcan, como en 1984, ¿Quién quiere telepantallas teniendo redes sociales? ¿Acaso Orwell se iba a imaginar que algunas de las cosas que aparecen en su libro hoy se cumplan? Al final tendremos que escribir en un pequeño cuaderno, en la oscuridad de una esquina… 4 de Abril de 1984… ¿Por cierto, en que año estamos? ¿Qué piensas tu de las redes sociales, son útiles de verdad, o se pueden volver contra nosotros? ¿Visitas frecuentemente estos sitios? ¿Cuáles de ellos? ¿Qué opinas de tu derecho a la intimidad? ¿Piensas en realidad que todos estos datos se pueden utilizar contra nosotros, o crees que solo es una fantasía? Saludos

Últimas palabras (I)

por mariofz el 28 julio, 2008 en Otros

Hay sobre la Tierra millones de hombres que sufren: ¿por qué estáis al cuidado de mí sólo?

León Tolstói

Es para las personas que no apagan las noticias…

por mariofz el 26 julio, 2008 en Historias curiosas, Reflexiones

Siempre me ha gustado leer los prólogos de los libros, pienso que el autor ha tenido que elegir una frase, una pequeña historia o anécdota, que describa lo que les ha supuesto el libro, lo que piensan respecto a su obra, lo que les hace sentir, en definitiva, es el reflejo del autor a la hora de publicar la obra. Pequeños trozos de papel en los que se encuentra mucha sabiduría.

Tengo un pequeño cuaderno en el que voy recopilando todas estas citas e historias que me parecen interesantes, las cuales puedo compartir en este blog de vez en cuando, pero de todas ellas siempre me ha marcado una de una manera especial.

Es uno de eso relatos, que los lees una vez, y no se te olvidan en la vida. Lo podrías repetir mil una veces. Puedes volverlo a leer y volver a comprobar que no te equivocabas, que es perfecto, y que dice lo que tiene que decir de una manera genial. Coge una situación cotidiana, aparentemente normal, y la dota de un trasfondo que en un principio pasa desapercibido.

Todo esto aún me satisface más cuando no es un personaje muy conocido, como podría ser un escritor de grandes ventas, aunque sus obras si son grandes ventas. David Lloyd, el ilustrador de la novela gráfica V de Vendetta, y sin ser el guionista de la obra, supo muy bien darle ese toque especial con sus trazados y colores a la obra escrita por Alan Moore, e incluso supo captar mejor la esencia de la obra con su prologo.

Sin entretenerme más, recomiendo encarecidamente leer con detenimiento el comic, ya que es una de esas obras que te marca y te hace ver las cosas de otra manera, e incluso tras varios años de haberla leído, sigues saboreando sus recovecos.

Hace algunas noches, de camino a casa, entré en un pub y pedí una Guinnes.

No miré el reloj, pero sabía que aún no eran las ocho en punto. Era martes y de fondo podía oír la televisión, que emitía el último episodio de Eastenders, un culebrón sobre el día a día de la desvergonzada y alegre clase obrera de una zona mítica y decadente de Londres.

Me senté en un banco y cogí una copia de un periódico gratuito que alguien había dejado en el asiento de al lado. Ya lo había leído antes. No tenía muchas noticias. Dejé el periódico y decidí sentarme en la barra.

Esa noche no había mucha actividad. A lo lejos podía oírse el murmullo del televisor por encima de la charla de la gente del bar y el sonido de las bolas de billar chocando entre ellas.

Después de Eastenders empezó Porridge, la reposición de una comedia de situación acerca de un desvergonzado y alegre prisionero en una cómoda, decadente y nada opresiva prisión victoriana.

Tras la barra, de un modo casi imperceptible, desde las botellas situadas hacia abajo los licores goteaban. Contemplé como las gotas de whiskey y vodka se unían en su silenciosa caída.

Acabé mi bebida. Levanté la mirada y el camarero me la devolvió, “¿Una Guinnes?”, preguntó, mientras iba ya a por otro vaso helado. Moví la cabeza en señal de afirmación.

La mujer del camarero llegó y comenzó a ayudar con los pedidos de los clientes.

A las 20:30, después de Porridge, empezó A question of Sport, un sencillo concurso con un panel de preguntas con famosos deportistas desvergonzados y alegres que respondían a preguntas sobre otros famosos deportistas tan desvergonzados y alegres como ellos…

La jovialidad reinaba.

“Le diré al barman que las botellas gotean”, pensé.

Las noticias de las nueve siguieron a A question of Sport, al menos durante 40 segundos hasta que apagaron la televisión y una alegre y desvergonzada música pop ocupó su lugar.

Miré de nuevo al barman. “Sólo la mitad esta vez”, le dije.

Mientras me llenaba el vaso, le pregunté con solemnidad por qué habían apagado las noticias. “A mí no me pregunte, ha sido mi señora”, replicó de un modo alegre y desvergonzado, mientras el objeto de sus bromas trajinaba en un rincón del bar.

El goteo de las botellas dejó de importarme.

Acabé mi cerveza y me fui, casi seguro de que la televisión permanecería en silencio el resto de la noche, ya que después de las noticias de las nueve se emitía Los niños del Brasil, una película con muy pocos personajes alegres y desvergonzados en la que un grupo de nazis crea 94 clones de Adolf Hitler.

Tampoco hay muchos personajes alegres y desvergonzados en V DE VENDETTA, que es para las personas que no apagan las noticias.

David Lloyd

14 de Enero de 1990

Más despacio por favor…

por mariofz el 25 julio, 2008 en Reflexiones

Y no hablo de lo que diría una adolescente en su primera relación, ni mucho menos.
Hablo de nosotros.

¿Por qué?

Obviamente porque vamos muy deprisa. Queremos llegar los primeros, siempre, y a todo. Y no nos damos cuentas de que a lo mejor no tenemos que ir a ningún lado, y ya estamos en la ultima parada del tren, que por ese camino, no va a ninguna parte.

Nos despertamos rápido y mal, desayunamos corriendo, cogemos el coche, nos metemos en un atasco estúpido, llegamos apurados al trabajo, hacemos un sinfín de cosas que no nos importan en absoluto, todas ellas, por supuesto, rápido y mal, comemos corriendo para volver lo antes posible, y cuando salimos, vamos corriendo a casa para disfrutar de “nuestro tiempo libre”, el cual, como es escaso, lo aprovechamos a toda prisa, como no podría ser de otra manera.

El problema no es que lo hagamos todo apresuradamente, el problema es que vamos tan acelerados que no disfrutamos de las cosas.

Por ejemplo, llegamos a casa, y ponemos la televisión, o hacemos cualquier otra cosa, salvo parar un rato y pensar en realidad lo que queremos o no queremos hacer, como maquinas manejadas a impulsos.
Como anécdota, para explicar más claramente lo que quiero decir, pondré un ejemplo de la serie los Simpsons, una serie que no se queda solamente en las gamberradas de Bart y las tonerías de Homer, una serie en la que muchas veces se hace una critica genial a nosotros mismos, donde podemos ver nuestro reflejo. Sin ir más lejos, en un capitulo recién emitido, en el que va Lisa al salón, para poner la radio y que sus padres escuchen una cosa importante en ella. Se dirige a la tele, y la apaga, a lo que Homer replica contrariado: -¿!Pero Lisa, que haces!? – Poner la radio papa – dice ella-
En esto que esta sintonizando el dial, y al ver Homer que ella tarda, le dice, echándose las manos a la cabeza: -Corre lisa, pon lo que quieras, pero ponlo ya, que estoy empezando a pensar. (todo esto lo cuento de memoria…)

Lo que vengo a decir, es que tenemos tanta prisa, que no nos paramos a pensar, pero no porque no podamos, es que ni siquiera queremos. Pon lo que quieras, pero ya.

No hay nada que más me gusta en este mundo, que cuando me pregunta mi madre, o un amigo, algo del estilo:
- ¿Qué estas haciendo?
- Nada – respondo yo -
- ¿Cómo que nada, algo estarás haciendo?
- No, nada, pensar.
- Vale, no te pongas así, pero deja de perder el tiempo.

¿Perder el tiempo? Igual lo estoy aprovechando. Claro que no lo estoy aprovechando en atontarme con la tele, ir a un centro comercial atestado de gente, ir por ahí a hacer nada y guardar las apariencias, o cualquier otra cosa que hay que hacer porque si. Lo mismo estoy sentando mirando al techo pensando en alguna tontería, que le estoy dando vueltas al ultimo atropello contra la inteligencia humana que he visto en las noticias.

Que este es otro punto, todo el día “jodidos”, para que en nuestro tiempo libre nos bombardeen con publicidad a todas horas, noticias de lo mal que esta la cosa disfrazadas con cortinillas de estrellas y planos subjetivos, con que hay que triunfar en la vida, que hay que tener un coche más grande y brillante que el del vecino, y un cuerpo más bonito.

Así que cuando salimos del trabajo, perdemos todo el tiempo en hacer lo que nos dicen, vamos rápido al gimnasio, vamos rápido a comprar la ultima tele de plasma, y no disfrutamos cinco minutos. – Lo que sea, pero ya, que estoy empezando a pensar. -
Y cuando tenemos quince días seguidos para disfrutar, despertarnos a la hora que nos apetezca, desayunar tostadas con mermelada e ir a comprar el periódico en chancletas saludando al vecindario, va, y nos vamos a toda prisa -todos el mismo día, obviamente- corriendo otra vez a la playa. Donde nos tenemos que levantar pronto para ir a coger sitio a una playa saturada de gente, hacer cola para pedir una caña en el chiringuito etc. etc.

Se que suena algo exagerado, pero vamos todo el día apresurados, después no me extraña que la gente sufra de estrés, psicosis, y un millar de trastornos más.

Yo por el momento, no triunfaré en la vida seguramente, pero nadie me quitara el poder levantarme de vez en cuando a la hora de comer, tumbarme en el sofá sin hacer absolutamente nada mirando al techo, quedarme absorto en un libro durante largas horas, ir a dar un paseo solo al anochecer o al amanecer por la playa, por el monte, o por la ciudad solitaria, sin que nadie me moleste, mientras observo perplejo a los demás, y pienso en el por qué de las cosas.

Por lo menos, darme cuenta de que nos estamos metiendo en un circulo que no conviene.

Puede que este equivocado, pero por lo menos me consuela el poder ver algo que no parece tan evidente. Como consejo, os pido por favor que paréis un momento, os bajéis del tren a toda velocidad, y hagáis algo que realmente os gusta, aunque sea solo por una vez, sin hacer caso de las modas, de lo que hace la gente, y todas esas tonterías.
¿Cual es vuestra opinión al respecto?

Sin más dilación, me voy un rato a hacer un par de cosas muy importantes que tengo pendientes.

Carta de presentación

por mariofz el 22 julio, 2008 en Otros

Tras casi dos años con mi anterior blog, he decidido emprender una nueva aventura por los senderos de internet. Esta vez, esperemos, me vaya, por lo menos, igual que la vez anterior, aunque espero que sea mejor.

No puedo quejarme de mi anterior etapa como blogger, ya que tuve la nada despreciable cifra de 100.000 visitas, 100 entradas y más de 500 comentarios lo cual hubiese firmado antes de crearlo.

¿Por que decidí hacer un nuevo blog, y con nuevo nombre? La repuesta es fácil, mi anterior blog lo empecé sin ningún tipo de pretensión, casi por azar, y para pasar el rato. Pero al ver que iba recibiendo más visitas, cada vez tenía más dudas de la dirección que tomaba, casi como que me sorprendió que la gente se interesara por lo que yo escribía. Como tampoco era un blog serio, escribía cuando me venían cosas a la cabeza, y al no mantener una regularidad, pues tampoco podía esperar mucho. Tampoco tenía una temática concreta, lo cual dificultaba la tarea. Lo deje en una ocasión, y lo volví a retomar, pero seguía sin llenarme. También me ayudo mucho los comentarios que me animaban a seguir, y sobre todo, los lectores que me acompañaron desde el principio, y que me lo agradecían en cada entrada. Por todo ello estoy aquí.

Con una perspectiva nueva, más sería que en mi blog anterior, el cual, como he dicho, no estaba muy reflexionado en cuanto a temática y dirección, era algo así como más intuitivo, se me pasaba algo por la cabeza, y decía: Si tengo un blog!, vamos a escribirlo. En este blog intentare escribir de una forma continuada, siempre y cuando me sea posible, y de una manera más sería, dejándome de “tonterías” como en alguna ocasión en el blog anterior, quitando chistes, vídeos enlazados y demás, para hacer un blog lo más profundo posible, pero, sin perder la ironía en las ocasiones que lo requierran.

Como podéis comprobar, el diseño es lo más sencillo que he podido hacer, lo cual creo que da una idea de lo que será el blog. Algunos lo llaman minimalismo, pero a mi me gusta llamarlo sencillez, quitando todo lo que sobra, y centrando la atención en las palabras.

También he decido que no habrá publicidad (nunca digas nunca…) ya que quiero que este blog sea un espacio libre de publicidad, algo que es bastante difícil encontrase ahora. Por otra parte, veo que la publicidad molesta, y siguiendo con las reglas básicas que he propuesto en este blog, rompe con la sencillez y desvía la atención, sin contar que muchos blogs, parecen anuncios en si mismos.. No digo que nunca pondré, pero espero no hacerlo nunca, aunque ya se sabe, muchos famosos bloggers se han reído del capitalismo, incluso despreciando grandes sumas de dinero, pero al final, todos los blogs acaban con publicidad. Si es que algún decido ponerla, espero que no sea así, tendré en cuenta que sea lo menos invasiva y molesta posible.

Una cosa que me costo decidir, fue el nombre del blog. Al final, creo que ha sido una decisión acertada, si no me conocéis todavía, espero que pronto descubráis el por qué.

Como ya he dicho, una de las razones principales de seguir escribiendo fue el reducido grupo de personas que me animaban a seguir escribiendo día a día. Es una de las razones, y uno de los errores que cometí, que espero no se repita. Me explico. Al pasar de vez en cuando por el blog, no prestaba atención suficiente a los comentarios del blog, y muchas veces quedo sin agradecer ese apoyo que tanto ayuda.

Quiero que este blog sea un espacio en el que discutir con la gente que comente las entradas. Ni mucho menos como esos gurús del blog que parece que lo que escriben a de ir a misa, y no cabe discusión posible. Yo soy consciente de que me equivoco (de hecho creo que más que el resto de los mortales…) y agradezco las correcciones y discusiones, y espero que de aquí saquemos algo en claro. Por ello he puesto una pequeña tabla con la gente que más comente en el blog.

Siguiendo con la descripción, como dice David Lloyd (ilustrador) en el prologo de V de Vendetta, en el cual explica como estando en un pub, viendo la tele, había en el un programa, estúpido, y justo cuando empezaron las noticias, quitaron la tele, y él, humildemente pregunto al camarero por qué habían quitado las noticias, y el respondía: pregúntele a mi mujer. Termina el prologo diciendo que “este comic no es para las personas que apagan las noticias”. Pues algo así ocurre con este blog, no es para personas que no ven las noticias, desde mi mayor humildad, y sin poder comparar lo más mínimanete lo uno con lo otro.

Otra cosa es la temática del blog, que por alguna razón extraña yo califico de opinión, discusión, o algo similar, pero por alguna otra razón que también desconozco, en los rankings donde inscribir los blogs, no existe tal categoría. Será que no encajo en estos lugares…

Ahora si, para terminar, decir que llevo tiempo inmerso en esto de los blogs, leyendo varios asiduamente, y de vez en cuando, me he topado con entras como: “los 10 mandamientos para tener un buen blog”. Pues bien, decir que no cumplo ninguno, o por lo menos, no lo pretendo. Desde que el nombre del blog es poco descriptivo y largo, hasta que no trata de una temática concreto, pasando por cosas como que no esta orientado a un sector concreto de la población, ni esta definido el modelo de publicidad que en el se añadirá… (si alguna vez alguien lee este blog, quiero que sea por el fondo, no por la forma) Pero lo que más me sorprendió, es cuando estuve deliberando el tiempo entre una entrada y otra, y decidí que fuera de unos tres días, más o menos, para que la gente viese las entradas y le diese tiempo a comentarlas.

Pues bien, en uno de estos post del éxito seguro, leí, que era conveniente hacer unas tres o cuatro entras al día, aunque no fueran buenas, llenaría google con datos, entraría más gente por búsquedas, la gente podría interesarse por más cosas que si hubiese menos entradas.. etc. Hasta ahí todo bien, pero en otro blog leí, que en blogs como este, de opinión y discusión, era conveniente hacer un post cada tres días (mira, en algo he acertado…) pero lo que me dejo atónito fue la explicación: Los ejecutivos y gente importante, mayoritariamente ocupada con sus fantásticas y estresantes vidas, tiene poco tiempo para leer blogs, por lo cual, les das tiempo a leer todas y cada una de vuestras entradas, para así gozar de popularidad entre la elite.

Pues bien, gente importante, estáis de enhorabuena.

Saludos

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