Los moviles, el peor invento del siglo XX
Los teléfonos móviles, o también llamados celulares, son probablemente el invento más útil y el más odioso del siglo XX.
Ahora mismo todo el mundo tiene un teléfono móvil, niños que no saben hablar, mayores que no pueden escuchar, es igual, todo el mundo tiene un móvil.
Los hay grandes, pequeños, con cámara, con mil y un inventos, pero eso no es lo importante, lo importante es que es un invento en el que tendría que incluir:
El uso del teléfono móvil perjudica seriamente su salud y la de los que están a su alrededor.
En este caso hablamos de los viajes en transporte público, y la incivilidad de la gente para usar su móvil.
Les explico, yo tengo la buena, o mala suerte de tener que viajar en autobús bastante.
Pues bien, imagínense en un viaje de unas 4 horas, en un autobús en el que no te caben las rodillas, te duele el cuello de los frenazos del conductor, tienes un calor, o en su defecto un frió que te mueres, hay puesto un bodrio de película, y no te puedes dormir. ¿Se imaginan la situación? Seguro que la han vivido. Llamemos a eso situación X.
Pues esto hace diez años era una putada, pero ahora si ahora le añadimos el elemento Y, puede ser peor. El elemento Y es una persona con tendencia a gritar, y el momento Z es su móvil sonando.
Con una simple suma: X+Y+Z = Ansias de suicidio
Y les parecerá gracioso, pero no, no lo es. Con un poco de suerte puede que sea una persona educada, coja el recado en un tono de voz no muy elevado, y no pase nada.
Pero en la mayoría de los casos no es así.
El menor de los males, es que suenen cinco o seis móviles por hora, que en un viaje de 4 horas son unas veinte veces, con los sonidos más chirriantes, estúpidos, irritantes y asquerosos que puedan existir. Se puede llegar a oír desde la ultima canción de moda, pasando por chorradas de youtube, por el himno del pp (o de otro cualquier partido), incluso el cara al sol, o la mayor gilipollez que te puedas echar a la cara.
Pero eso con un poco de suerte, otras no pasa lo mismo:
Muchas veces es el prototipo de señora mayor que va el fin de semana a visitar a su yerno, y el cabrón de él por no ir a por ella en su mercedes, la manda en autobús publico. Bueno, pues después de cederle el sitio a la persona mayor, para que vaya en la ventana y no se maree, de subirle la chaqueta y el bolso arriba mientras te mira a ver si le quitas algo, y de ir a por bolsas por si vomita (ya ven el percal..), decide coger el móvil para no aburrirse en el camino, y llama a su hermana, a la vecina, al tío Juan y todo el pueblo. Y como la señora no oye muy bien, se cree que tampoco le oyen bien, y ya saben…
Pues nada, después de enterarme que el hijo de la María se ha ido al ejercito, el sobrino de nosequien es gay, y que la pobre mujer tiene un número incontable de enfermedades, consigo relajarme un poco.
Si tienes mala suerte, te puede tocar una universitaria con sus bonitos 20 años, que va hacia su ciudad natal, hace dos meses que no ve a las amigas, y ya tienes la tarde hecha. Hay algo que no entiendo, y creo que no entenderé nunca, ¿Por qué si vas a ver a la amiga que estas llamando dentro de tres horas, no se lo cuentas todo tomando un café? ¿Por qué me tengo que enterar yo de que el Javi esta muy bueno, se lió con dos tías la misma noche, la Jenny es una zorra, que bueno esta el David Bisbal, etc. etc.? Todo esto acompañados de sus característicos, uiiiiiiiiiii joer tía que fuerte.
Y si no te puede tocar el sujeto del párrafo anterior, pero en versión varón, hablando de sus supero coche tuning, y de que se tiró el fin de semana a siete mujeres, dos sin condón, dos con condón, y otras dos haciendo puenting (si, os habréis dado cuenta, no sabe ni sumar…)
También nos podemos encontrar a un hombre de negocios, o que pretende hacerse pasar por hombre de negocios, que hace tres llamadas por minuto, a diferentes entidades financieras, y al final del camino ya sabes hasta lo que es la micro-economía. Lo que yo no entiendo, para ser un hombre de negocios e ir en traje, porque no viaja con su mercedes y deja de darme la chapa.
Otro caso muy frecuente, es que los respectivos familiares que esperan en la estación a la persona que viaja, llamen, cada unos escasos diez minutos…
-No máma, es que ha habido un atasco, si llueve.. no no, todo bien, si..
Pues esto cada 10 minutos no sienta muy bien.
Y bastantes más casos que no estoy por detallar ahora, por no ser tan plurales, pero que igualmente molestan.
Conclusión, si viajas en autobús, difícilmente podrás echarte un sueñecito como antaño.
Solución: La única solución que he visto hasta ahora, excepto la de ir montandola cada dos por tres y pidiendo educadamente que bajen el sonido de sus amargantes voces, es comprarse un mp3, ponerse los auriculares, y pasar del tema, porque si no es imposible.

