¿Por qué no voy a ver el debate electoral?

Por muchas y muy distintas razones. El caso es que algunos, entre ellos un servidor, tenemos un aprecio por la democracia venido de algún lugar desconocido, y nos gusta que la gente pueda decidir votar al partido que mejor represente sus ideas, que mejor pueda desempeñar el papel de gobierno, o incluso, las dos cosas.

No voy a ver un debate claramente sesgado en pro del bipartidismo. Obviamente las decisiones políticas de una persona no pueden ser condicionadas por un debate a dos. Sí es que a esto se le puede llamar debate. Dos horas de “discusión” únicamente entre los dos partidos mayoritarios. Entrecomillo discusión, porque por mucho que hayamos oído los días precedentes que va a ser más abierto, más dado a la intervención de los periodistas, más dado, en definitiva, a una discusión sana y espontánea.

Vamos, que no va a ser cómo siempre, un debate prefabricado, embotado y plastificado, de dos ridículas horas, para que se luzcan los dos grandes partidos, prometan sus cosas, se beses sus pollas, y siga todo igual. Un espejismo de confrontación, de aportes a la democracia, para que después de las elecciones se les olvide. Una pantomima.

No voy a ver un debate, repito, solo entre dos, para ver cómo prometen sus bondades, lo bien que lo van a hacer, y como sacan a pasear lo que les interesa de su programa electoral, para al final, hacer lo que más les convenga, o lo que les dicten. En mi pueblo se dice que lo prometido es deuda, y mientras los programas electorales y las promesas de los partidos no sean vinculantes, es decir, que por lo menos intenten aplicarlas y conseguirlas, todo lo que dicen es como siempre, ruido. Ruido.

No voy a ver un debate a dos, que excluye a los demás opciones políticas sin contemplaciones, haciendo ver a la población que eso es lo único valido, lo único que sirve, y lo demás es tirar tu voto. Que solo hay dos partidos y que la única opción válida es seguir cómo siempre, viéndolos como se alternan en el poder para que uno arregle lo mal que lo hizo el otro, y viceversa.

Mucho menos voy a ver un debate que pretende dárselas de democrático, de desenfadado y de participativo cuando en realidad los políticos huyen siempre de las preguntas “conflictivas”, o cuando directamente no las aceptan, por lo que pueda pasar.

Ni de coña voy a ver un debate en el que se les va a llenar la boca de esfuerzos, arrimar hombros, confianza, solidaridad, y sobre todo austeridad, cuando ese mismo debate a costado una millonada para no aportar nada. Cuando los mismos partidos se gastan cientos de millones en unas campañas electorales que pretenden copar el protagonismo en los días previos a las elecciones e idiotizar al electorado.

No voy a ver el debate porque me van a decir lo de siempre. Porque unos han tenido el gobierno para demostrarme lo que (no) saben hacer y ahora no me van a engañar, otra vez. Porque los otros tuvieron en su día el gobierno, y tampoco pueden engañarme ahora, sobre todo cuando no dicen nada, sobre todo porque no van a ganar, van a dejar que pierdan los otros. Recuerden los grandes pufos de los dos anteriores gobiernos para equiparar, que la democracia tiene un memoria efímera.

No voy a ver su mierda de debate porque sería entrar en su juego. Y punto.

3 comentarios sobre “¿Por qué no voy a ver el debate electoral?”

  1. Yo tampoco vi el debate. Hace tiempo los veia con interés. Los de zapatero con rajoy. Pero ahora ya cansa. Nos dicen que hay que verlo porque antes no había nada; pero no podemos hacer las cosas por miedo al pasado sino todo lo contrario, promover que mejoren en un futuro.

    El debate se preveia un tostón, básicamente porque el PSOE ha demostrado ser lo mismo que el PP, así que se preveia que fuera un debate de cada uno contra su espejo.

    Pero lo mejor fueron las ansias de manipulación que se les vieron. El PSOE intentó promover desde antes que comenzara el debate un hastag en twitter haciendo ver que Burracalva había ganado. Se ve que se pensaban que la gente no se daría cuenta.

    Yo por mi parte me lo pasé pipa en twitter, comentando el debate con @CarmendMairena. Y lo digo en serio. El debate comentado por @CarmendMairena fue mucho más entretenido y aleccionador que el de la televisión.

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